<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313</id><updated>2011-12-30T21:15:34.430-08:00</updated><category term='raro'/><category term='Cuentos'/><category term='paleontología'/><category term='Opinion'/><category term='abducciòn'/><category term='Policiaco'/><category term='Ponencias'/><category term='niños'/><category term='tonterías'/><category term='realidad virtual'/><category term='Ciencia Ficción'/><category term='Perverso'/><category term='aliens'/><category term='cine'/><category term='Cuento'/><category term='Iniciaciòn'/><category term='Casa de la Cultura'/><category term='puro cuento'/><category term='Iniciación'/><category term='mujeres'/><category term='Apocalipsis'/><category term='bullying'/><category term='Activismo'/><title type='text'>Chipigaro</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>49</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-156735178909660917</id><published>2011-12-28T20:17:00.000-08:00</published><updated>2011-12-28T20:17:32.878-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>El Foso</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-mgbrq4uhHug/TvvpgqBl1lI/AAAAAAAAAKI/BPDiZ-AwJ1U/s1600/tunel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/-mgbrq4uhHug/TvvpgqBl1lI/AAAAAAAAAKI/BPDiZ-AwJ1U/s200/tunel.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;“La verdad os hará libres...”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Temo abrir los ojos. Sé que me espera un díaigual a todos los que he pasado aquí desde hace tantos años... Hago un esfuerzosobrehumano y lo veo una vez más: El Foso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Desde mi camastro observo las inmutables paredesde mi prisión y la vista repta, como quisiera hacerlo yo, por ese muro que seeleva sin variar su perfección cilíndrica ni un milímetro en el largo lapso quellevo encerrado aquí. En lo alto un círculo de cielo –ahora azul, ahoranublado, ahora oscuro– me recuerda eternamente el castigo: La pérdida de milibertad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Me levanto al escuchar la señal y mi cama sedesliza por una ranura de la pared; Ahora vendrá el baño: me tienden unaregadera con agua tibia y jabón abundante; Dos minutos es con lo que cuento paraasearme antes que todos los aditamentos del “cuarto de baño” desaparezcan pordonde llegaron, al igual que mi cama.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Cierto, soy un criminal, pero creo que el castigoes exagerado. Condenado a pasar quince años más recluido aquí, incomunicado,sin ver a nadie, al menos no a una distancia menor de diez metros que es laaltura, ¿o profundidad?, del Foso. En lo alto se dibujan las siluetas de losguardianes a contraluz cada vez que hacen sus rondines, sin fallar una solavez, sin variar la hora, casi juraría que siempre es el mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;El “baño” se ha ido, ahora me secan junto con elFoso, chorros de aire caliente se abren paso por pequeños agujeros alineados enun área de la pared cóncava. El piso y yo estamos secos. También se ahorran lastoallas. Hace su aparición la mesa de “mi” comedor: Una pequeña tabla desuperficie esterilizada y de aspecto agradable sostiene mi almuerzo, y la ropaque he de vestir hoy. No necesito peine, ni rastrillos ya que nos inhiben elcrecimiento capilar por medio de radiaciones controladas. Ahorros y gananciasextras para los administradores de ésta institución penitenciaria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Recuerdo haberme opuesto a la construcción de éstaaberración; No siempre fui criminal. Sólo desde la llegada del nuevo gobierno.La idea era macabra: Encerrar a los reos en el fondo de una excavacióncilíndrica de diez metros de profundidad sin ninguna, ninguna, oportunidad deescapar. Las paredes y el piso del Foso son de acero inoxidable de dos pulgadasde espesor, impensable perforarlas. Escapar por la abertura es igual deinconcebible: diez metros de una superficie perfectamente pulida lo impiden.Olvidados por la humanidad aquellos seres, es decir, los otros y yo, estamoscondenados a pagar una pena sin escape.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;La mesa se ha ido y después de un prolongadodescanso en la silla empotrada en la pared irrumpe en mi habitación el aparatoejercitador; Tiene todos los implementos para activarse muscular yaeróbicamente. Ni en mis mejores épocas de legislador hubiera podido comprarmealgo así. Dos horas después el aparato se retira y tomo una nueva ducha. Allavarme la cara noto las pequeñas cicatrices en mis sienes, es un tipo deimplante que hacen como preparación para el descenso al fondo del Foso. Ignoropara qué pueda ser.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;La sola concepción de ésta cárcel produjoprotestas de la gente civilizada, yo entre ellas, que luchaba contra elpragmatismo de optimizar costos en el área penitenciaria para los afortunadosempresarios que lograron los contratos gubernamentales; proponían elaislamiento total de los presos para poder escalonar todos los servicios:comedores, duchas, aparatos de ejercicios, lavandería e incluso hasta losexcusados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Hace media hora supuse que necesitaría uno y losolicité, me han avisado que demorará sólo quince minutos más. Me alegro de serprecavido. Finalmente llega, totalmente esterilizado, por eso no hay queja,pero sé que lo comparto con media cárcel, si no es que con toda. Termino y elexcusado se retira por donde entró.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Yo pensaba que era una incongruencia laconstrucción de ésta prisión; Buscaban ahorrar en instalaciones y ello incluíalos edificios y propusieron ¡esto! En volumen, cada preso necesita un cilindrode tres metros de diámetro por diez de alto que son casi noventa y cinco metroscúbicos, contra treinta y dos metros cúbicos por preso en los sistemastradicionales, sin contar las áreas comunes. No existe lógica. Los edificioscon éste sistema serían más grandes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Solicito mi cama para leer un momento, merecomendaron, vía visófono, que leyera la Biblia y en eso estoy. Aún ese medio decomunicación es restringido: Dos llamadas al mes. Y se debe elegir: Solicitaralgo aquí mismo o hablar con algún familiar cercano. Esperaré un mes más para hablarcon mi esposa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;“La verdad os hará libres...” esa frase laescuché del clérigo que me recibió a mi llegada, antes de que me refundieran enéste maldito pozo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;“Si están convencidos de que no hay manera deescapar, ni siquiera intentándolo, jamás escaparán, ¡es más! Ni lointentarán...” Ese era uno de los alegatos de los que estaban a favor de laconstrucción de éste manicomio de paz. Cierto, ¿quien intentaría siquieratratar de arañar los muros de acero para alcanzar algo evidentementeinalcanzable?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Ahora llueve, han corrido la cúpula de mi Fosopara evitar que me moje, no me cae ni una sola gota, el aire sigue igual decómodo que siempre, en el extremo se asoma una vez más el guardia en turno.Juraría que es el mismo de siempre, no lo sé, tal vez sea la rutina peroincluso los truenos y relámpagos me parecen tan monótonos en cada ocasión quellega a llover.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Antes de caer yo aquí la institución presumía, ycon pruebas, que nadie había escapado nunca de sus instalaciones.Sistemáticamente se evitaban las visitas, sólo personas de gran importancia ybajo juramento de no revelar jamás lo que verían, eran las que podían entrar aconocer el Foso. Claro, de eso me enteré antes de que decidieran me oponía demasiadoa invertir dinero en esto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Escucho gritos ocasionales, seguramente alguiennuevo y no acostumbrado al aislamiento se lamenta por su nueva vida. Seperciben lejanos y trato de adivinar a que distancia estará de mí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;He estado obsesionándome con un experimento y esepensamiento ha espantado mi sueño. ¿Qué pasaría si, por una sola vez, trato detocar las paredes que están mas allá del alcance de mi mano estando yo de pie?Y ¿si me subo a la cama? Aunque no habría gran diferencia. Tal vez si larompiera y la acomodara verticalmente apoyada en la pared... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;El cielo se ha puesto rojizo, supongo que es elatardecer, una nube pasa por encima de mi celda. Envidio su libertad. Mi camaaparece, las luces se apagan. Lo intentaré hoy. No sé qué pueda lograr perotengo toda la noche para intentarlo, no importan los rondines ni sus guardias. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;En realidad no me hago una idea de cuánto tiempome haya llevado quebrar los perfiles que sostienen mi cama, logré separarla desu base. Ahora la subo en la silla y la recargo contra la pared, la malla quedetiene el delgadísimo colchón me sirve de escalera. He ganado un metro ymedio, estoy sudando y mi respiración es agitada. Todo sigue en penumbras y ensilencio; Mi cabeza está apoyada contra la pared, veo mi mano casi junto a micara, un miedo exagerado se apodera de mí, casi logrando que baje de dondeestoy trepado. ¿Qué caso tiene? Paso mucho tiempo ahí, no pienso, no veo, nooigo, no siento nada. Una decisión impulsiva me hace estirar mi brazo muylentamente, mi mano pasa la altura de mi cabeza y continúa en ascenso. Tiembla.Estoy con mi brazo derecho totalmente extendido, no dejo de temblar, ignoro quéme da tanto miedo: Descubrir que no hay escape o descubrir que lo hubiera. Mivista sigue mi mano, ya casi no la puedo estirar más. Repentinamente la puntade mis dedos se flexionan y se introducen, literalmente, en la placa de acero.Un sudor frío y un mareo se apoderan de mí. Un reflejo involuntario me haceretirar la mano, casi pierdo el equilibrio, mi respiración se hace aún másdensa. Creo que mis sentidos me están jugando una mala pasada. Lo intento denuevo con idénticos resultados: al doblar mis dedos estos se introducen en lapared. Lo intento con mi otra mano y el resultado es el mismo. No lo puedocreer a pesar de estarlo viendo. Apoyo firmemente mis manos en esa superficieque soporta a mis dedos flexionados, cargo mi peso en ellos y la superficie siguefirme. No hay dolor ni alarmas ni nada que me diga que esto pueda ser real. Yomismo no estoy seguro. Finalmente decido colgar la totalidad de mi peso deaquella ranura invisible. Me soporta. Me alzo con la fuerza de mis antebrazos ysigo viendo algo que no puede ser posible: Mis dedos introducidos, no sé cómo,en la pared de acero. Me impulso con fuerza y mi cabeza llega a la altura demis manos; En un arrebato arrojo mi cabeza contra la solidez del muro, esperoel choque y...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;No sentí nada, ni un golpe, ¡nada! Sigo subiendomi cuerpo y atravieso la pared como si fuera un fantasma. ¿Estaré soñando?¿Será tal mi deseo de salir de aquí que puedo hacer cosas imposibles? ¿Estarémuerto?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;El tiempo se arrastra con más lentitud que yo,apoyo mi estómago sobre aquella especie de plataforma, subo mi pierna y ya noveo el interior de mi celda. Mis ojos tardan en acostumbrarse a aquellapenumbra. La superficie que me sostiene es un muro cilíndrico de treintacentímetros de espesor, es ¡la pared de mi celda! es curvo y más allá de ellano percibo gran cosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Otro grito agudiza mis sentidos, mis ojos seacostumbran un poco más y distingo la boca de otros fosos alineados en hilerasy columnas, casi interminables, no lo entiendo. Decido echar un vistazo al“interior” de mi celda que ahora no tiene una altura superior a los tres metros–nunca la tuvo–, con precaución deslizo mi cabeza a donde se supone deberíaestar el muro, cierro los ojos y lo hago tal y como un hidrofóbico metería sucabeza a una piscina, los abro y veo hacia abajo, lo mismo de siempre: mi cama,ahora apoyada sobre la pared, un librero, unos cuantos libros y una sillafijada al muro. Giro mi cabeza tratando de ver hacia arriba y ¡ahí sigue! Lasaltas paredes del foso con su inmutable apariencia. Saco la cabeza y me topocon otra realidad, ¡no es posible! He enloquecido, el mareo regresa. Sólo veoun techo plano a un metro sobre mí. Tomo valor y camino por el borde del murocircular, no hago ruido, sigo sudando. Mi celda está contigua a otra y ésta aunas más. Descalzo sigo caminando por los muros circulares. Habiendo avanzadotres celdas lejos de la mía, me pregunto qué veré si introduzco mi cabeza enotra celda. Me decido, abajo está un tipo profundamente dormido, su celda iguala la mía, eso no me interesa, igual lo veía desde “afuera” de su celda. Mirohacia arriba, nuevamente aparece sobre mí la abertura del Foso. Camino hacia laorilla de aquel desierto edificio, no hay guardias, nadie hace rondines, aunestá oscuro. Me faltan tres celdas para llegar al final de la hilera, un gritome paraliza, está muy cercano. Reconozco la voz y estoy seguro que es el tiponuevo. Hago un alto y me asomo. Está despierto y me ve directamente a los ojos,los abre mucho igual que su boca y profiere un grito de terror&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt; ¡Una cabeza! ¡Auxilio! ¡Una cabeza! ¡Sáquenme de aquí!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Patea en su cama, se estira los cabellos, golpeael muro circular, apunta hacia mí, grita. Sigo mi camino. Nadie le prestaatención. Nunca lo hacen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Me cuelgo del muro aquel y estoy en el suelo. Eledificio que alberga aquellos cilindros sólo tiene dos muros, sólo dos fachadas;Desde el camino que arriba a éste infierno da la apariencia de ser un edificionormal, cerrado, completo, pero por la parte de atrás no existen paredes, nicercas, ni guardias. Veo el reflejo del sol que amenaza con encender un nuevodía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Escucho un ruido en el fondo del pasillo, algo semueve con velocidad hacia donde estoy yo. Me paraliza el miedo. Si he sido descubiertono podré escapar. Se acerca con rapidez, ahora distingo un par de círculosrojos, creo que es el visor de un guardia. Lo veo venir. Ya está junto a mí,frente al primer foso. Es un robot. Me ve, se detiene, gira y deposita sobreuna mesita muy familiar un plato con un almuerzo y un paquetito con ropa. Me dala espalda y repite la operación con el resto de los fosos. No está programadopara otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;No lo puedo creer, ¡soy libre! Ahora, repuestodel susto, me seco el sudor y entiendo aquella frase: “La verdad os harálibres”. Supongo que las cicatrices son el resultado de un implante queproyecta el Foso virtual. Mientras no salga de la celda, miraré hacia arriba yel aparato proyectará un foso en mis nervios oculares y veré algo que noexiste. Pero yo, siendo prisionero de mis sentidos lo interpretaré altísimo,sólido, inmutable y como verdadero; Y jamás intentaría salir de ahí. Estaríatan convencido de que el muro es real, que nunca lo intentaría. Hasta hoy.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;Decido avanzar hacia el exterior,hacia el sol. Mis pies acarician el pasto húmedo de rocío, lo disfruto todo. Nohay guardias, ¿para qué? Estando engañado por mis sentidos no hay necesidad deguardias. Por eso los juramentos de no revelar lo que se encuentra aquí dentro;Por eso te duermen al llegar aquí, para operarte y descenderte sólo unoscuantos metros y tú no te des cuenta. &amp;nbsp;&amp;nbsp; Lodicho, ésta es una idea macabra; lo bueno es que soy libre de nuevo. Elimplante no estorbará, fuera de los confines de mi celda no puede proyectar lafarsa que me tenía prisionero. Ha perdido su razón de ser.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Dirijo mis pasos hacia el sol naciente,arrastrando mis pies sobre la hierba, respirando el aire limpio y sintiéndomelibre. Quiero echar a correr y nada me lo impide, correré hasta alcanzar elhorizonte de ésta llanura plana y florida que se extiende ante mi vista. Voy corriendoy mi alegría me impulsa a saltar…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt; Jefe, acabamos de encontrar un cuerpo más, parece que éstevenía corriendo, quedó bastante alejado de la pared interior del FosoPerimetral. Casi lo cruza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt; Tres en un mes, la recuperación es lenta. Recojan los restose identifiquen la celda abandonada. Enviaremos el cuerpo a sus familiares.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt; Entendido. ¿Otro suicidio?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt; Por supuesto, lo tenemos grabado. ¿Quién en sus cincosentidos, sin alterar –ese par de palabras las dijo apenas audiblemente&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;, correría directo hacia un foso de seis metros deprofundidad y cinco de ancho?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt; Alguien que quisiera ser libre&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;Eso último no lo escuchó nadie. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-156735178909660917?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/156735178909660917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/12/el-foso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/156735178909660917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/156735178909660917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/12/el-foso.html' title='El Foso'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-mgbrq4uhHug/TvvpgqBl1lI/AAAAAAAAAKI/BPDiZ-AwJ1U/s72-c/tunel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-1535627762166744434</id><published>2011-12-19T15:52:00.000-08:00</published><updated>2011-12-19T15:52:29.607-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='raro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>El tal Iván</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-4Fq6ZnY40c8/Tu_ODEk5sjI/AAAAAAAAAJ8/YudyGFgddLU/s1600/lacampana8vf.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="242" src="http://3.bp.blogspot.com/-4Fq6ZnY40c8/Tu_ODEk5sjI/AAAAAAAAAJ8/YudyGFgddLU/s400/lacampana8vf.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&amp;nbsp;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; &lt;w:WordDocument&gt;  &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;  &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;  &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;  &lt;w:PunctuationKerning/&gt;  &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;  &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;  &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;  &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;  &lt;w:Compatibility&gt;   &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;   &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;   &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;   &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;  &lt;/w:Compatibility&gt;  &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; &lt;/w:WordDocument&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt; &lt;/w:LatentStyles&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt;&lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt;&lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; &lt;w:WordDocument&gt;  &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;  &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;  &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;  &lt;w:PunctuationKerning/&gt;  &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;  &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;  &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;  &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;  &lt;w:Compatibility&gt;   &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;   &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;   &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;   &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;  &lt;/w:Compatibility&gt;  &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; &lt;/w:WordDocument&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt; &lt;/w:LatentStyles&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt;&lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt;&lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;foto tomada de http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=198654 &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent2" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Cerro de la Campana es un barrio mediopanchero en la punta de una loma que parte lo jodido de Monterrey y lo rico deSan Pedro. Aquí las sirenas de los polis no son raras, los reporteros de latele tampoco, las vendedoras de droga ni se diga, un par de huercos medioschisquiados nel, pero un Talibán y los rugidos de un león, bueno, hay que decirque eso no se mira todos los días. Pos no, ¿verdá?, ¿cómo se van a mirar unosrugidos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—Nadie se mueva, al que se mueva me lo trueno, cabrones —chillaba el tenienteEmmanuel Ramos papaloteando su escuadra 45 pa´todos lados y pa´todos lospresentes en la sala de la casa de doña Paola, nuestra abuela. Nos sacamos deonda porque el policía había estado muy calmadito, es un decir, cuando nosestaba interrogando por lo del león que según él nos robamos pero después desalir a la patrulla, regresar y alocarse de repente, nos empezó a amenazar y adecirnos que éramos terroristas y otro montón de jaladas. El único mediotranquilo era el Herbano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—Herbano, baje su arma; Yo sé lo que le digo —el Herbano era, según él: dueñodel circo, del león y de un cuadrito haz de cuenta de plastilina blanca, que sesacó de su ropa, le conectó unos cables y un botón como de nintendo mientras elotro andaba en su patrulla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—Eh, abue, allá afuera hay un chorro de granaderas, se me hace que ora sí ya sela... —de un buen zopapo hice callar a mi primo el Hugo antes de que regara lamanteca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—Cállate, menso. No ves que estos no saben ni qué onda. —quien dije eso fui yo:Iván.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—Deja eso... —el chota, sudándole la jeta de arriba, quién sabe por qué se pusotodo miedoso al ver la plastilina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—Tranquilízate, herbano, o aquí quedamos todos —le dijo el que se me hace erahermano de la religión o algo así.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—¿No quieren que les prepare un tecito, señores? —la que ofreció eso fue miabuela mientras le hacía la lucha por levantar su puerquecito del sillónporque, es la mera verdá, está media pasadita de peso. Le ayudé y la acompañé ala cocina, ya sabía, algo se traía, ella es recanija, nunca es tan amable ymenos con los polis ni con los testigos de Jehová o lo que fuera el tipo ese.Los dos pelados nomás se veían regacho, uno con la pistola y el otro con sucontrolcito, pero ninguno dijo “no”; el Hugo seguía babeando la ventana. Mientras,ella me repelaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— Te dije que pa´qué jodidos traían ese animala la casa, ora ya está toda la policíya allá afuera. ¿Lo quieren de tila? —dijolo último más fuerte pa´que la oyeran los de la sala.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—Pos fue el Hugo, abuela, ya le dije cómo estuvo la cosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;— Seme terminó la tila, ¿no les apetece mejor uno de hierbabuena? —volvió a decircon el tono más falsote que le había oído. Mientras revolvía los estantes de lacocina saca un paquetote de hierba pero de la &lt;i&gt;buena&lt;/i&gt;. Me pela unos ojotespa’que no haga guato, me señala la bolsa de desperdicios que le habíamoscomprado al león que teníamos en el patio y de volada agarro la onda y meto elpaquete entre las tripas y el bofe. No, si yo sí salí el listo de la familia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;— Seva a tardar un poco el té porque ya casi se me termina el gas, señores —eso lodijo en la entrada de la cocina y con el ancho de su humanidá me tapaba pa’queyo metiera la bolsa debajo de la mesa. Cuando me asomo me doy cuenta por qué laabuela tiene tanta lana en el banco. Un montón de paquetes de polvito blancopegados con cinta adhesiva al fondo de la mesa; no jodas, si le quito uno nicuenta se va a dar. Y que lo agarro. Te digo, yo salí el listo de la familia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;—Abuela, abuela, ira, ira, es la chava buenota que sale en la tele —gritaba todoemocionado mi primo Hugo desde la ventana. Y en eso el chota culero lo jala delos pelos y lo avienta al sillón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;— Yales dije que no se asomen. Les pueden disparar, tercos cabrones —dijo todoenojado y sudoroso el pinche judicial.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mi primo se mordióun webo pero no chilló, se aguantó el tirón de pelos. Pero estaba enojado, selo veía en el moqueo del lado derecho de la nariz, porque cuando no estáenojado y chilla por algo, moquea de los dos lados. Pobre chota, si se descuidaeste se lo jode. El Herbano se azorrilló todo y levantó el paquetito y sunintendo, empezó diciendo en su idioma no sé qué cosas de una tal Yijad, seríasu novia o sepa la bola, y se ponía todo colorado, bueee, tan colorado como sepuede poner un wey tan prieto como el abuelo. Sabe por qué pero eso hacía queal policía le temblara la huila y le bajara de webitos a su circo. En eso laabuela me habla a la cocina. ¡Chin! Se me hace que ya descubrió lo de la soda.Me asoma al patio y ahí estaba la reportera buenona brincándose la barda, deveras le alcancé a ver los calzones con esa minifaldita y, pá´que te voy aechar mentiras, que se me alborota el paquete, pero me estorbaba el otropaquete, el de mi abuela, porque me lo metí en los boxers y, aunque los usotodos guangos, pos el paquete es el paquete y no está chiquito, y no te voy adecir de cual estoy hablando, pero en eso a la mensa de la reportera se leatora el tacón en una de las varillas que el abuelo dijo “mañana la corto” yahí seguía desde que terminó la barda, y se queda colgando casi de cabeza,empieza a dar de berridos pero más cuando por sus gritotes el león se le acercay le empieza a lamber el huesito del chamorro, ¡papaaá!, quién fuera el mugreleón, en eso se arrima el poli sin dejar de apuntarle al Herbano, y el Herbanocuriosote también venía a ver el show, pero se me hace que era rarito porque devolada se volteó y no quiso verle los chones a mi novia, bueno, según yo era minovia pero ni ella ni mi primo sabían porque si no mi primo se entera y va aempezar a moquear de un solo lado. Ayúdenla, cabrones. Nos dijo a mi primo y amí apuntándonos con su fusca, así cualquiera se siente webudo; De reojo veo ami primo volver a moquear ya sabes cómo, y que nos avienta al patio. Yo leempiezo a hablar al animal, al león, no a mi primo, quería que se vinierapa’donde está la lavadora y poder bajar a la vieja esa, y yo bss bss bss y elméndigo león ni madres que pelaba, y luego al wellón de mi primo se le ocurreuna chingona idea, según él, bueno sí era chingona porque el babotas no sabíalo que hacía, le avienta la bolsa de bofe al animal pa’que deje en paz a laflaca, ya viéndola bien ni tan buenona estaba, y el gatote se va sobres de labolsa, se la traga completita, pero completita, we, con todo y... bueno, elmuñequito de la rosca. En eso el gandalla de mi primo va y agarra a la talErika se llamaba, le ayuda a bajarse de la barda y, si no me hace wey, sirebien vi que le metió mano por todos lados el cabroncito, pero como la morraestaba bien friqueada pos ni pío dijo, y yo que me creía que salí el listo dela familia. Wellón. En eso metimos a la vieja, cerramos la cocina y empiezan atocar la puerta como desesperados, la abro y era el camarógrafo compañero deErika, un tal Ulises y este sí era bien rarote, porque entró dando alaridoscomo vieja y decía que el león se lo quería demorar o algo así bien raro, y posmi abuela tuvo que prepararles más té. A mí me estaba dando mucho sueño, erancomo las dos de la mañana y nadie se iba, pero ya repuesta la Erika nos dice que nos vaentrevistar y que prendamos la tele y ahí está el baboso de mi primo mandandosaludos a su abuela siendo que el wey la tenía casi enfrente. No, si te digo.El ojete del chota les ordenó con obos a los televisos que no trasmitieran envivo, yo creo este quería transmitir en muerto como la bola de ejecutados quesalen de a diario en la tele. Pendejo. La Erika aceptó si la dejaban grabar entrevistas atodos los presentes pa’cobrarlas después. Y ahí nos tienes chutándonos lasbabosadas que dijo cada uno. Las cosas que salen en la tele, no manches.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;“...afirmativo, señorita, —no lo podía creer, al chota lo ponía más nervioso lacámara del Ulises que la plastilina del Herbano, empezó así como bien distraídoy medio tartamudo pero después agarró vuelo y ni quién lo parara— puessiguiendo las ordenes de nuestros superiores, nos damos a la tarea de localizara los perpetradores del robo del animal exótico que se encuentra en eldomicilio de los inculpados, al tiempo se atiende un llamado de quejosos delvecindario quienes reportan unos ruidos extraños provenientes del &lt;i&gt;félino&lt;/i&gt;aquejado por el secuestro y se procede afirmativamente a localizar la causacausante de dichos quejidos, y pues llegando al catorce nos encontramos con unpeligroso terrorista que nos tiene secuestrados como rehenes y amenaza conexplotar un explosivo plástico de hule y yo como elemento corporativo de lacomandancia me hago cargo de la situación de la negociación y posible rendicióndel terrorista... Negativo, no ha hecho peticiones ninguna.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent2" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; “No, pos,nosotros veníamos bajando del cerro del mirador, porque nos gusta ir ahí apescar animales y traerlos pa’la casa pa´... ora, no me pegues. Bueno, y luegoen eso nos sale un como perro y yo le enpiezo a hablar, así bss bss bss, y nosenpezó a seguir, ¿verdá?, si está remanso, y en eso nos cruzabanos la callepa’venirnos en la camioneta del abuelo; el animal nos siguió y cruzó la callesin fijarse, y que pasa una camioneta y zas que lo avienta y se queda ahí todotiradote, ¿verdá?, y pos nosotros nos regresabanos pa´recogerlo y traérnolo ala casa pa´que la buela lo curara, porque ella cura animales. Sí, a mí también,¡ya!, déjame contarlo a mí; eh, wey ¿ya vas a empezar con tus gases?, y estabaahí tirado y lo subimos a la camioneta pa´traernolo, curarlo y luego llevarloal zoológico, ahí al de la Pastora, ¿verdá?, y nos venemos por la avenida de las Torresy nos alcanza el señor ese, sí, ese que está ahí con su plastilina, dijo era eldueño del circo y nos ofreció veinte mil baros por él, pero yo, bueno,nosotros, le dijimos ni madres, que no lo vendíanos, ¿verdá?, y se enojó y dijonos iba a acusar con la policía. Y... ¿si puedo mandar un saludo para miabuelita?”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;“Mira,hija, estos huercos llegaron con el animal ese, le curé la pata, les di dineropara comprarle bofe dos días, pero óyeme, con todo respeto, no jorobes, eseanimal traga más que estos dos juntos, y no, francamente no, que los mantengael gobierno que por cierto es un bueno para nada, con tanto narcotraficante yejecutado y secuestrado y policíya corrupto —dijo eso viendo muy gacho alchota— una ya ni puede trabajar a gusto. ¿Por qué huele tanto a gas?... Ah, possí mija, el señor ese llegó de repente diciendo quería comprar al león para sucirco, que les daba dinero a los muchachos y que ellos no iban a saber quéhacer con él. También insistía mucho en saber dónde estaba la gasolinera y yole decía dos calles para abajo y él decía no, que la más grandota de por aquí,y pos la más grandota que yo conozco es la de enfrente del Soriana, total nuncase conformó con las que le dije, quién sabe qué buscaría. Pos después llegó elpolicíya este, quesque venía a ver lo de unos rugidos, lo pasé a la sala y yole dije pos nomás que sean los de mi panza, pero luego empezó a ver raro alseñor ese, hasta que sale a su patrulla a no sé qué cosa y se regresa con laespada desenvainada amenazándonos a todos y diciendo que este señor es un talIván, pero yo le digo que el único tal Iván aquí es mi nieto, ese que está ahí,junto con el otro, el tal Hugo.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia;"&gt;Yome estaba preparando para echarle mi rollo mareador a la Erika, porque quería salirbien galán en la tele, y estaba pensando decirle lo ojete que nos trató elpolicía acusándonos de habernos robado al león, bien terco, y ni nos creía, ¿aquién se le va a ocurrir robarse un león? También pensaba decirle que loscuentos de los terroristas son puros inventos gringos para que les cuidemos eltrasero, digo, el patio trasero porque andan bien escamados y ardidos y nosaben cómo convencernos de que les hagamos el paro; ¿A nosotros qué nos van avenir a terroristiar los Testigos de Jehová? neee; y en eso estaba alucinandocuando se empezó a oír un ruidazo en el patio, el gato estaba rascando lapuerta y duro y dale hasta que la tumbó y se metió todo desaforado y se letrepa en la espalda a mi abuela, como que la mariguana le alborotó la hormona,al animal, no a mi abuela, y ella grite y grite que se lo quitáramos de encima,el camarógrafo trepado en la mesa gritando más recio que ella, la Erika se olvidó de mí y sequedó toda tiesa, el león seguía bien cariñosote con la abuela haciéndole elabrazo del oso aunque más bien era el de león, en eso que corro para jalarlo dela melena y cuando paso cerquitas aviento al Herbano y a él se le cae laplastilina y a mí el paqute, y pa’pronto cada quien recoge lo suyo y ya lepuede quitar de encima el animal a mi abuela, yo creo sí hizo lo que sabe hacerporque después se quedó bien dormidote ahí en medio de la sala. Y como el chotase había descuidado con el susto, el Hugo aprovechó para darle un madrazo conla charolita del té, en la mera nuez se lo dio. Ya sabía yo que si el chota sedescuidaba mi primo se lo iba a joder. Total, se queda todo despatarrado encimadel león con todo y su fusca y el otro zafado que le vuelve a conectar loscables a su paquetito y ya con cara de loco maniaco volvió a mencionar a sunovia y levanta el cuadrito de plastilina y aprieta el chingado botón y loúnico que pasó fue que se reventó la bolsita y dejó salir un polvito blanco.¡No manches! ¡Era mi paquete! El Ulises desmayado encima de la mesa. Yo con laplastilina ya sabrás dónde. Y el menso se queda con cara de idiota porque no séqué esperaba que pasara pero como no pasó nada mi abuela se fue corriendo,bueno lo que en ella podría decirse correr, a su altarcito de la Santa Muerte, fue aprenderle una veladora a la niña blanca porque parecía que ya todo habíaterminado y quería agradecerle que no la iban a entambar ese día por andar denarca y que el león no la había violado —deja tú la violada, mijo, el susto, mecontó después— pero que cuando prende el cerillo...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; A la tal Erika ledieron un aumento y un programa en la tele allá en Deefe; al tal Ulises locorrieron por desmayarse en el trabajo, nomás dejó la cámara tirada grabando elretrato de boda de la abuela; al policía lo premiaron por atrapar al Talibán,hasta el efebei le dio una medalla, pero hace como una semana le dieron unlevantón y no se ha sabido ya nada de él; al Herbano lo premiaron con un viajea Cuba o algo así, bien suertudo el wey; mi abuela se quedó pelona y sin cejaspor un buen rato y quebrada porque perdió casi toda su mercancía; a mi primo ya mí nos encerraron así todos tiznados hasta que se aclaró lo del león queresultó ser del alcalde y se le salió de su casa; claro que al alcaldito ni loregañaron siquiera por andar dejando salir al animal ese; y con él ni seacordaron que tener un león era delito grave. Culeros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¡Ah! Y lo quesalió en la tele y en los periódicos era puro guato, ni bombas, ni explosivos,ni nada, fue el tanque de gas que se había quedado abierto lo que tronó, perocon lo que nos dieron pa’que no dijéramos nada cambiamos la camioneta delabuelo, arreglamos la cocina, la sala y el altarcito y nos hicimos socioscapitalistas de la narcabuela. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Georgia; font-size: 12pt; line-height: 200%;"&gt;A mí ya meconocen como el Tal Iván, pero si yo le digo el “Tal Hugo” a mi primo, ahí símoquea de los dos lados. Mejor no.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-1535627762166744434?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/1535627762166744434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/12/el-tal-ivan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/1535627762166744434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/1535627762166744434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/12/el-tal-ivan.html' title='El tal Iván'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-4Fq6ZnY40c8/Tu_ODEk5sjI/AAAAAAAAAJ8/YudyGFgddLU/s72-c/lacampana8vf.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-4102493995552877842</id><published>2011-11-30T13:00:00.001-08:00</published><updated>2011-11-30T13:10:36.270-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Perverso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Lobos</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 11pt;"&gt;“La luna llena sobreParís, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 11pt;"&gt;ha transformado enhombre a Dennis.”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 11pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 11pt;"&gt;La Unión&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 11pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-zc0vQhxJYhI/TtaabZxDZSI/AAAAAAAAAJw/G2c697V9hzs/s1600/lobo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="199" src="http://1.bp.blogspot.com/-zc0vQhxJYhI/TtaabZxDZSI/AAAAAAAAAJw/G2c697V9hzs/s200/lobo.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;Foto tomada de http://blogsdelagente.com/faltasnomeganan/2009/04/13/el-anda-con-corderos-aprende-decir-mmeeeeeee/ &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;2:46 a.m. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Vamos tarde, debo dejar a mi nalguita en su casa antes de terminar latarea. Anteayer en la cama concluimos la migración del Lobo Estepario, mecuestionaba sin ropa acerca del existencialismo y le aseguré, mientras admirabasus rasgos finos y largo pelo lacio azabache que casi le alcanza los pezoncitosrozados, que no le tengo respuesta. Hoy continúa con lo mismo, pienso, y ledigo, que la vida le dará la oportunidad de constatarlo, definirse y entender onegar todo. Actúa y lo experimentarás, le atajo. Lárgate al Defe a vivir suvida cultural tan anhelada por ti y que allá sí existe, no como en esta la capitaldel enajenante triduo de &lt;i&gt;cervezacarneasadafutbol;&lt;/i&gt;le reto que se aleje de pendejadas, de ser nini y de mí para que un día no encuentreregaños en su casa o cosas peores. Total, ya tiene todo cuanto necesita parahacer su vida allá. Lo piensa aún.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Las noches con luna enorme se sienten perversas sobre todo cuando andashaciendo cosas malas. Bueno, coger no entra en esa categoría si lo haces bienaunque le dobles la edad al par de culitos que te acabas de cenar. El amomanda, dos obedecen. Y mira que esta noche lo hemos hecho tan bien que haquedado evidencia en la cámara digital que montamos tras el espejo. Dosmáscaras de cuero negro contra una cara inocentemente cachonda, toda unaseñorita. Olemos a sexo, en el echadero no hay jabón chiquito ni agua caliente,así que se acaba y nos vamos después de venirnos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— Adelante hay una patrulla —me dice.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— Espero que sea un tránsito —respondo y le sobo el muslo desnudo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Bajo la velocidad y no es un tránsito, es de la Federal y han detenido unbochito del cual bajan a la conductora presumiendo las armas largas que logran intimidar,no servir y proteger. No, esta cloaca no es Estados Unidos, es México, o las excrecenciasque hemos dejado de él; Dentro del carrito se ve al resto de la familia, niñosy más mujeres, caras preocupadas aluzadas por las potentes y prepotenteslinternas; vendrán del hospital Metropolitano que acabamos de pasar aventuro comoplausible explicación a su periplo tan noctámbulo. Los perros van encapuchadosy armados hasta la madre. Lo dicho: Perros. Para lobo les falta colmillo. Ymaldad. Pinches culos, lanzo la apuesta esperando estar en lo cierto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— Que te pares, dice.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;La luz de una linterna apunta a mi cara con señales de cadenero de &lt;i&gt;teibol &lt;/i&gt;invitando al tugurio. Si estosputos hicieran bien su trabajo no detendrían a ciudadanos desarmados a punta derifles y casi mentadas de madre. He prendido la luz interior y ni eso losdisuade. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— Aorillate.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;¡Mierda! Deberían incluirles clases de español básico a estos ojetes.Aorillate, por suerte no dijo que a la orilla. Pendejo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— Buenas noches, oficial —trato de ser lo más cortés, atento, correcto ehipócrita posible para pasar el transe rápido. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— ¿A dónde van?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— A su casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— ¿De dónde vienen?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— De mi casa —supongo que le fastidia el tono seguro y escueto con quele contesto sin agachar la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— Bájate del carro y enséñame la licencia y la tarjeta de circulación —ahoraresulta que hacen labores de agentes de tránsito. Chingado. Tus impuestostrabajan para chingarte y que vivas mejor. Desciendo del auto mientras busco loque me pide y… ¡Uta madre! Se me quedó la cartera junto con el paquete decondones y el lubricante nuevo pienso a la velocidad de la luz mientras me sobola nalga que debería abultar la dichosa cartera. Mi compañía: tranquila.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— Se me quedó la cartera en la casa, oficial —digo mientras agradezcoque también se me hallan quedado los Nexteles. Ya arreglaré eso más tarde.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Se pone rabioso y me ladra, me empieza a acusar de ser sospechoso derobo de auto, ¿cómo le voy a demostrar que es mío? Inquiere. ¿Y voy a andarcargando la factura para todos lados, pendejo? Pienso ¿Cuándo jodidos un faltaadministrativa se ha convertido en delito federal? Si pudiera le mentaría lamadre o por lo menos se lo cuestionaría. Hay veces que te salva el pellejoquedarte agachado. ¿Robado? ¿Cómo cree, oficial? Mi cara de idiota. Pos sí que creo,si no cómo. Bájate al otro, ordena a uno de la jauría. Es un pollito, observa.Tu edad. Nalguita está curtido en estas lides y no se intimida, sabe su papel ypara sus apodos con coquetería. Veintiuno, oficial, dice ensalivando laspalabras con tono de ñoño y acordes de putito inocente. Tomaste, me pregunta,nada, oficial, ya sabes, les encanta sentirse respetados. El único asunto aquíes que siempre pasa: si le das un poco de poder a un pendejo, tendrás a un granpendejo con un poco de poder. Sóplame. Ni que tuvieras tanta suerte, wey, lopienso pero no lo digo. Soplo. A la nariz, me dice con sus ojos claros y señalasu chatez morena que es lo único que me deja ver el pasamontañas. Lo siento porti si hueles culo o verga porque es lo que me acabo de cenar, pero tú lopediste. Más fuerte. Ya te gustó, cabrón. Ya ve que no tomé, oficial. Podríashacerme un antidoping y saldría más limpio que tú, perfecto idiota. Las manossobre la cajuela ordena y, nuevamente, obedezco. Mis manos empujan, no seapoyan, aquella pieza de metal, las gotitas del sereno disimularán el levesudor de mis palmas. Ahora estoy con ganas de que me sobe lo que quiera y nadamás. A Nalguita lo siguen entrevistando y basculeando por separado aunquealcanzo a escuchar lo que le cuestionan: Mi edad, mi preferencia, nuestrarelación, si quieren dales mi número y mi feizbuk; un tercer perro se ha subidoal auto, con lo que me caga que se trepen animales a los asientos, y empieza a,como buen perro mal educado, sacar todos los papeles y basura que encuentra enla guantera, el cenicero y el compartimiento tras la palanca de velocidades, sólobasura que termina en el piso del auto: envoltorios de chicles, boletos de la Cineteca, una bolsa decanelitas, el folleto de la exposición en Marco de Rhone Poulenc, un chocolateNestlé medio derretido, el programa de un viejo concierto de la Orquesta sinfónica de la UANL, multas varias y algunaque otra entrada de algún perdido cine pornográfico. No vas a encontrar nada,cachorro. No ahí dentro. El macho alfa me basculea ahora a mí, ha separado mispiernas y recorre las pantorrillas, los muslos, mis vacíos bolsillos delanterosy traseros, papéate, papá; en un arrimón siento su fierro y no ese que estáspensando, el chingado cañón de su rifle cual erección a punto de ensartarme, techingas, soy activo. El radio suena ininteligible. Espérate. A Nalguita losiguen cuestionando más suavemente. Creo que ya ligó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Rápido, rápido, háganse para allá. Atrona su ladrido con urgencia depelícula de guerra repite la orden histriónicamente. He perdido de vista elbochito y los ojos de Nalguita por primera vez proyectan miedo. A él también losé leer en la calle, no sólo en la cama. Lo tranquilizan mis pupilas serenas. &lt;i&gt;Súbansen&lt;/i&gt; al carro. ¿Así? La tensión seha aflojado un poco y ahora Alfa se acerca a la ventanilla. Espérate aquí, nise te ocurra irte. Seguramente tendré la genial idea de moverme sin que medejen ir después de tantas historias que por menos te tiran por la espalda, tesiembran desde droga con armas y si pudieran hasta órganos transplantados en timismo con tal de defender el honor y el culo porque si algo sale mal y se lescomprueba la burrada con seguridad alguien tendrá que cambiar de bando otrabajar para uno solo con la consabida reducción de ingresos a no ser que sepongan a jalar de agentes libres. Putos todos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Una mirada a Nalguita me confirma que ha recobrado su aplomo, los perrosno le hacen nada a los lobos, o las lobas en su caso, me aprieta la pierna y depasada el paquete mientras no le quito de encima los ojos a los retrovisores. Alo lejos se ven torretas, a lo cerca se ven los perros haciendo toda clase depiruetas alrededor de las patrullas marcando su territorio, se soban las armas,se acarician las granadas, besan sus radios. Un lejano pero audible, van para allá,suena en el aire. Alfa se acerca y me avienta los papeles del seguro del autoque fue lo único que le pudo sacar. Y si hubiera puesto atención se habría dadocuenta que ni siquiera el carro es mío. Inteligentes cuerpos policíacos. Haztepara allá, grita histérico señalando el terreno baldío al lado de la carreteramientras empuña su rifle. Y no se muevan. Va, viene, se regresa, le he hechocaso y quedamos cerca del muro de una fábrica cerrada por los eficientes cobrosde piso; las patrullas atrás me dejan verlos cortar cartucho. Vienen, seescucha ladrar entre ellos bajo el canto de sirenas sin mar a lo lejos de laavenida. Nalguita me mira y hace la intentona de abrir la puerta, es mi turnode sobarle la pierna. Me busca y sé que me entiende perfectamente sólo si yo selo indico abrirá la portezuela y se tirará al piso, es muy posible quepresenciemos de cerca un topetón. Lo dicho: hay veces que te salva el pellejoquedarte agachado; Sólo espero que no le den al carro ni en la cajuela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;No tengo miedo, extraña y jodidamente no tengo miedo, sé que estamos enriesgo pero supimos que estábamos en él desde antes de subir al auto aportarnos mal. Es una chingadera que la ciudad sólo te pertenezca de díacuando, en teoría, la puedes usar para trabajar, ir al mandado, a la iglesia o apagar impuestos. ¿La noche? Es para que duermas y repongas fuerzas para repetirel ciclo. La noche y la ciudad, entre otras muchas cosas, ya no le pertenecen alas gallinas ciudadanas, es de los gorilas militares, los cerdos capitalistas, losperros, los lobos, halcones, chacales y demás fauna urbana. Y claro, alguno queotro puto, o zorra para seguir con las fábulas de las uvas y las balas. Hacetiempo ejercimos la libertad de tomar este camino a esta hora y sabíamos quenos podíamos topar algún día con esta cagada. Curiosa y tranquilamente me doytiempo de pensar en su &lt;i&gt;ninés&lt;/i&gt;,Nalguita es un nini empedernido, eso le ha permitido devorarse libros ypelículas y obras de teatro a tomos llenos. Primero a lo pendejo, después conuna guía tan jodida como la mía. Existencialismo, ja, da lo mismo, lo que haceses lo que eres así que haremos lo que ya somos: un pleonasmo existencial. Latensión se erecta y está a punto de sodomizarnos. No me agrada la sensaciónpero disfruto encabronadamente el momento de ver a los perros asustadosatrincherarse detrás de las puertas de sus vehículos apretando los nudillos ylos culos. La imaginación adelanta en el silencio de la vía al aeropuertoestruendos de chivos con cuernos, granadas sin jugo y vidrios agujerados, talvez sangre propia o ajena. Sesos desparramados. Esa cochina costumbre de ser consumidorde &lt;i&gt;gore&lt;/i&gt; nacional y por ende asiduovisitante del Blog del Narco. Pinches canes, no les deseo mal pero ojala lessuelten un plomazo y les atraviese las pupilas claras justo en medio de tu chatanariz morena. Luces se acercan sin dejarnos saber si es un auto, una patrulla ouna de esas carrozas de la muerte. Lo que vaya a ser que sea, pienso como quienmira una película repetida hasta la saciedad en algún perdido canal del cablejusto a las, estas, desveladas horas de la madrugada. Nalguita se hunde en elasiento. Ha tomado mi mano. Está helado después de haber estado tan caliente,con ternura le tomo la cabeza para que se agache como tantas veces lo hice paraque me diera una mamada camino a casa. Tiembla. Yo no. Creo que se estádespidiendo del Museo del Chopo, de las librerías y galerías y la multiplicidadde eventos artísticos de la ciudad de los palacios por vivir en la ciudad delos balazos. Yo firme en el asiento y en la entrepierna acariciando con unamano su suave cabellera y con otra el volante cual corredor en la línea desalida. O de entrada. Al infierno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;El retrovisor y los guardianes de la ley dejan pasar raudas esas luces,los culos respiran y no han soltado ni un tiro y aunque no estoy seguro de lomismo en cuanto algún pedo de esa camada de cachorros maricones. Cambio decalzones. Veo pasar una camioneta suburban oscura seguida de un verde halconcilloecotaxi. Vuelan. Los dejaron pasar estos hijos de la chingada. Y a nosotros,ciudadanos intachables, amantes de la luna, aullantes de la noche, nos detieneninmerecidamente por una revisión de rutina con la cual por medio del uso del terrorquieren tirar la tarascada y mover la cola y sentirse satisfechos llegando acasa sabiéndose &lt;i&gt;freelancers&lt;/i&gt; y un pocomenos jodidos económicamente sin arriesgar el ojete cuidando narcos o soplandoinformes, hijos de la gran mierda. Váyanse, váyanse, nuevamente la histeria nosgrita mientras golpea la cajuela un par de veces. No hagas eso, jodido imbécil.Enciendo el auto, ellos corren a sus perreras móviles y se lanzan en contra haciadonde están las otras torretas. Ellos se van, nosotros nos vamos, la emocióncasi hace que me venga. Lo reconozco, mantengo una erección y Nalguita laempieza a aprovechar. En camino un orgasmo. Uno más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Al fin, literalmente,rompo el silencio "La &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Existencia" title="Existencia"&gt;&lt;span style="color: black; text-decoration: none;"&gt;existencia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; precede su &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Esencia" title="Esencia"&gt;&lt;span style="color: black; text-decoration: none;"&gt;esencia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;".“&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean-Paul_Sartre" title="Jean-Paul Sartre"&gt;&lt;span style="color: black; text-decoration: none;"&gt;Sartre&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;” completa limpiándose la comisura de loslabios y enderezándose en el asiento. ¿Me acompañas? Sí. Con coraje. Cuatrocafés del súper siete calmarán los nervios en el preludio de cualquier velorio.Sabe a dónde vamos y no le importa. A un lobo no se le deja solo ni se le echapor delante para que algún &amp;nbsp;puñetas cazadorle dé piso. Por eso los lobos se mueven en manadas, para cuidarse unos a otros ydespedazar a sus víctimas; lo que estos mierdosos acaban de hacer sólo fueroneso: unas reverendas mamadas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;La suburban negra estáestacionada donde acordamos. El halconcillo ha de seguir volando aunque no pormucho tiempo. Estaciono, abro la cajuela y unos hermosos ojos verdes me mirancon pánico. Cállate, no te vamos a volver a coger, le digo al efebo enmudecidomientras rebusco algo detrás de sus muñecas adornadas con cinchos de plásticorosas, como si no te hubiera encantado el ligue que te aventaste con este parde cabrones en el antro y el nuevo trío que conociste aparte de los deMcDonalls. Mmh, mmh, dice lo que le deja decir su mordaza, sí, lo sé, mmmmmh,mmmmh, le respondo prolongando sexymente los mmhs, alzando la ceja y relamiéndomelos labios. Si pudiera te agarraría de culito de planta aunque se me enceleNalguita. Sólo vine a tomar esto, si te portas bien –le doy palmaditas en lacabeza con el paquete que acabo de agarrar, le hablo al oído– hoy dormirás,claro, es un decir, en tu casa. La cercanía me permite ensalivarle la oreja conmi lengua. &amp;nbsp;Slam dice la cajuela: denuevo a su empaque, traducción libre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Cuatro escuadrasdivididas entre dos nos dan dos. Y dos es un número mágico porque sólo dosestán cuidando a los dos secuestrados que están en la camioneta &amp;nbsp;modelo dos-mil-dos. Saben que somos nosotros yno se asustan porque nos ven ambas manos ocupadas con sendos vasos de café yaparte, han de pensar, los perros amaestrados nos dejaron ir por el trato queya habían hecho con ellos a cambio de algunas croquetas. Me cagan las sorpresasy los riesgos innecesarios; Mamo lo que me encanta y me enerva lo que no. Meemputan los valemadre risueños chacales cholos tatuados. Idolatro la finura y laelevación del espíritu. Aborrezco su olor a mota con sudor, su hablar limitadopor grosero. Amo la venganza en cualquiera de sus presentaciones. Un café hirviendopara cada uno de ellos por cada ventanilla. Lo agradecen abriendo las puertas,hace frío. Preguntan por el pisto, pendejos viciosos. El cruce de nuestrasmiradas vacía nuestros vasos en sus regazos y activa el silenciador de cada pistola,dos tiros a cada barbilla atravesando el cráneo&amp;nbsp;saliendo por el techo de la camioneta. Sus “eh, culeros” quedaron amedias Sorry Lo macabro siempre nos ha hecho gracia y después de un brevesilencio soltamos las carcajadas por los antifaces que ahora portamos formadospor gotitas de sangre. Pinches enfermos. Nos falta un halcón suelto. ¿Qué nosdura el pendejín? Normalmente los actos engendran consecuencias, así que enchinga de aquí a la capital. ¿Efebo? Le digo que no cante o se lo va coger lachingada como hace un rato me lo cogí yo mientras le enseño sus credenciales. Meduele pensar que ya no tendré que mandarles a sus padres el video porno &lt;i&gt;bondage&lt;/i&gt; amateur como prueba de vidadonde se portaba como toda una señorita. Ni hablar, ya nos veremos en Xtube,chaval. Lo alejamos de su casa y lo dejamos en una zona fría. A los otros yo nolos levanté pero hoy aprendieron: &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Hay veces que te salva elpellejo quedarte agachado.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Quelos encuentren los perros a ver si no los entregan a los lobos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Sí, hace frío.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;También haceluna.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt; Enorme.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt; Auuuuuh.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Iox.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;26/11/11&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-4102493995552877842?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/4102493995552877842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/11/lobos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/4102493995552877842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/4102493995552877842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/11/lobos.html' title='Lobos'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zc0vQhxJYhI/TtaabZxDZSI/AAAAAAAAAJw/G2c697V9hzs/s72-c/lobo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-8732413528521970678</id><published>2011-10-27T18:59:00.000-07:00</published><updated>2011-10-27T19:05:45.264-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Ábrete…</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ry-9KBZtqQo/TqoJ4hj3d8I/AAAAAAAAAJo/jyDn14ZC_Vw/s1600/marte.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-ry-9KBZtqQo/TqoJ4hj3d8I/AAAAAAAAAJo/jyDn14ZC_Vw/s320/marte.jpg" width="284" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;a href="http://www.bitacoradegalileo.com/2011/07/16/marte-el-planeta-rojo/"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Foto tomada de aquí &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Confirmado: en Marte si hubo una civilización,sí dejaron ruinas, sí hay pirámides. La segunda expedición tripulada ha traídocientíficos. Y seudocientíficos. Es la ventaja de tener buenos contactos políticosy no sólo psíquicos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Mientras unos hacen mediciones comprobables,otros hacen... bueno, lo que acostumbran hacer. El médium oficial ha encontradouna entrada a la estructura por medio de su capacidad sensorial, afirma. Separa frente a la imponente puerta de roca sólida. Emana su energía, cualquiercosa que ello signifique, para lograr abrirla.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Los geólogos, aunque la palabra está fuera delugar, le han advertido del precario equilibrio que guarda esa mole y lo riesgosoque es permanecer cerca de ella ya que han detectado leves sismos. Él insiste.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El ingeniero de comunicaciones se guarda de transmitirlas últimas palabras del médium oficial y envía el mensaje a la Tierra que la puerta hasido abierta. Por un temblor. La tripulación regresará con un hombre menos.Abracadabra, ábrete, sés… Ja.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Iox.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;8/sep/11&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-8732413528521970678?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/8732413528521970678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/10/abrete.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/8732413528521970678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/8732413528521970678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/10/abrete.html' title='Ábrete…'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ry-9KBZtqQo/TqoJ4hj3d8I/AAAAAAAAAJo/jyDn14ZC_Vw/s72-c/marte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-2270493093124676706</id><published>2011-10-17T17:27:00.000-07:00</published><updated>2011-10-17T17:28:00.616-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>En línea.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-BKEKsAIo32g/TpzHRKPRS6I/AAAAAAAAAJg/XNnw2hX9-uE/s1600/gammmer.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="220" src="http://1.bp.blogspot.com/-BKEKsAIo32g/TpzHRKPRS6I/AAAAAAAAAJg/XNnw2hX9-uE/s320/gammmer.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Imagen tomada de &lt;a href="http://enrolla2.blogspot.com/"&gt;http://enrolla2.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;N&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;o me gusta que me distraigan mientras juego enlínea con mis amigos. Y menos un tipo rarito que me quiere convencer de queviene de un mundo lejano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— Acabo de salir del closet.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— Eres gay.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— Vengo de otra dimensión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— Eres gay.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— Hay otros mundos tras esa puerta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— ¿Narnia? &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;le contestaba sin despegar la vistadel monitor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No podía convencerme de que viajaba por losarmarios a diferentes universos. Y menos vestido de esa manera tan... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— Eres gay.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— ¡No! &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;gritó de modo… un poco rarito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;— Ya ves que sí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Dejó una como pistola de agua sobremi cama, volvió a entrar y se encendió la luz del closet. No se escuchó nadamás.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El jodido cable del módem fue desconectado y ungrito previsible se escuchó desde la cocina: Carlos, ven a cenar o no tevuelves a conectar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Cené lo más rápido que pude, reconecté el módemy seguí jugando. Me llamó la atención que mi mamá dijo que nuestros armariosjamás han tenido luz interior... ¿Pistola? ¿Cuál pistola?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Seguí jugando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 10pt;"&gt;Iox.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 10pt;"&gt;8/sep/11&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-2270493093124676706?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/2270493093124676706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/10/en-linea.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/2270493093124676706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/2270493093124676706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/10/en-linea.html' title='En línea.'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BKEKsAIo32g/TpzHRKPRS6I/AAAAAAAAAJg/XNnw2hX9-uE/s72-c/gammmer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-7650283889367570361</id><published>2011-09-06T19:32:00.000-07:00</published><updated>2011-09-06T19:32:03.173-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Cyborgs felices</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; &lt;w:WordDocument&gt;  &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;  &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;  &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;  &lt;w:PunctuationKerning/&gt;  &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;  &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;  &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;  &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;  &lt;w:Compatibility&gt;   &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;   &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;   &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;   &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;  &lt;/w:Compatibility&gt;  &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; &lt;/w:WordDocument&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt; &lt;/w:LatentStyles&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt;&lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable	{mso-style-name:"Tabla normal";	mso-tstyle-rowband-size:0;	mso-tstyle-colband-size:0;	mso-style-noshow:yes;	mso-style-parent:"";	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;	mso-para-margin:0cm;	mso-para-margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:10.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-ansi-language:#0400;	mso-fareast-language:#0400;	mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-_Olbg7MIl-U/TmbWbmqpEvI/AAAAAAAAAJY/o693RZNcKog/s1600/cyborg.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/-_Olbg7MIl-U/TmbWbmqpEvI/AAAAAAAAAJY/o693RZNcKog/s200/cyborg.jpg" width="193" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt; Imagen tomada de http://cyborghill.blogspot.com/&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Cyborg: Ser con partesorgánicas y partes mecánicas.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No le agradaba la idea de unimplante cibernético, se resistía a enfrentar la realidad: era necesario si noquería padecer los estragos de la edad. Y en realidad jamás, hasta ahora, habíapadecido dolencia alguna, pero…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El quirófano portátil estaba a laspuertas de su hogar, una intervención de menos de quince minutos lograría sucometido. La reticencia de la última duda fue vencida. Entró al modernovehículo donde la operación se haría por el médico cirujano a distancia,virtualmente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Siempre había cuidado su saludcomiendo sólo alimentos orgánicos cultivados en su invernadero hidropónico;casi tres horas de ejercicio diarios: una hora en su mini piscina sónica porlas mañanas, otra en la bicicleta estacionaria por las tardes y por la nocheuna escalada libre en la pared virtual lo mantenían sano y en forma a pesar desus acumuladas décadas; llevaba una vida laboral independiente libre de estrés.Sus empresas redituaban de maravilla. Una existencia soñada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Se lo podía permitir; era la novedadde los implantes con tecnología de punta, casi literalmente; el dinero no eraobstáculo, eran más bien sus barreras psicológicas las que, aun en la mesa deoperaciones, le movían a la inquietud. Respiró hondo y durmió a petición suyapor el lapso que duró la intervención.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Su mujer compartía su vida y laforma de llevar esta. Sana, un poco, tal vez un poco más que un poco, más jovenque él, inteligente, deportista, empresaria, atractiva, cuerpo en forma, libidotambién, exitosa, excitante y excitable. La amaba tanto como la presumía.Mucho.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El modelo lo había elegido díasantes sin contar con la opinión de su compañera. Quería sorprenderla. Hizo elpedido, los arreglos, firmó las formas, esperó que ella hiciera un viaje dondeél excusó acompañarla, por supuesto pagó una generosa cantidad y ahora yaestaba listo. El discreto cargo de un médico dentista aparecería en su estadode cuenta y un vehículo con el conveniente rótulo de clínica dental se marchabadel frente de su casa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Esa noche sería especial, su mujersería recibida con una cena romántica, flores, música tenue, luces bajas,chimenea encendida, la piel del último oso polar en el suelo. Tenía miedo, sesentía como adolescente primerizo. Había dejado atrás el famoso citrato de sildenafil,&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.viagraenespanol.com/"&gt;&lt;span style="color: windowtext; text-decoration: none;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; sí,las famosas &lt;span lang="ES-MX"&gt;pastillitas azulespero, si todo funcionaba como lo prometían, debería seguir agradecido con lafirma Pfizer por haber tenido la visión de entrar al negocio de construircyborgs felices.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Y compañeras también. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-7650283889367570361?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/7650283889367570361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/09/cyborgs-felices.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7650283889367570361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7650283889367570361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/09/cyborgs-felices.html' title='Cyborgs felices'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-_Olbg7MIl-U/TmbWbmqpEvI/AAAAAAAAAJY/o693RZNcKog/s72-c/cyborg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-7551469014418329550</id><published>2011-08-02T10:40:00.000-07:00</published><updated>2011-08-02T10:40:57.612-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Casa de la Cultura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ponencias'/><title type='text'>Acompáñanos.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-U7XEKzclbJ8/TjgwjPbZInI/AAAAAAAAAI0/ExncMQACqjs/s1600/361908477.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-U7XEKzclbJ8/TjgwjPbZInI/AAAAAAAAAI0/ExncMQACqjs/s400/361908477.jpg" width="320" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Ponencias "La Ciencia Ficción en Monterrey".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con  motivo del 1er. Aniversario del Círculo de Lectura de Ciencia Ficción  Contemporánea de la Casa de la Cultura de Nuevo León y  el Centro  Regional de Información, Promoción e Investigación de la Literatura en  el Noreste (CRIPIL Noreste)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROGRAMA&lt;br /&gt;&lt;span class="text_exposed_hide"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;span class="text_exposed_show"&gt;&lt;br /&gt;Objetivo e impacto cultural: &lt;br /&gt;Histórico  encuentro literario, por primera vez se reúnen y se rinde homenaje a  los Iniciadores de la Ciencia Ficción Contemporánea de Nuevo León, el  objetivo es hacer conciencia de la importancia de sus obras, conocer sus  valiosas experiencias en este campo literario contribuyendo a las  nuevas generaciones de escritores regiomontanos de ciencia ficción a  construir referentes sólidos para su propio trabajo creativo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fecha: Sábado 6 de Agosto de 2011 &lt;br /&gt;Lugar: En el Auditorio Alfonso Reyes &lt;br /&gt;Casa de la Cultura de Nuevo León.&lt;br /&gt;Colón 400 Ote. Entre Emilio Carranza y Escobedo &lt;br /&gt;CP 64000, Monterrey, Nuevo León. &lt;br /&gt;Tels. (81) 83 72 44 52, 83 74 11 28&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horario: de 15:00 hrs. a 18:00 hrs.&lt;br /&gt;Entrada Libre (se invitarán editores, escritores, integrantes del círculo y público en general)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentan:  &lt;br /&gt;María Belmonte / Directora de la Casa de la Cultura de N.L.&lt;br /&gt;Gildardo González / Director de CRIPIL Noreste&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ponentes invitados (Por orden alfabético):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Aldo Rodrigo Sánchez Tovar.&lt;br /&gt;2. Alfonso Treviño Cantú.&lt;br /&gt;3. Gabriel González Meléndez.&lt;br /&gt;4. Isidro Gerardo Ávila Calderón.&lt;br /&gt;5. Jorge Chípuli Padrón.&lt;br /&gt;6. Luis Eduardo García Guerra.&lt;br /&gt;7. Ramón López Castro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duración de ponencias: 3 horas  (25 minutos c/u)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siguiente media hora: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sesión de preguntas y respuestas. &lt;br /&gt;Comentarios: Fernando Galaviz&lt;br /&gt;Cierre: María Belmonte.&lt;br /&gt;Entrega de reconocimientos a los ponentes invitados.&lt;br /&gt;Recepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CURRICULUM BREVE DE LOS PONENTES:     (POR ORDEN ALFABÉTICO)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Rodrigo Sánchez Tovar.&lt;br /&gt;Estudios:  Facultad de Artes Visuales U.A.N.L., Medios masivos y radio locución  del Caribe, Seguridad Aeroportuaria obteniendo el grado GSC (Ground  Security Coordinator) en 1992 y Soporte de redes para auditoria de  Chicago Support Center de Marriott International.&lt;br /&gt;En 1984 se presenta  en el programa de TV Reportajes de Alvarado presentando sus extensas  esculturas de plastilina sobre su imaginario de ciencia ficción, un mes  después las mismas piezas fueron llevadas al exterior de la sala de  astronomía del planetario Alfa para ser expuestas por dos semanas (la  exposición se quedaría un año entero). En 1991 tuvo su primera gran  exposición de obra plástica en Cancún: El Colapso de la Razón". En 1997  funda “CRONOS Tiempo de Todo!”, donde actualmente es Instructor y  coordinador de talleres de escultura, arte y literatura. Ha publicado  cuentos de ciencia ficción en diversos periódicos y comics. Escribió 24  cuentos, 83 poesías y retomó el proyecto de tres novelas cortas. En  2005, el gobierno del Estado de Nuevo León le reconoce con el Premio  Estatal de la Juventud en la categoría de Méritos Cívicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alfonso Treviño Cantú.&lt;br /&gt;Maestro  en Ciencias por el ITESM con especialidad en Ciencias Computacionales.  Director de Arquitectura Tecnológica del ITESM.  Escribe cuentos de  ciencia ficción  y es conferencista de temas de Astronomía y Ciencia  Ficción en la reunión anual de Aficionados a la Astronomía que organiza  la Sociedad Astronómica del Planetario Alfa, de la cual es integrante.  Obtuvo el segundo lugar en el XXI Concurso de Creación Literaria del  Tecnológico de Monterrey con el cuento de ciencia-ficción 'Donde mora la  libertad'. Actualmente está preparando una novela corta de ciencia  ficción 'The Light Hunters' en formato de eBook para el mercado  Estadounidense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel González Meléndez &lt;br /&gt;autor del libro de  Ciencia Ficción: “Los mismos grados más lejos del centro”. Escribió  la  Ópera "El Marciano" y es el guionista de la película “Sobrenatural”  (1995). En el campo de la música es autor de la  sinfónica “Las Ciudades  Invisibles”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isidro Gerardo Ávila Calderón. &lt;br /&gt;Ingeniero  Físico Industrial con especialidad en Ingeniería de Control, ITESM,  Maestría en Ciencias en Automatización con especialidad en Sistemas  Inteligentes.  Es autor del primer cuento publicado en México de corte  Cyberpunk: LA RED, publicada en el libro antológico de Ciencia Ficción  Mexicana “Más allá de lo imaginado II” compilado por Federico Schaffler.  Fondo Editorial Tierra Adentro #8. Febrero de 1991.  En 1990 obtuvo  Mención Honorífica en el IX Premio Puebla de ciencia ficción. Autor del  cuento Ilona  incluído en el libro Bóvedas del Silencio. 5ª Antología de  la Edad de la Ruptura, ITESM, Monterrey, N.L. Abril de 1991. Autor del  cuento «Caza del Poeta» incluido en el libro Natal, veinte visiones de  Monterrey (ITESM, Alitec, Agosto de 1993). Elaboró su manifiesto en la  revista Cursor.  Autor del texto inédito “Territorio Caranoya”, de  ciencia ficción poética. Su obra ha sido publicada también en la revista  virtual La Langosta se ha posado Números 1 y 2, y en la Revista  Umbrales Números 4, 10 y 39.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Chípuli Padrón.&lt;br /&gt;Artista de  Artes Plásticas. Escritor de poesía y narrativa de Ciencia Ficción.  Instructor y Diseñador 3D Multimedia, comic, manga y animación  (realizador de arte digital mediante los programas Photoshop, Freehand,  Ilustrador, AffterEffects, Dreamweaver, Fireworks, InDesign, Flash,  Lightwave 3D). Obtuvo el premio de Poesía ITESM, categoría preparatoria,  1994. el Premio de cuento de la revista La langosta se ha posado, 1995,  Segundo lugar del premio de minicuento: La difícil brevedad 2006. Fue  Becario del Centro de Escritores de Nuevo León (CENL), generación de  1995-1996. Ha publicado en las revistas Charrobot No. 5, Revista  Umbrales Número 7, 14, 23 y 46, La revista española MiasMa Número 8,  ellas Rayuela, Oficio, Papeles de la Mancuspia, Literatura Virtual,  Nave. Ha sido incluido en las antologías: Columnas, antología del  doblez, (ITESM, 1991), Natal, 20 visiones de Monterrey (Clannad 1993), y  Silicio en la memoria, (Ramón Llaca, 1998).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo García Guerra.&lt;br /&gt;Estudió  Ingeniero en Sistemas Computacionales en la Universidad de Monterrey.  Trabaja en una empresa de Telecomunicaciones, es escritor de 2 novelas,  un libro de cuentos y 3 libros de orientación sobre valores y economía.  Ha colaborado para el periódico El Norte, el Porvenir, la revista  Complot, así como en Grupo Radio Alegría y Stereo7. También imparte  conferencias sobre innovación y creatividad. Es autor de la ambiciosa  novela de ciencia ficción “TENOCHTITLÁN: AÑO CERO” (1997) que se  complementó con su propia página Web. En esta novela el autor plantea un  sistema de realidad virtual para recrear lo sucedido el 2 de octubre de  1968. También es autor, editor y promotor de los libros “Nuestras  Guerras Secretas” y “Sangre de Neón”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramón López Castro.&lt;br /&gt;Abogado  y escritor de Ciencia Ficción. Fue Becario del Centro de Escritores de  Nuevo León. Publicó los libros: EXPEDICIÓN A LA CIENCIA FICCIÓN MEXICANA  (obra ganadora del Premio Nacional de Ensayo Alfonso Reyes en el año  2000), El Salmo Del Milenio, El Sol Sea Con Nosotros, y Soldados de la  Incertidumbre,  Ha ganado también los premios: XV premio nacional de  cuento auspiciado por la Universidad de Monterrey en 1995 y el Premio  Nuevo León de Literatura en el año 2000.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un autor que  merece nuestro reconocimiento (de ultimo momento nos confirmaron que no  va estar entre los ponentes por causas de fuerza mayor ajenas a nuestra  voluntad y control) es Don Ramiro Garza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramiro Garza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con  51 años de experiencia en la locución nacional, se ha desempeñado en el  medio como escritor, programador y productor de radio además de  consultor y conferencista. Fue fundador y Director de RADIO VARIEDADES  (XEJOP). Director de XEX primera emisora dedicada a noticias, diseñador y  Director del Sistema "FM GLOBO TU MÚSICA EN TU IDIOMA", diseñador y  Director de ESTEREO 102, fundador y Director de Sistema "KW LA MEXICANA"  en los Ángeles California. Esposo de la gran poeta regiomontana Carmen  Alardín. La obra literaria de Ramiro Garza incluye cinco libros de  poemas: Primeros poemas  (1949), Amor, ensueño y lágrimas (1949), A la  estrella vacía (1951), Solar poniente (1953), Otro mundo otro amor  (Unicornio, 1960), asi como varias narraciones, ensayos y libros  especializados en radiolocución. En “El Rostro de Júpiter” el autor  vislumbra la posibilidad de vida en el espacio y su interés por el  fenómeno OVNI. Autor del libro “EL QUINTO REINO” (El quinto reino  (1965), El quinto reyno: 13 narraciones sobre la dimensión “n” (Aguilar,  1966)) este libro fue considerado por el gran poeta Mexicano Juan José  Arreola como “EL PRIMER LIBRO DE RELATOS DE  CIENCIA FICCIÓN ESCRITO EN  MÉXICO”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más información de los autores de Ciencia Ficción en Nuevo León en el sitio: &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.cienciaficcionnuevoleon.blogspot.com/" rel="nofollow" target="_blank"&gt;http://www.cienciaficcionn&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;​uevoleon.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Arturo Galaviz Yeverino&lt;br /&gt;Coordinador del Círculo de Lectura de Ciencia Ficción Contemporánea.&lt;br /&gt;galaviz.yeverino@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-7551469014418329550?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/7551469014418329550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/08/acompananos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7551469014418329550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7551469014418329550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/08/acompananos.html' title='Acompáñanos.'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-U7XEKzclbJ8/TjgwjPbZInI/AAAAAAAAAI0/ExncMQACqjs/s72-c/361908477.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-1106742580993163965</id><published>2011-08-01T18:47:00.000-07:00</published><updated>2011-08-01T18:47:55.510-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Medicina alternativa</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mi abuelo, gran médico y por ende gran escéptico, no me creería si le contara que practico la sanación a distancia. Me tacharía de charlatán, me acusaría de fraude, de racionar el espíritu del e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;sculapio y el caduceo&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;. No importa, no vivió para verlo. Y no tengo ni idea de por qué lo recordé precisamente hoy.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-HV6f-vrXy-c/TjdVsjK7PNI/AAAAAAAAAIs/yKamkZfLjAU/s1600/luzyamor.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="228" src="http://4.bp.blogspot.com/-HV6f-vrXy-c/TjdVsjK7PNI/AAAAAAAAAIs/yKamkZfLjAU/s320/luzyamor.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Estamos en guerra, el mundo siempre lo ha estado; los servicios médicos escasean así que echan mano incluso de nosotros los residentes. Me arden los ojos y heme aquí marchando al sitio de trabajo llamado por una emergencia a mitad de la noche sofocante. Llegué a la cafetería por algo legal que me estimule. Espero todo salga bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;La escuela de medicina de un tiempo para acá ha abierto sus puertas a teorías, técnicas y prácticas que antes nos parecerían imposibles pero no ahora con el avance de la ciencia y la tecnología. Por aquí han pasado, aunque no siempre permanecido, la homeopatía, la hipnosis, la curación con cristales, con energía, la orinoterapia, en fin un sinnúmero de formas de sanar el cuerpo humano. Incluso los muebles de la cafetería hacen honor al &lt;i&gt;feng shui&lt;/i&gt;. En lo personal me decidí por la opción que, supongo yo, tiene más futuro. Rememoro todo eso mientras cruzo por el pasillo bordeado de puertas que tienen tatuadas, algunas ya borradas, aquellas especialidades. El café me quema y debo apurarme.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Médico de guerra. Me pone nervioso, no el trabajo en sí, sino mis responsabilidades. Son las cuatro de la mañana, estoy aún medio dormido pero ya tengo frente a mis ojos el primer caso que requiere de toda mi atención. Un soldado raso herido por fragmentos de metralla clavados en su abdomen, pierna derecha e incluso, creo, uno en su cuello. Profusas hemorragias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;Sin embargo, entre todas las opciones nuevas y aparentemente esotéricas, la curación a distancia ha sido de lo más práctico y provechoso que ha desarrollado nuestra escuela. Siendo el alumno de mejor promedio conté con el privilegio de elegir esta especialidad. Así que ahora no tengo razones para quejarme. Yo aquí, a salvo en la escuela; mi paciente allá, tirado en el fango, sembrado de esquirlas, a grito abierto, suplicando por su vida. Me dispongo a proceder.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;Concentrado al máximo puedo, pero no quiero, sumergirme tanto en la escena dantesca. Prefiero no escuchar y no escucho. Gritos, explosiones, aviones, disparos, tanques, humo. No puedo dejar de verlos pero sí de oírlos si así lo elijo. Una potente explosión de luz me deja apreciar un rictus de dolor empapado en miedo. Me concentro aún más. Desde aquí puedo conocer su temperatura, su baja presión arterial, el desbocado ritmo cardiaco todo con sólo extender mis manos. Soy bueno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;En su día Einstein llegó a definirlo como "efecto fantasma remoto" o bien, suponía la existencia en la física cuántica de efectos remotos causados por fotones entrecruzados (fotones gemelos). También en eso el genio se equivocó. Dios sí juega a los dados después de todo, pero aquí las cosas, con práctica, buenas habilidades y mejores recursos, son mucho más simples. Mucho.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;He estabilizado su frecuencia cardiaca y calmado su dolor, a miles de kilómetros de distancia. Puedo, abuelo, puedo. Me dispongo a hacer salir todos los trozos de metal que logre antes de pedir que lo recojan y lo trasladen. Siento que mi energía está decayendo, debo apurarme.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;He curado riñones, destapado arterias, desecho piedras vesiculares e incluso circuncisiones. Todos sin estar frente a paciente alguno. De eso se trata mi especialidad. Algo alternativo pero realmente útil. Mientras doy el último sorbo a mi frío café una alarma me regresa a la realidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-e1IrsfQ6WvE/TjdW8XXvuzI/AAAAAAAAAIw/7lHaJaZK3SQ/s1600/drwar.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="http://2.bp.blogspot.com/-e1IrsfQ6WvE/TjdW8XXvuzI/AAAAAAAAAIw/7lHaJaZK3SQ/s400/drwar.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="credit"&gt;Tyler Hicks/The New York Times&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;Mi energía, ¡ha fallado mi energía! No podré terminar mi curación si tengo tan bajos mis niveles energéticos. Creo que debo pedir ayuda pero el médico encargado está en casa y tardará en llegar para asistirme. Debo resolverlo solo y pronto. En aquel lejano ambiente alcanzo a percibir, gracias a una bengala enemiga en el cielo nocturno, un médico caído bajo una torrencial lluvia. Debo acercarme y tomar su energía, ya no le hace falta, está fuera de contacto. Regresaré a completar el procedimiento médico del soldado. Espero que resista. Su sudor frío me hace dudarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Una nueva taza de café suficientemente caliente y el médico caído me acompañan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;— Lograste salvarlo, ¿eh? —pregunta mi colega.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Así fue, tomé tu pila de energía y logré hacerlo aguantar hasta que llegó el transporte por él —el café arde.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;— Te felicito. Mi día no fue tan bueno, me falló totalmente el brazo en plena amputación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;— Lo siento. He escuchado que los servos de tu modelo están dando problemas —nos enfilamos a la salida del hospital universitario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;— Sí, tienen fallas en los comunicadores, por eso no obedecen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;— Corrí con suerte de que me dieran un servomédico de los nuevos. No sé cómo practicaríamos la sanación a distancia sin esos equipos que nos donó el hospital miltar —el sol brilla en un cielo diáfano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: 14pt; line-height: 200%;"&gt;— Ni yo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-1106742580993163965?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/1106742580993163965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/08/medicina-alternativa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/1106742580993163965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/1106742580993163965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/08/medicina-alternativa.html' title='Medicina alternativa'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-HV6f-vrXy-c/TjdVsjK7PNI/AAAAAAAAAIs/yKamkZfLjAU/s72-c/luzyamor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-7720092430805621593</id><published>2011-06-24T20:12:00.000-07:00</published><updated>2011-06-24T20:12:54.468-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Perfeto</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Si estuviera en la tierra hoy serían las 14:25 del lunes 24 de Julio. ¡Que &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;larga&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt; se me ha hecho la semana!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Pero como no estoy en la tierra sino en la estación espacial &lt;i&gt;Venecia IV&lt;/i&gt; al rededor de Venus, el tiempo no se mide igual. Aquí en medio de la nada y a grandes distancias de cualquier punto civilizado, cumplo con mi deber, bueno, es un decir…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-AKlB5WmBXVI/TgVRri6G0uI/AAAAAAAAAIk/o5IyvJj3TK0/s1600/venus.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-AKlB5WmBXVI/TgVRri6G0uI/AAAAAAAAAIk/o5IyvJj3TK0/s320/venus.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Soy el ayudante del ingeniero en jefe de la planta tratadora de selenio, que está ubicada en la superficie abrasadora de Venus. Soy el responsable de cuidar a los robots y el sistema en general. Desde aquí el planeta refleja casi toda la luz del sol, es como una gran bola de nieve. Ja, nieve en el lugar más parecido al infierno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;¡El infierno! Sí, eso es lo que me parece estar aquí encerrado en este habitáculo frente a la terminal de la computadora. Cuatro largos meses son los que me esperan de aburrimiento y monotonía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;El jefe no se encuentra aquí, me manda ordenes desde algún punto en la cómoda estación espacial Italiana: la “Basilicata” tal y como yo lo hago con los robots. Me siento máquina. En la pared hay una holografía de la planta que se supone estoy vigilando, es enorme, con sus tanques de selenio contaminado de un color azul oscuro que, mientras se va purificando, va pasando a color celeste, con la consistencia de un flan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;La alarma está sonando, por fin un poco de acción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Es una emergencia en la batería de bombeo del área norte de la planta. El robot reparador también ha fallado. Me temo que tendré que bajar al planeta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— ¡Ey, tú! GG, despierta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;GG es mi robot ayudante, o debería decir ¿estorbante? pienso que las iniciales deben ser de algo así como &lt;i&gt;Gerry Genius&lt;/i&gt;, o una mala broma: “G-G” mucha risa. En fin, como sea él nos llevará hasta nuestro objetivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Después de abandonar la estación y meterme en el megatraje térmico, GG me conduce a la superficie del planeta, empezamos a horadar la densa atmósfera y la temperatura y la presión se elevarán considerablemente. GG parece que está mal, le falta condición, es mi culpa, por dejar de usarlo tanto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Por fin, hemos avenuzado justo frente a la batería de bombas y vamos a averiguar que es lo que está fallando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;No lo puedo creer, seres vivos en Venus, ¡son &lt;i&gt;cachoras&lt;/i&gt;! Y pensar que las consideraba puras habladurías de los primeros exploradores. Las &lt;i&gt;cachoras&lt;/i&gt; viven en colonias de varios cientos de animalitos, que tienen un cierto parecido a las lagartijas; estos se aglutinaron en los desperdicios del selenio. Varios de ellos fueron atrapados por la succión de la bomba No. 6. Y eso fue lo que la hizo fallar. No puede ser, un enjambre o cardúmen o como se diga de estos animalejos se está pegando a mi traje. Esto lo tiene que saber mi jefe de inmediato….&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Habla el Ing. Josephino Mattamori de la Abbruzi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sí, sí, ingeniero ¿Cómo está? Habla Io.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— Ya lo sé, ¿quién más me va contestar en esta extensión? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— Sí, claro, no hay nadie más aquí. Dígame, Ingeniero…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— ¿Ya me tienes listos los planos de la planta que te encargué?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— Errr, ¿los planos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— Sí, sí, los planos que te encargué hoy por la mañana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— Eeeste, ya casi se los tengo listos, si gusta pasar por ellos más tarde.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— ¿Estas escribiendo de nuevo, bambino?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— No, señor, de ninguna manera, estoy trabajando en lo suyo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— ¡Perfeto! ¡Perfeto! Así me gusta que seas cumplido con tu trabajo, me mandas esa información por email, ¿Está bien?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— Sí, ingeniero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— Io te lo agradeceré.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;¡Chin! Tan a gusto que estaba escribiendo y ya vino este señor a interrumpirme… es lo malo de tener empleo con jefe y horario. En fin, después veremos en qué quedaron las &lt;i&gt;cachoras&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-2Q17zZDzcjQ/TgVR1JaGm4I/AAAAAAAAAIo/wDFM_saOMOI/s1600/cachoras.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="155" src="http://1.bp.blogspot.com/-2Q17zZDzcjQ/TgVR1JaGm4I/AAAAAAAAAIo/wDFM_saOMOI/s200/cachoras.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Por lo pronto, tengo que trabajar….&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-7720092430805621593?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/7720092430805621593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/06/perfeto.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7720092430805621593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7720092430805621593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/06/perfeto.html' title='Perfeto'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-AKlB5WmBXVI/TgVRri6G0uI/AAAAAAAAAIk/o5IyvJj3TK0/s72-c/venus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-7730050423593694923</id><published>2011-06-06T18:36:00.000-07:00</published><updated>2011-06-06T19:12:32.465-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Perverso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Malas Memorias</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-16Fd6hlIzMk/Te2Ah5sTFqI/AAAAAAAAAIg/8lOdkV8vr58/s1600/amanece.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://2.bp.blogspot.com/-16Fd6hlIzMk/Te2Ah5sTFqI/AAAAAAAAAIg/8lOdkV8vr58/s320/amanece.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;Foto tomada de &lt;a href="http://www.mundobocata.com/index.php?showimage=98"&gt;http://www.mundobocata.com/index.php?showimage=98&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;El viaje por carretera es inseguro de un tiempo para acá. La abuela lo sabe y Carlos también. De Agualeguas a Río Grande hay noventa kilómetros y una frontera de por medio, amén de posibles ladrones de coches de poca monta o narcotraficantes; como aquella caravana de camionetas negras que los detuvo hace varios meses; A Carlos lo bajaron de su carro gris a punta de pistola pero, piensa él, al ver el resto de los pasajeros, una anciana y un niño pequeño, los dejaron seguir. Por eso se sienten seguros de que nada les pasará, ni en el camino ni en la aduana. Hace frío por la madrugada oscura. Un envase medio vacío de jarabe para la tos en la guantera, por si acaso. En el asiento trasero viaja un pequeño. Dormido, tal vez porque aún no amanece, va bien abrigado con una cobija de aquellas que solía hacer la señora: cuadritos de diferentes telas cosidos con paciencia, rellenados con lana y bordados con algún dibujito infantil junto con el nombre de sus pequeños usuarios: Primero sus hijos, despúes los nietos, y ahora tantos que ya perdió la cuenta. Viaja tibio y cómodo. Carlos lo vigila ocasionalmente por el retrovisor, la abuela mira el horizonte que se pinta de anaranjado. ¿Y a dónde llevamos este niño? Inquiere por enésima vez y las mismas que su nieto le recuerda: A Río Grande, abuela, que no se le olvide porque en la aduana nos piden el permiso y nos van a preguntar. ¿Y quién es? Cuestiona nuevamente. Es… -un titubeo imperceptible- …Daniel, el hijo de mi hermana, de Claudia, abuela. Alza la voz ante la mirada de poca comprensión de la mujer. Que no se le olvide. Ah, sí es cierto. Y su vista regresa a buscar el sol que aún no ha nacido, sus leves cataratas se resisten a dejarlo entrar lo mismo que los vidrios un poco empañados. Es domingo y las líneas paralelas de los sembradíos pasan raudas al costado de la carretera entreteniendo la mala vista de la anciana. Una vaca ocasional salpica el panorama. El niño sigue dormido. ¿Y por qué lo llevamos a Monclova? pregunta distraída. A Río Grande, abuela, a Río Grande. Pues porque le toca ver a su mamá esta semana. Se adelanta a la pregunta y le gana la palabra. A Claudia, mi hermana, abuela, alza la voz para dejar zanjado, por esta reciente ocasión, el asunto. El sol despunta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Cada mes el mismo viaje, Carlos pasa por la abuela a las cinco de la mañana a casa del abuelo, lleva a la criatura dormida en el asiento trasero, cruzarán la aduana y lo entregarán en Río Grande. Cada mes el mismo viaje y la misma rutina a no ser que le cambien las guardias al aduanal o le asignen uno nuevo. No fue el caso como se lo confirmó un mensaje de texto en su celular. ¿A dónde van, abuelita? A Monclova. A Río Grande, abuela, a Río Grande, oficial. ¿A quién llevan ahí? Es el hijo de Marcela, mi nuera. No, oficial, es mi sobrino, es hijo de mi hermana, nieta de la señora, se lo vamos a entregar a ella. Aquí está el permiso. Viene dormido, es que nos salimos muy temprano, señor policía. Ya entiendo, señora. Una seña de Carlos deja claro el problema de la mujer. Pasen a la oficina a tramitar los permisos, les regresa papeles y pasaportes. El cruce es rápido y sin contratiempos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;El sol hace rato se completó sobre el horizonte; Carlos parece molesto; las autopistas son anchas, seguras, veloces. Para la otra quédese callada, abuela. Porque nos puede meter en problemas. Ya sabe que todo se le olvida. Perdóname, mijo. Mi memoria que no da para más, abraza su bolso con fuerza. El niño sigue dormido. Carlos parece arrepentirse de la reprimenda a la mujer. Aún a las afueras del pueblo el conductor decide tomar un desayuno. Vamos, abuela, a desayunar dice con un tono de voz más suave. Aquí dejamos al niño, lo cuidamos desde la ventana. Yo cierro el carro. Un café con leche para la señora, unos huevos rancheros para el hombre. Tortillas de harina pide y recibe, no están muy lejos de casa. La salsa que no pica, la queja cotidiana. Una camioneta Van negra se ha estacionado al lado de su carro gris. Ahorita regreso, abuela. No se vaya a mover. Un hombre sale, una mujer, que ha bajado de aquella camioneta, entra. No se saludan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Dos diálogos casi sin palabras se dan. Uno al lado de los vehículos entre dos caballeros, otro en la mesa de la anciana entre dos mujeres. Abuela y nieto se dan mutuamente las espaldas, desconocen qué pasa con el otro. La anciana interactúa con la mujer que lleva una computadora portátil y ha pedido dos cafés para llevar. Carlos abre la puerta trasera de su automóvil, el hombre inspecciona al niño. La abuela, tras sacar anteojos y un celular de su bolso, aquel celular que les abrió paso hace varios meses en un retén de camionetas negras, teclea lentamente de memoria una serie de números en la computadora que le han puesto enfrente, espera unos segundos y se da por satisfecha. De su teléfono celular, bastante moderno incluso para la mujer que la ve manejarlo como algo cotidiano, hace una llamada a un banco, se identifica, da el mismo número de memoria, inquiere, se cerciora, agradece y cuelga. Acto seguido ha enviado un mensaje. La mujer guarda la computadora, satisfecha, paga en la caja y sale con ambas bebidas. Afuera Carlos recibe el mensaje acordado del que ignora su procedencia, deja al hombre llevarse al niño en brazos una vez que aquel le ha entregado dos bolsas de papel estraza, una más llena que la otra. Un hombre entra a la camioneta con un niño que sigue dormido, la mujer con una computadora que sirvió para cerrar el trato y un par de bebidas calientes. Antes de que partan Carlos les llama apurado y les entrega la botella con el jarabe. La anciana sonríe al ver ese acto en el espejo de la barra del local. El negro vehículo se pierde a la entrada del pueblo aún desmañanado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Carlos vuelve a la mesa, ve a la abuela que lleva su café a la mitad, él se ha guardado las bolsas de papel dentro de su chaqueta de mezclilla con piel de borrego en la solapas. No menciona nada. Ella pide más café. El camino de regreso es aburrido, en silencio. El paso de la aduana es rápido, sin preguntas; lo único que tuvo que pagar el conductor fue la bolsa de papel estraza con menor contenido que le dieron en aquel restaurante. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;¿Y el niño? Pregunta la abuela unos cuantos kilómetros antes de entrar al pueblo. Se lo dejamos a Claudia, abuela, ¿Qué? ¿Ya no se acuerda? Los dedos se aferran con fuerza al volante. Guarda un largo silencio y finalmente dice No, mijo. La verdad que no me acuerdo. Una mirada volando sobre la cebada, unos dedos sobre el volante se han relajado. Silencio. ¿Va a estar bien? Pregunta muy seria pero sin emociones en las nubladas pupilas mientras aprieta su bolso. Ahora quien deja escapar un prolongado impasse es Carlos antes de mentir. Sí, abuela, el niño va a estar bien. La cabeza se apoya lánguida sobre los dedos de su mano izquierda. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;La ayuda a bajar en casa del abuelo, también deja la cobijita sobre un sillón de la sala, saluda al anciano con un beso en la frente y a gritos le dice que es Carlos. Da lo mismo, el señor no lo reconocerá, mucho menos lo recordará. La despedida es un nuevo y cariñoso beso en la frente de la anciana, cierra la puerta y algo lo detiene. Se lo piensa mejor y regresa para darle un par de billetes de cien dólares que ha sacado de su bolsa de papel de estraza. Tenga, abuela, pa’ que me siga acompañando. Con usted todo es más fácil. Gracias, mijo, pero de veras que no nos hacen falta, quédatelos. Carlos se da la vuelta pero de cualquier manera deja los billetes sobre el televisor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Aquel complejo de culpa, incluyendo los billetes, se lo ahorraría si conociera toda la verdad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Un nuevo mechoncito de cabellos pasará a rellenar un cuadrito de la cobija de retazos. Queda por bordar otro nombre, otro dibujito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-7730050423593694923?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/7730050423593694923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/06/malas-memorias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7730050423593694923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7730050423593694923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/06/malas-memorias.html' title='Malas Memorias'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-16Fd6hlIzMk/Te2Ah5sTFqI/AAAAAAAAAIg/8lOdkV8vr58/s72-c/amanece.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-2239675283102202509</id><published>2011-05-27T14:31:00.000-07:00</published><updated>2011-05-27T14:31:26.501-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Termosensibles</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-kcudoEw1LhY/TeAX0Z0BwuI/AAAAAAAAAIY/Hl2t2Gpj7rg/s1600/polosur%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="208" src="http://3.bp.blogspot.com/-kcudoEw1LhY/TeAX0Z0BwuI/AAAAAAAAAIY/Hl2t2Gpj7rg/s320/polosur%255B1%255D.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Bajo una ventisca gélida el trineo de Nydi avanza tercamente sobre la superficie de la Antártida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Contratada por lo que quedaba de la ONU, fue enviada a investigar unas extrañas manchas que han estado brotando bajo la superficie de hielo en las costas del desierto continente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Aquí la comandante Nydi al Pájaro Madrugador, conteste, Pájaro Madrugador —sólo la estática se escuchaba en su receptor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Pinche Pájaro Madrugador! Se ha de haber quedado dormido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Calma, señorita, ¿cuál es su problema? ¿Y la razón de que utilice semejante vocabulario tan soez? —le respondió la radio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Ya era hora! Tengo casi medio día tratando de comunicarme ¿Y ustedes? Perdidos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Bien, bien, ¿qué sucede?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Estoy casi en las coordenada que me indicaron, no me es posible verificar las variaciones cromáticas de la superficie debido al cierzo que esta de la...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Está sola? ¿Y su compañero?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Terminé con él, amén de que eso es algo que a usted no le importa. Yo puedo sola con este trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Perfecto, escuche con atención, está de sobra decirle que esto es ultrasecreto, no queremos alarmar a medio mundo, así que le enviamos codificadas sus instrucciones y sus procedimientos, utilice código Alfa-nueve para accesar el documento. Cambio y fuera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Alfa-nueve, cualquier mocoso de secundaria se los puede descifrar, pero bueno, vamos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;“ Comandante Bióloga Nydi 9872:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Su trabajo consistirá en las siguientes etapas:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;A) Llegar a las coordenadas indicadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;B) Tomar muestras de la capa de hielo a doce metros bajo la superficie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;C) Envasar las muestras en recipientes herméticos y estancos a la luz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;D) Registrar anotaciones de fuerza ultravioleta en la zona.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;E) Medir ozono toposférico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;F) Entregar personalmente, de ser posible, las muestras recogidas. En su defecto hacerlas llegar a como de lugar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Código de seguridad: Penta-Trón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Buena suerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Comando Ozono.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Que parcos. Y bueno —Nydi soltó un suspiro—. Una tarea terminada de seis por terminar no está nada mal, vamos por las otras cinco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;En las profundidades de la capa de hielo, en contacto con el agua aún no congelada, una colonia de seres nuevos percibía las vibraciones causadas por la broca que se acercaba cada vez más desde la superficie. Aquello era nuevo para sus primitivos sentidos: las vibraciones, los destellos luminosos, el leve calor generado por aquello que se abría paso a fuerza de giros veloces y presiones inimaginadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Es ella? —preguntó Dany observando la pantalla de rastreo situada en la estación espacial&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;científica Pájaro Madrugador.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Así es, ¿crees que necesite ayuda? —le preguntó el operador de la estación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No sé. Ni me importa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ajá.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Vamos, es una misión sin riesgo, por eso se la dieron, ir a investigar unas manchitas en la costra de hielo de la Antártida, ¡por favor!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Estás que te mueres por estar con ella, ¿no es así?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Falso!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Una vez más aquella extraña presencia se acercaba disturbando la paz del fondo de aquel lugar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;La colonia se estremecía de nuevo, parecía como si estuviera excitada, todo era nuevo para ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;En medio de la tormenta, Nidy se esforzaba por cumplir con su misión. Luchaba casi a ciegas contra el viento y la nieve hacía lo posible por clavarse en su ropa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;— Muy bien, mientras esto alcanza los doce metros, pondré el resto de los aparatos de medición, para acabar y largarme de aquí. Y también para demostrarles que no necesito de cabrones para hacer mi trabajo. ¡Pinche ventarrón!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Unos papeles salieron volando por la rendija de la ventana de su vehículo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;En el Pájaro Madrugador, que orbitaba sobre los polos, se encontraban Dany y Max, quien ocultó la presencia de aquel a Nydi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Estos son los datos que esta enviando Nydi? —preguntó Dany.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sí, y vaya que lo esta haciendo en poco tiempo, a de estar urgida... —bromeó Max, el operador de la estación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Urgida por qué, wey?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Cálmate, yo sólo digo que ha de tener prisa por salir de ahí, eso era todo —explicaba entre carcajadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Yo también estaría urgido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Lo estás, amiguito, lo estás. Toma revisa estos datos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Púdrete!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Por fin aquella extraña aparición se acercó lo suficiente como para romper el hielo, literal y metafóricamente, la colonia la abrazó pero resintió el cambio de temperatura que la hizo retroceder, experimentó algo que nosotros interpretaríamos como dolor. Le había dañado; Se abrazó a esa extraña forma una vez que la temperatura de la misma no fue tan agresiva, pero justo cuando empezaba a acostumbrarse, la extraña forma se elevó de nuevo perdiéndose por donde había llegado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y ahora? ¿Qué jodidos es esto? —Nidy limpiaba la broca de un desecho verde oscuro, mohoso; No le dio importancia y continuó su trabajo. Cargó un recipiente para muestras a la punta del perforador y lo dirigió hacia el fondo para tomar un trozo de aquella materia extraña.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— ¿Estoy leyendo bien? —preguntó Dany a su compañero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Supongo que sí. Es increíble el grado de radiación ultravioleta que está pegando de lleno en esa zona.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Realmente no es nada extraño si consideras que la capa de ozono en esa parte es inexistente. Mira las gráficas del Pájaro Madrugador en su órbita polar sur. Está confirmando los datos enviados por Nidy desde la superficie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Jamás había visto tan grande ni tan delgado el hoyo en la capa de ozono. Creo que esto es realmente grave.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Precisamente por eso la enviaron a investigar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Una vez más la extraña presencia se acercaba, ahora parecía menos amenazadora, no parecía ser tan agresiva como la vez anterior; No vibraba, no emitía calor, no dañaba. Un suave roce sobre la superficie de la colonia fue todo lo que la presencia le hizo sentir, una vez mas trató de aferrarse a ella, pero esta se alejó un poco e hizo un movimiento extraño. Se elevó de nuevo. La colonia decidió investigar y trató de seguir a la presencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Nydi a Pájaro Madrugador, ¿me escuchan?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sí, Nydi, adelante...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y tú qué demonios haces allá arriba? ¿Eh, Dany?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Me encomendaron supervisar la misión y es lo que estoy haciendo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Bendito! En lugar de estar partiéndotela aquí conmigo estas allá arriba muy cómodo; Siempre he pensado que eres un....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Nydi, estamos en una frecuencia abierta, mejor contrólate y hablemos del trabajo. ¿Cómo te va con las muestras? ¿Ya las tomaste?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ca..., sí, ya tome la de frótis, aunque no creo que ni esta sea necesaria, cuando saqué la broca venía impregnada de algo mohoso, definitivamente vivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Qué crees que sea?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Pues no lo sé, pero me parece que es algo vegetal, hongos, moho, o algas, no estoy segura. Ahora enviaré por la muestra física de corte. Espero que no le duela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Yo igual. Si necesitas algo, sólo grita.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Seguro. Cambio y fuera. —Nydi cortó la comunicación y continuó hablando—. Como si pudiera confiar en ti, cabrón infiel.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La colonia reptaba por las paredes dejadas por aquella extraña presencia, se empujaba por el estrecho hueco y seguía la claridad. Repentinamente algo obstruyó la luz. Una vez más la presencia se dirigía hacia ella. Esta vez no la soltaría. Se topó con el objeto de su ciriosidad casi a la mitad de la perforación. La presencia pugnaba por bajar más, presionaba con fuerza y eso era desagradable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Dany! Está sonando la alarma del taladro, algo anda mal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;La estación espacial recibía, casi en tiempo real, la información que enviaba el trineo de superficie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No puede ser, el hueco ya está hecho, ¿algún derrumbe?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No lo sé, mejor esperemos el reporte de Nydi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Y ahora ¿qué fregados? —se exasperó la exploradora. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Su trineo lanzaba la alarma de broca atorada, revisó el tablero mientras detenía el motor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;— No puede ser, sólo ha entrado la mitad de la profundidad, ¿por qué demonios se detiene ahora?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Nydi, responde ¿te encuentras bien? ¿Qué pasó?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No ha pasado nada, no seas escandaloso. Simplemente el frasco de muestra se atoró a medio camino. El penetrador se ha de haber desviado un poco y por eso se atascó, voy a revisar todo y lo intento de nuevo. Si necesito algo te llamo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Nydi, Nydi....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Lo siento amigo, te cortó —intervino Max.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Voy a bajar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Qué? Estás loco. Ella está bien, no exageres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Mira, hace casi quince minutos que pasamos sobre su posición, si me dejo caer ahora con el deslizador no tardaré mucho en estar con ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No lo puedes hacer, es un ángulo muy pronunciado y caerás sobre hielo. Te vas a matar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ella puede estar en peligro, tengo un mal presentimiento. Por favor. Además el tiempo parece haber mejorado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Esperemos quince minutos. Si necesita ayuda ella llama y nosotros estaremos en una posición mejor de descenso. Ok?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y si no llama? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Es que no necesita ayuda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Una vez más aquello empujaba y producía una desagradable sensación en aquel extremo de la colonia. Podría definirlo como dolor. La colonia esta vez se aferró a aquello con el fin de defenderse, no sólo de ser un mero obstáculo pasivo. Agitó aquel extremo y luchaba por avanzar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Bueno, ¿pues qué demonios está pasando aquí? El nivelador vertical está perfectamente, el barómetro de profundidad sigue atorado a medio camino y ahora... ¿qué?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El penetrador empezó a sacudirse con violencia y a tratar de moverse en dirección contraria a la que se le ordenaba. Finalmente se quebró y salió expulsado hasta una altura considerable. El trineo se volcó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ya no aguanto. Llámala por favor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sólo han pasado diez minutos, ¿por qué no te relajas?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Llámala!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ok, sólo para que estés tranquilo. Pájaro Madrugador llamando a Comandante Nydi. Conteste por favor —silencio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Pájaro Madrugador llamando a Comandante Nydi. Conteste por favor —y así varios intentos más. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Te lo dije!, Te lo dije. Está en peligro. Me lanzo. Por favor pide ayuda de una vez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Oye! Espera —Dany no esperó.&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La grieta era pequeña y obstaculizaba el avance de la colonia, pero ella se sentía con un empuje que ni aquellas paredes de hielo podrían detener. Empujó y permaneció empujando mientras siguía la luz. Sintió el tibio calor y algo que la hacía sentirse más y más fuerte. Finalmente se decidió, hizo acopio de su nueva fuerza ganada con la exposición a aquella tibia fuente de luz y...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Dany! ¡Dany! Ayúdame, parece que hubo un derrumbe o un deshielo.... —Nydi trataba de aferrase a la pared del trineo mientras manipulaba el radio —no estoy segura de nada, tal vez haya sido un terremoto, pero en que pinche momento vino a pasar… ¡Dany, contesta por favor!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La temperatura aquí arriba era algo más tibia que en su antiguo hogar. No importaba, ese calor le hacía sentirse más fuerte. La colonia avanzaba hacía algo que emitía aun más calor, eran dos cuerpos, uno grande y sin movimiento, que casi alcanzaba aquel grado de calor que lo había lastimado con anterioridad, eso le trajo una sensación extraña, algo así como un el recuerdo de un dolor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Por lo tanto, decidió, aunque no fuera consciente de ello, abalanzares sobre el otro cuerpo que despedía menos calor, era más pequeño pero más ágil. No tardaría demasiado en darle alcance.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Pinche penetrador, quebró toda su base y con ello dejó inservible el radio y —-Nydi giró sobre sus talones, lo que vio la dejó sin aliento. Era una masa oscura, del mismo tono del moho que había limpiado de la broca. Se movía con relativa lentitud pero, en definitiva, se dirigía hacia ella. No era miedo, era simple precaución, trató de alejarse de aquella masa que se acercaba con determinación hacia ella. —¡Ah! Pero espérame tantito, no te vas a ir sin regalarme una muestra de tu tejido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Nydi corrió, hacia donde había caído el brazo del penetrador y cogió el aditamento que tomaba las muestras de corte. Y regresó hacia la colonia. Su curiosidad científica pudo más que el natural miedo a lo desconocido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La aceleración en la atmósfera calentaba la superficie del deslizador al rojo blanco, pronto estaría planeando sobre la Antártida si podía mantener el control de la nave y de sí mismo ante aquella brusca caída. Dany trató de ubicar las coordenadas y controlar el planeador para que hiciera su trabajo: Planear.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Estaba diseñado para amarizar, pero una capa de nieve no ofrecería demasiada resistencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Un objeto cruzó el cielo ya despejado en donde se encontraba Nydi. Cayó unos cientos de metros hacia el oeste. El estruendo fue perfectamente audible incluso por la colonia que se desconcertó un poco y detuvo su avance tratando de interpretar aquellas vibraciones del suelo y del aire. Nydi aprovechó y utilizó la tenaza par tomar la muestra de tejido. Eso fue bastante más doloroso que la quemadura anterior, la colonia avanzó con más decisión en busca de aquella pequeña emisión de calor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Ahí la capa de hielo era delgada y con ayuda de su velocidad y temperatura, el deslizador la atravesó. Dany se hundía en aquella masa de hielo, despidiendo una columna de vapor. El cambió de temperatura agrietó la cubierta de cerámica del deslizador y trabó las puertas. Dany estaba en un verdadero apuro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Max, Nydi, ¿me escuchan? —fue el desesperado llamado de Dany.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Dany! Soy Max, ¿cómo estás?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Mal, no conté con el brusco cambio de temperatura y las puertas están trabadas, el deslizador esta derritiendo la capa de hielo y si la atravieso me iré al fondo del océano antártico. Necesito que envíes ayuda de inmediato.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No te desesperes, ya envíe cazas de una base polar británica, los encontraran pronto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Max, ¿no existe tierra firme&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;bajo el lugar donde&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;caí?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No, Dany, estás a una decena de kilómetros de la superficie del continente, estás sobre la capa de hielo de la costa y el fondo está... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Está...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Digamos que... un poquito hondo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Pide un submarino ya!&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El deslizador siguió derritiendo el hielo. Nydi alcanzó a llegar a una leve duna de nieve y desde ahí pudo observar la tenue nube de vapor que desprendía el deslizador, justo en medio de una mancha como la que ella estaba investigando. El deslizador perdía calor y ganaba profundidad hasta que finalmente entró en contacto con una colonia más. El cambio de temperatura fue en extremo doloroso, inesperado. Un repentino impulso tensó todos los componentes de aquella colonia haciendo saltar el hielo que la cubría y con él todo lo que estaba cerca o sobre el&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;mismo. El deslizador fue a caer a medio camino entre Nydi y la colonia agitada. El choque fue suficiente para destrabar las escotillas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Dany, estás bien? —se acercó de inmediato Nydi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Nydi! ¿Cómo estás? ¿Estás bien? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— De momento sí, amor —¿Amor? Hasta ella misma se sorprendió de aquella demostración.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Vamos a pedir ayuda por radio para que nos vengan a rescatar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sal ya del desliazador —Nydi lo jalaba con brusquedad— ¿Tienes otro traje espacial?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sí, pero ¿para qué lo quieres?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Nydi se vistió lo mas rápido que pudo, guardo sus muestras en las bolsas del traje y le gritó a su compañero: “ Revuélcate en la nieve”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Ya vas a empezar con tus humillaciones?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La respuesta fue un contundente golpe en la quijada que lo derribó por completo. Nydi se tiró sobre él y lo obligó a girar en la nieve. Si Dany hubiera podido hablar le habría contestado de muy mala manera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ponte el casco y sígueme. No te detengas, vamos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Cuando Dany se puso de pie se vio enfrentado a dos moles de color oscuro que se acercaba a ellos desde lugares opuestos, casi los rodeaban.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Sígueme! —Dany obedeció boquiabierto. Pasaron cerca del borde de una de las colonias y siguieron corriendo. Los cazas sobrevolaron el área y dieron su posición al helicóptero de rescate.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Desde el aire la superficie de la Antártida, con tiempo despejado, parecía la piel de un leopardo, moteada de colores verdosos casi en su totalidad. Las dos masas que los habían perseguido se quedaron una sobre otra mientras ellos se alejaban de ahí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Que envidia —alcanzó a susurrar Nydi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿De que?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— De nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Una vez en el centro de operaciones, Nydi explicaba la situación:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Desconozco las implicaciones que esto pueda traer a la humanidad completa, pero sea lo que sea me temo que se lo merece. Nuestra hipótesis es bastante simple y está respaldada por los datos recogidos en campo así como por los de nuestro satélite polar. Gracias a la inconsciencia de toda, y recalco: Toda, la humanidad, el boquete en la capa de ozono finalmente se rompió. Es un hueco no muy grande ciertamente, tal vez una docena de kilómetros cuadrados que está completamente abierto, es decir: no cuenta con un adelgazamiento de la capa de ozono, ¡no!, ha desaparecido, ¡se fue!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Esto para bien, de la humanidad en el corto plazo, o para mal de la humanidad en el largo plazo, representa una alteración gigantesca en la carrera evolutiva de este planeta. Las aguas frías de la Antártida contienen más oxígeno y por ende mayor cantidad de vida aeróbica. Precisamente la mayor cantidad de materia viva en este mundo se encuentra ahí y es el eslabón base de toda la vida marina, es decir: el plancton.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Y es así, señores, que un agujero en la capa de ozono provocado por los humanos, permitió la entrada de grandes dosis de rayos ultravioleta a la superficie del planeta y no sólo eso, atravesó la capa de hielo y mutó las múltiples, casi infinidad, de seres que conforman el plancton. Entre otros. Por ejemplo, tengo fotografías de osos polares con el pelaje característico de los pandas. Cierren la boca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El resultado: alguno, o algunos, de esos seres, antes microscópicos, mutaron lo suficiente para crecer, sobrevivir y casi podría asegurarlo, alimentarse de un veneno mortal para el resto de las criaturas de este planeta: Los rayos ultravioleta. Si las plantas aprovechan la luz visible del sol, ¿por qué no alguien habría de hacerlo más allá en el espectro de radiación de nuestra estrella?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Así que, ahora sí: Hemos creado un mounstro. — Nydi sonrió con malicia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Las implicaciones son tremendas, mas allá de cualquier pronóstico, así que les sugiero que se pongan a trabajar. Y por lo pronto señores, mi trabajo está terminado, encontrar soluciones es el suyo, espero que no sea demasiado tarde. Con permiso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y los dejaste así como así? —preguntó Dany.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sí. Yo ya hice mi trabajo y me cansé de advertirles hace bastantes lustros para que trataran de frenar la contaminación. Ahora les toca hacer el trabajo sucio a ellos. No creo que logren nada, pero, en fin — Nydi se encogió de hombros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y qué va a pasar? —inquirió Dany mientras la abrazaba intentando una nueva reconciliación—. ¿No te preocupa el futuro de la humanidad, de tus hijos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No lo sé y de momento ni me importa, ya vendrán las soluciones. La solución es bastante simple si saben algo de biología y sentido común. Además yo no tengo hijos, conozco algunos de la chingada, pero míos no —dijo, dándole un ligero golpe en la quijada—. Y ya. No quiero hablar de eso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Ouch! Eso dolió, ¿por qué diablos me diste ese golpe en la quijada, eh?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Por cabrón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ya en serio. ¿Para qué querías que nos pusiéramos los trajes espaciales y nos revolcáramos en la nieve? Pudiéndonos revolcarnos mucho más cómodos aquí, en nuestra cama —le dijo entre besos y ligeras mordidas en la barbilla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Esas cosas tiene sentidos muy primitivos —le explicó Nydi estirando su cuello mientras dejaba caer su cabeza en el borde de la cama—, pero entre esos sentidos uno era termosensible: detectaban el calor. Los trajes espaciales son más aislantes que la ropa polar. Y recubiertos de nieve no nos podían detectar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ah —prosiguió Dany bastante más ocupado en otras cosas—. ¿Y por qué cuando partimos en el helicóptero dijiste: ¿Que envidia?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Por que se estaban haciendo lo que yo te voy a hacer ahora....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ah, creo que yo también me estoy haciendo termosensible...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Candara; font-size: 12pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ah....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-2239675283102202509?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/2239675283102202509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/05/termosensibles.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/2239675283102202509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/2239675283102202509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/05/termosensibles.html' title='Termosensibles'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-kcudoEw1LhY/TeAX0Z0BwuI/AAAAAAAAAIY/Hl2t2Gpj7rg/s72-c/polosur%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-3757947136376899095</id><published>2011-05-05T19:36:00.000-07:00</published><updated>2011-05-05T19:36:49.218-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Activismo'/><title type='text'>Hazte ciudadano.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-bN5AADB_Bys/TcNdmRuU3PI/AAAAAAAAAIM/pvS6XBfgBQM/s1600/289768032.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Por esta ocasión Chipigaro de pone de acvtivista y te invita a una marcha por la paz en Monterrey.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Sólo te costará dos horas de tu valioso tiempo un domingo de descanso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Expresate y haz público tu descontento con el clima de violencia, impunidad y cinismo en el que estamos viviendo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Lo sé, con una marcha no se arregla el mundo pero. creeme, sin marchas, menos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;No seas apático, flojo, convenenciero o sólo pambolero. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Sé ciudadano por una vez en tu vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://1.bp.blogspot.com/-bN5AADB_Bys/TcNdmRuU3PI/AAAAAAAAAIM/pvS6XBfgBQM/s640/289768032.jpg" width="414" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-3757947136376899095?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/3757947136376899095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/05/hazte-ciudadano.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/3757947136376899095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/3757947136376899095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/05/hazte-ciudadano.html' title='Hazte ciudadano.'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-bN5AADB_Bys/TcNdmRuU3PI/AAAAAAAAAIM/pvS6XBfgBQM/s72-c/289768032.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-8753793941973573776</id><published>2011-05-04T18:06:00.000-07:00</published><updated>2011-05-04T18:07:27.095-07:00</updated><title type='text'>Depre</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-1fzmWTRzg1s/TcH3_svrIhI/AAAAAAAAAII/3oX1fkKCVIs/s1600/tatooine.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="176" src="http://1.bp.blogspot.com/-1fzmWTRzg1s/TcH3_svrIhI/AAAAAAAAAII/3oX1fkKCVIs/s400/tatooine.jpg" width="400" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;,Arial,Helvetica,sans-serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Si el&amp;nbsp; Principito veía atardeceres cuando estaba triste, Luke Skywalker estaba peligrosamente cerca de la depresión.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-8753793941973573776?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/8753793941973573776/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/05/depre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/8753793941973573776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/8753793941973573776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/05/depre.html' title='Depre'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-1fzmWTRzg1s/TcH3_svrIhI/AAAAAAAAAII/3oX1fkKCVIs/s72-c/tatooine.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-1899418065626157046</id><published>2011-04-27T11:28:00.000-07:00</published><updated>2011-04-27T11:28:08.550-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Iba en tren.</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 10pt;"&gt;“No voy en tren, voy en avión.."&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 10pt;"&gt;Charly García.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;h1&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Los soldados están otra vez en el estribo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Si les dices algo te mueres, cabroncito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Rogelio se subió en Culiacán. Tú vas a Empalme. Aquel empezó a tomar cerca de Guamúchil y a embriagarse ya llegando a la estación de Guasave. Vienes de Monterrey a pasar tus vacaciones de verano en casa de tus padres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Sentado en el espacio del estribo en el penúltimo vagón, no alcanzaste asiento, el tren llegó lleno a Mazatlán, apenas y te dieron boleto. Recorriste el carro y miraste: señoras adormiladas que cargaban chamacos chillones, señores con sombreros de palma que parecían venir de cortar caña, el infaltable cajón con guajolotes debajo de algún asiento. &lt;i&gt;Gordogordogordo&lt;/i&gt;. No, imposible encontrar lugar, ni siquiera en el piso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Quiubo, compa, ¿puedo sentarme aquí contigo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Siéntese, cabemos los dos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Me llamo Rogelio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Yo soy Marcelo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Sí cabe, los estribos del vagón son anchos. Las pláticas en los trenes son casi siempre de cortesía. Cosas generales, comentarios sobre el clima, críticas al servicio del ferrocarril, nada inusual a menos de que se compartan otras cosas...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Pisteas, buki?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No, gracias. Yo no tomo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Pos deberías, se ve que ya estás en edad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sí, pero no me gusta. Éntrele usted, no se fije.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Si a tu compañero se le afloja la lengua es por el alcohol. Si se te afloja a ti, ahora lo sabes, es por wellón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Así que estudias en Monterrey, Marcelo Guerra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sí, estudio arquitectura en la  Uni —le contestarías con su nombre pero ni siquiera lo recuerdas. Y por cortesía no le aclaras que te apellidas Guerrero y no Guerra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Órale, pos está suave. ¿Y con quién llegas en Empalme?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Te vas de lengua. Se entera que llegas a casa de tus padres a visitar a tu hermana mayor; que tus otros hermanos no salieron del pueblo; también sabe cuantos sobrinos tienes y varios detalles más. Él tiene buena memoria, pero mal oído. Tú no, ni lo uno ni lo otro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;La estación de San Blas ve salir la segunda botella de tequila de su maletín. La conversación, como el trayecto, empieza a aburrirte. Lo nota y decide poner remedio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Voy a Tijuana. Voy a hacer negocios. Tú me caes bien, no, no, ¿sabes qué? Me caes a toda madre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Te pasa el brazo por los hombros y le das el toque: al tequila que se esconde en su esófago y al desodorante que abandonó sus axilas hace varias estaciones y no de ferrocarril.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sabes, cuando regrese con harta lana, la voy a compartir contigo. Es más, mira, anótame tu teléfono aquí, ándale Marcelo Guerra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Con tal de alejarte de una posible intoxicación por inhalación se lo escribes en el papelito que te da. Le regresas la pluma azul y él pone tu nombre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Los soldados vienen a la mitad del carro y tú sudas frío, y sientes muy frío, casi te tiemblan las piernas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿A donde vas, plebe?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Le dices que al baño, te toma del brazo y niega con la cabeza. Se sonríe y te meas de miedo. En un papel tiene anotado tu nombre, casi, y tu teléfono, todito. Te aguantas las ganas de correr al baño y/o bajarte del tren. Ya no sabes que te urge más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent2" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;La estación Navojoa ve vaciarse la tercer botellita de tequila, esta es menor. El señor Ramiro, así crees que se llama ahora, se entera, (por ti, obviamente) de lo siguiente: juegas básquetbol, por eso estás tan alto y patón; tienes una novia pero es de Veracruz así que no la verás hasta Agosto; aun no has tenido sexo con ella y estás que te pelas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.25pt; text-align: justify; text-indent: 0.15pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿A poco ni siquiera han estado bichi los dos solos en tu cuarto?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No, lo más que ha pasado son faxes, sin camisa yo y ella en...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Faxes? ¿Qué es eso, morro?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Ni qué decir, ya casi hablas como regio y no como sonorense. Agasajos, apapuchís. Traduces.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;No lo puedes creer, tu compañero de viaje se ha quedado callado por más de diez minutos. Agradeces en silencio esa paz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— La verdad, la verdad... ¿Quieres saber a qué voy a Tijuana?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Chin. Tactac-tactac-tactac. El arrullo de los rieles te hace encoger los hombros. Así,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;cada vez que tus ojos se abren un poco más, te vas enterando: Rigoberto, crees que se llama, calza del numero siete, pero sus zapatos son del nueve y medio (igual que tus tenis); &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;sus negocios en Tijuana le van a dejar cerca de cuarenta mil dólares, razón por la cual te quiere invitar de parranda y putas nomás que regrese y, lo único que debe hacer es llegar con sus zapatos intactos, es decir: llenos de cocaína, a San Francisco, California.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Mira, mira —saca de su bolsillo el mismo papelito donde le anotaste tus datos, le da la vuelta y te lo enseña escrito con marcador negro— aquí, con este mondado voy. Aquí está la dirección, el nombre y el teléfono. Él me va a pagar mi buena lana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;No, tus ojos no pueden abrirse más. Ni tu cerebro puede con más información. Suficiente para un viaje. Así que ahora cierras los ojos y por fin la bocota.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Uno a uno los pasajeros son revisados de reojo por los soldados en busca de armas o, ¡más mejor!, de droga; el verde de sus uniformes hace juego con el metal oscuro de sus rifles cortos. Cargados al hombro y apuntando al suelo los miras casi idiotizado. La palabra debería ser hipnotizado, pero sabes que aquella te sienta mejor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Tu amigo te observa, termina de fumar su último cigarrillo. Te ve a los ojos, acerca los suyos, se los señala con un dedo de la misma mano cada uno y len-ta-men-te los mismos dedos apuntan ahora hacia tus ojos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Te deja y se acerca a los soldados. Su sangre está fría, la tuya congelada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Buscando droga, mi teniente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Qué bueno que nos protegen de los méndigos narcos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Oiga mi teniente, no es que yo me meta en su trabajo, pero búsquele bien —baja la voz— en las embarazadas; ya ni eso respetan los cabrones, ahora las usan mucho pa´eso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Lo dicho: la sangre de Ruperto, o como se llame, está helada. La tuya, ni se mueve.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;El soldado lo ve fijamente, no dice nada, se le acerca un poco, le da el tufo, del hocico y de los sobacos, aquel señala con la cabeza a una mujer preñada al fondo del vagón casi a tu lado y no desperdicia la mirada para taladrarte con ella. El soldado, lento le despega la vista, te ve, te cagas de miedo pensando en el papelito con tu nombre junto con el de un narco rico de San Francisco. Presientes que es uno de los más buscado por la PGR y el FBI y la KGB y la CIA y se te acaban las siglas mientras te imaginas en una cárcel de alta seguridad, Almoloya o el Cereso de Apodaca o Almoloyita o las Islas Marías, arraigado, amparado, casi ajusticiado y sudas viéndote en la tele entrevistado por Javier Alatorre, Adela Micha, Joaquín López Dóriga y, si te levantan temprano, por Brozo. El teniente te pasa y mira a la señora. Aprietas todo lo que puedes apretar. Se acerca, le ve las tetas, se convence y se baja del vagón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Piensas. Hijo de puta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Hace las paces contigo y, ahora sí, le aceptas el trago de su cuarta botellita de Jimador. Casi la vacías pero te vale madre, lo necesitabas. Antes de llegar a Empalme, pasando la estación de Obregón, se duerme pensando que te imita. Justo al llegar a tu estación, una nueva revisión. Se despierta y no lo piensas dos veces, se lo dices mostrándole tu delito original “Si les dices algo te mueres, cabroncito” y bajas por el lado que no da al andén. Conoces la estación como la palma de tu mano, tu padre era ferrocarrilero. Tu hermana te recibe en casa y te pregunta si comiste periódico, traes la boca manchada de negro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¡Vaya, hermanito! Creo que ya estás madurando, ahora hasta zapatos usas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Esas fueron las vacaciones más encerradas que hayas pasado en tu tierra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;¿Las siguientes? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Llegaste en avión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-1899418065626157046?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/1899418065626157046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/04/iba-en-tren.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/1899418065626157046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/1899418065626157046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/04/iba-en-tren.html' title='Iba en tren.'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-6872035191944854978</id><published>2011-04-01T18:35:00.000-07:00</published><updated>2011-04-01T18:35:29.907-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Perverso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Trazos</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-k0n0k7tHkI4/TZZ8rcfqMoI/AAAAAAAAAIE/7M44zVh8N2w/s1600/graf6.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="277" src="http://4.bp.blogspot.com/-k0n0k7tHkI4/TZZ8rcfqMoI/AAAAAAAAAIE/7M44zVh8N2w/s400/graf6.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;Imagen tomada de http://swarone.blogspot.com/2007_03_01_archive.html &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;Por la mañana, tras abrir la ventana para dejar escapar los humores viciados de mi habitación, la luz horizontal de aquel domingo me hizo ver tu despedida. Ella, la Cabrona, algo me dijo, no recuerdo bien pero ahora que lo veo me cae el veinte. Con sutilezas me lo advertiste, nunca te creí. Esos trazos firmes, la cadencia del color, de la forma, el conjunto en sí…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Una noche, tres años hará de eso, te sorprendí en el patio de aquella fracasada funeraria; un bote de aerosol tu pincel, los nervios hacían vacilar la errática grafía dejando las tripas de gato escurridas en la pared: Iván. En tu imaginación, claro. La luz rojiazul de la torreta te lo advirtió; la frenética carrera terminó en el puente peatonal aquel que, después, tantas veces nos serviría de visible escondite para probar tus churros o alguna que otra grapa o piedra o...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Reconozco tu firma, aun si fuera apócrifo sabría de tu autoría. Esa dedicatoria, sólo comprendida por los iniciados, me lo dice todo. La Cabrona hace rato se fue, lo mencionó al paso saliendo del baño y antes del último palo de la madrugada: Llegaste del &lt;i&gt;quince&lt;/i&gt; de tu prima, habló contigo, yo dormía, te largaste encabronado. Se marchó, las putas nunca se quedan horas extras a menos que se las pagues; ya no traía ganas ni dinero. Me visto, prendo la tele, busco los noticieros y el encendedor, día de abulia, aun no apareces. Lo sé, ya aparecerás. Ahí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Esposado no dejabas de gritar, de patear, de maldecir; un certero golpe en los webos te sacó el aire y me dejó respirar. Te retorciste en el piso ensuciando, más, tu bermuda aguada, la playera que parecía bata, andabas a rape con tu primer arete. Los escasos autos que bajo el puente discurrían jamás se enteraron del cambio de dueño de la hierba y tu menguado capital. Mis compañeros perseguían a los tuyos. De delincuentes tenían lo mismo que de grafiteros o de policías: eran principiantes. Bola de pendejos, todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Salgo a buscarte, ya en la calle admiro tu obra. Lo lograste, serás la envida de tu gremio, el héroe caído. Una vez más. El premio mayor: la línea del metro, el primero, tú. Se hablará de ti por días, tal vez semanas y después… te convertirás en un suspiro de tu madre y en el recuerdo de un patético ser que no se atrevió a eso… a ser. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El trato: tu libertad a cambio de la credencial de la prepa y la promesa de un poco de mota entregada la madrugada del día siguiente en el mismo lugar. Es fácil establecer rutinas cuando compartes algo, aunque sea el soterrado gusto por la poesía y el embeleso por los grandes pintores. Y una que otra pastilla también. Tu sangre ligera y la sonrisa chueca te daban un aire de cabroncito inocente, de efebo buscando padre. No, jamás lo pretendí. Con el ebrio que te tocó por mentor tenías más que suficiente. Mira que decir quererlo a pesar de sus patadas y demás jodederas. Nunca te entendí. Al mío por menos de eso lo mande a chingar su madre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;En la acera, cruzando la calle veo mi departamento encaramado a una refaccionaria con la que comparte pintura y publicidad. La mirada perdida sigue tus huellas: escalaste la pared, llegaste al minúsculo patio que tantas veces te vio empedarte y después wacarear, trepaste a la terraza y, seguramente, te amarraste los webos y alcanzaste esa columna del Metro que pensabas imposible. La mochila te proveyó de lo necesario, tu arte y sentimiento hicieron lo demás. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Con suma timidez te empeñaste en que leyera tus poesías, me hacía el desentendido, eso es de jotos te decía, te tragabas el orgullo y aun así una noche de orgía dejaste olvidada, según tú, esa libreta roja sobre la tapa del inodoro. Inevitable que no la tomara, que no te conociera. Las putas se habían marchado; antes del acto tu madre llamó a media noche para que fueras a sacar a tu carnal de la municipal. Te dije con quién hablaras y a mí me tocó hacer doble jale. Total, yo las pagaba, como siempre tenía que ser.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Sé dónde estás pero temo ir a buscarte; si no lo hago yo nadie más lo hará. El cigarro me sabe a madres y lo tiro sin terminar. Allá, en uno de tus logros más fregones, aquel que te cobró una pierna rota, una de tus vidas de gato, un buen regaño, diez días de hospital y te regaló la entrada por la puerta grande de los artistas callejeros: el panorámico más alto de Fidel Velásquez. Antes: el del banco de Vasconcelos, o la barda de la ruta dos o la pared de tu secundaria o… &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Debería haberte tomado una foto con mi celular para tener un recuerdo menos etéreo de tu cara al pisar por primera vez la mayoría de edad y un museo: babear en silencio contemplando cuadros que no entendías, obras que alababas, pintores de los que te reías. Verte crecer por dentro y por fuera; el gimnasio te sirvió pero no terminó de convencer a Lorena, esa que nunca te peló y cuando lo hizo fue sólo para ponerte el cuerno y botarte a la semana después de que te pisó. Aquella quien inspiró tus poemas más cagados pero también tus mejores obras callejeras. De regalo un libro de pintura que atesoraste como a los más velados secretos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El viaje en metro expone la galería de trofeos, tuyos y de tus rivales, sobre azoteas imposibles y bardas escondidas. Allá el Chemo, más arriba el Campa, los negros y estilizados rostros del Fermín, los alebrijes de CCd. Tu firma, tu firma… Desciendo de los desmañanados y vacíos vagones. De lejos lo veo: imponente, retador y ya mancillado nuevamente por ti.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Alguna vez cometí la pendejada de acompañarte en tus correrías. Sí, lo sabes, me culié cabrón, las alturas no es lo mío tal y como la escuela nunca fue lo tuyo. Quince metros separado del suelo es demasiado. Admiraba tus tamaños para maniobrar en esa escueta plataforma de metal mientras soportabas el balanceo de toda la chingadera con nosotros incluidos. Ahí creciste para mí, te convertiste en algo que no sé explicar. Te lo llegué a decir: te admiraba por eso. También.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;En la base del inmenso poste la hierba es alta, lo primero que encuentro es un bote de espray verde. Tu favorito. ¡Puta madre! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Arriba sigue la mochila y tu firma. No quiero avanzar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Me buscabas tanto, nos empedamos tanto, cuántas veces te vi dormir a la luz de muchos domingos, como hoy, a mi lado tu pecho desnudo y tu brazo sobre mí. Me salía de la cama para leer tu libreta y contemplarte. Y pensar que mi orgullito de macho jamás me dejó acceder a lo que tanto pedías sin palabras, a compartir algo más que lecturas en silencio o mis frases domingueras que bastante te hacían reír, o las miradas de mutua admiración siempre con putas de por medio validando nuestra hombría. “Los machines” nos decía la Cabrona a quien tan rico nos cogíamos mientras vestía mis esposas y le dábamos por todos lados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Rodeo con mis pasos el contorno de la base de tu lienzo, sin acercarme, sin saber dónde te encontraré. ¡Cabrón! ¿Por qué yo? ¿Por que a mí? No soy nadie, pendejito. Anoche ella te mintió, lo hizo por joderte, no es mi novia ni nos íbamos a casar. Me lo dijo: te leyó el precio, se dio cuenta, le argüí que no lo creía, me aseguró que así me lo probaba. Sólo una puta de tantas que a ti te enceló, te volvió loco y te hizo emputar. La Cabrona, por algo le pusiste así, la muy cabrona... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Desde arriba, si estuvieras allá, me verías encontrar tu libreta roja, en cuclillas terminarme el cigarro entre aquel hierbazal, en aquella el boceto de tu obra maestra. Quien sepa leer lo leerá. Con trazos firmes y colores encendidos. Diviso las suelas de tus &lt;i&gt;convers&lt;/i&gt;, ellos apuntan al suelo. No estás arriba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Dos palabras que duelen pintan el alma. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Te amo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 53.4pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;—&lt;span style="font: 7pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Yo… —apenas musito mientras alzo la vista y busco tu firma, a ti.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;— Ya sé que tú también —giras en la hierba. Tu sonrisa chueca completa la idea—. Si no no estarías aquí, pendejo chillón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Tu sonrisa chueca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Chinga tu madre, cabrón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 14pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 14pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-6872035191944854978?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/6872035191944854978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/04/trazos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/6872035191944854978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/6872035191944854978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/04/trazos.html' title='Trazos'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-k0n0k7tHkI4/TZZ8rcfqMoI/AAAAAAAAAIE/7M44zVh8N2w/s72-c/graf6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-1582840779812802994</id><published>2011-03-08T14:26:00.000-08:00</published><updated>2011-03-08T14:31:50.925-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mujeres'/><title type='text'>Justicia severa.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-FY6UrzIrbiI/TXas2cyHI1I/AAAAAAAAAIA/rxRw5dOuouw/s1600/nave.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="https://lh3.googleusercontent.com/-FY6UrzIrbiI/TXas2cyHI1I/AAAAAAAAAIA/rxRw5dOuouw/s400/nave.jpg" width="400" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;A bordo del transportador “Miss Eugenia” se convoca a una junta emergente de todo la tripulación del más alto rango.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Buenos períodos a todas —empezó la capitana Angélica Bertriz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Un coro de murmullos respondió.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Pido disculpas a aquellas a quienes fue interrumpido su período de descanso, pero la presente es una situación de suma gravedad... —decía con una voz que resultaba extraña en ella, una voz que reflejaba preocupación extrema.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Por favor, Capitana, no nos tenga más en suspenso, aclare todos esos extraños rumores que se han escuchado en torno al módulo clínico de la nave —cuestionó la admirante Perla Marfice—. ¿Por qué se nos prohíbe la entrada? ¿Por qué todos los hombres han sido aislados ahí?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Con la tensión en su rostro la Capitana luchaba por contener sus emociones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;— Por favor, guarden silencio, todas sus dudas se aclararán, primero permitan a la Directora de comunicación que las ponga al tanto de... de... —su voz vaciló durante unos instantes pero en seguida recobró su aplomo— los sucesos acaecidos durante en el período inmediato anterior. Directora, adelante por favor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La teniente Carla Rivas se hizo cargo de la reunión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Buenos períodos a todas. Gracias por su atención y agradeceré sobremanera que el presente asunto lo traten con la mayor discreción posible, no queremos que el pánico se apodere de la Nave completa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Díganos ya de que se trata! —se escuchó una voz en el fondo del salón de conferencias, en el que se encontraban las jefes de sección, las superintendentes y los rangos mayores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— A las 3.45 horas del período de ayer la superintendente del módulo clínico, Leonora Tobbit, en una obnubilación total efectúo una operación médica masiva, furtiva e inclemente a la totalidad de nuestro personal masculino de graves consecuencia para la convivencia pacífica de nuestra nave...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Un silencio seguido de murmullos incrédulos que se esparcieron por el salón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Hemos investigado a la superintendente y sus archivos muestran una alteración en cuanto a su nombre y demás datos proporcionados...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Qué fue lo que hizo? —se escucharon a coro algunas voces alteradas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Carla dirigió una mirada a su superior, la Capitana Angélica, quien con un leve movimiento de cabeza dio la señal para que continuara.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Mutiló a la totalidad del personal masculino su.... —un titubeo de Carla propició gritos histéricos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Qué? ¿Qué fue lo que les mutiló? —más voces se unían al desconcierto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Su masculinidad. —terminó sonrojada Carla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Que? ¿Toda? ¿A todos? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? —el barullo de preguntas no se hizo esperar. Algunas lloraban, otras se sentaban desconsoladas, algunas, las menos, por extrañas razones suspiraban aliviadas. Algunas más no parecían entender la situación. — Pero, ¿por qué el escándalo? —preguntaba azorada Virginia Cástula.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Calma, ¡guarden la calma por favor! —ordenó la Capitana—. Hemos decidido traer aquí a la persona que ocasionó esta terrible situación. Adelante con la prisionera por favor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Leonora Tobbit entró a la sala escoltada por dos guardias de seguridad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Muerte! ¡Culpable! ¡Castíguenla! ¡Maldita! —decenas de voces se dirigían a aquella mujer de mirada serena y pose desafiante, su pelo castaño le cubría los hombros y unos pómulos altivos retaban a la multitud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Silencio —ordenó en seguida la  Capitana—. Leonora, por favor expón tus razones para hacer lo que hiciste.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Con la mirada encendida Leonora se enfrentó, primero a la Capitana y luego a la sala entera. — Lo merecían— fue su corta respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Explícate por favor, has cometido un delito sumamente punible y muy agravado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Nos has condenado ¡Envidiosa! —gritos y lloridos corrían por la sala.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No merecen hacernos lo que nos hacen. Nos maltratan, nos utilizan, nos engañan y todavía se ufanan de ello. Por eso hice lo que hice. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Pero, ¿por qué a todos? No todos son iguales. ¡Por lo menos se lo hubieras hecho sólo al tuyo! —opiniones del mismo calibre se lanzaban contra Leonora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Silencio! ¡Silencio! —ordenó con exasperación la Capitana—. No podemos arreglar esto si todas hablan a la vez. Voy a tratar de puntualizar la situación. Debemos considerar los siguientes puntos: No tenías el derecho de hacérselo a ningún hombre, mucho menos a todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Maldita! —un grito aislado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Prosigo: Haces sufrir a los hombres, pero también y, cabría decir que más, a todas nosotras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No necesariamente —se escuchó una mujer de edad un poco madura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No hay manera de restaurar el daño, has enviado al vacío la posibilidad de remediarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Méndiga! —y otras protestas seguidas de imprecaciones mayores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No hay manera de encontrar un paliativo, ¿verdad, Teniente Renata?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La encargada de la logística de carga y descarga respondió apesadumbrada: De modo alguno, Capitana, acabamos de pasar por el Planeta Exxxtasis y dejamos ahí un cargamento que podía sernos de alguna utilidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Y finalmente, lo que más me preocupa es la duración de nuestro viaje: 6 meses hasta el próximo planeta habitado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿No podríamos desviarnos por razones de salud pública? Capitana —sugirió la encargada de navegación— contamos con combustible y podríamos llegar a la Luna de Efebos, esta se encuentra como a diez....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— De ninguna manera, teniente, tenemos el tiempo limitado y esa Luna sólo cuenta con escuelas militares, tendríamos que... no, ni pensarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y si consiguiéramos implantes substitutos? —propuso la asistente del módulo médico—. No creo que ha nadie le importe mucho si los hombres de la nave llegaran a Janés sin su dedo medio o el...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Algunas voces de apoyo surgieron diseminadas por el salón —Sí, ¡medio es mejor que nada! — Bueno, mi novio tiene manos grandes, no estaría mal. — No se podrían juntar varios dedos y... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Silencio, silencio. Esta discusión no nos esta llevando a nada. No podemos encontrar remedio, me temo que la única posibilidad es el auto... control y terapias ocupacionales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Creo que se les cierra el mundo —expuso con su gruesa voz la encargada de la sala de máquinas, una mujer corpulenta y de manos grandes, que miraba de modo extraño a la concurrencia del salón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ejem, ejem, bueno por el momento cada quien deberá encontrar una solución personal —intervino la Capitana— pero ahora lo que me interesa liquidar es este penoso, que palabra tan adecuada, ¡caray!, asunto,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;y buscar la manera de evitar motines a bordo. En cuanto a lo primero quisiera que Leonora nos dijera si lo hizo con la totalidad de la población masculina, ¿crees que algún hombre se haya escapado?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Leonora guardó silencio, un mutismo desafiante fue su respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No, capitana, Leonora fue bastante sistemática, recorrió la nave entera con el bisturí láser y el robot asistente, los anestesiaba profundamente en el lugar en que los encontrara y el robot cargaba con la... evidencia —explicó la Jefa de seguridad—. Así recorrió la totalidad de los camarotes, los gimnasios, los baños sauna, y los cuartos de máquinas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y las áreas de recreo? —cuestionó la  Capitana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Llevo contabilizados los cuatro bares del nivel “C” y sí, aparentemente los recorrió con la misma meticulosidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Tengo en mi Módulo el 90% de la población masculina de la nave — confirmó la Teniente médica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Con un dejo de resignación, la  Capitana se dirigió a Leonora —Me temo que eres, irrefutablemente, culpable. Sin atenuantes y creo que sin perdón...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Muerte! ¡Muerte! —gritaban a coro las integrantes de la junta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— De ninguna manera, no estoy en posibilidades de decretar la pena máxima y tendré que defender la vida de Leonora de cualquiera que intente hacerle daño, así que piensen en otro castigo menos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Un lejano murmullo creció en el exterior de la sala. Golpes en la puerta y una confusión general.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Qué pasa? ¿Qué sucede? —fue el tono reinante de la junta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Disparos de láser hirieron la puerta, empujones, gritos, forcejeos&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;y una pequeña multitud se abalanzó al interior de la sala. Más disparos al techo. Todo era confusión y caos, nadie acertó a detener aquella torva de....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Perra maldita! ¡Mutilaste a nuestros amantes! Muere. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Un disparo certero de láser, un silencio repentino, inmovilidad general. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Leonora yacía muerta con sus facciones altivas y una expresión de sorpresa en su rostro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Unas respiraciones agitadas y una pistola aún caliente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El asunto fue arreglado satisfactoriamente gracias a ese incidente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La condena fue bastante severa dadas las circunstancias, incluso algunos pidieron la pena capital debido a la naturaleza del castigo: Fungir como paliativo de la situación durante la duración del viaje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El motivo alegado por los culpables fue venganza pura. Bastante comprensible, después de todo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Los convictos: Los sobrevivientes de la hecatombe, quienes se encontraban en el nivel “G” que Leonora había pasado por alto, donde se encontraba el bar alternativo “Miss Oginia”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;En fin. Justicia severa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-1582840779812802994?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/1582840779812802994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/03/justicia-severa.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/1582840779812802994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/1582840779812802994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/03/justicia-severa.html' title='Justicia severa.'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh3.googleusercontent.com/-FY6UrzIrbiI/TXas2cyHI1I/AAAAAAAAAIA/rxRw5dOuouw/s72-c/nave.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-7796003816482831795</id><published>2011-02-18T06:34:00.000-08:00</published><updated>2011-02-18T06:34:10.999-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Policiaco'/><title type='text'>Corre tiempo</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Hace tanto que se marchó. Le perdí la huella al Lic, es lo único que puedo decir; Sí, eso fue en los albores de la vida como la conocemos ahora, hace tanto tiempo, yo joven, él no tan viejo; aun no estaba prohibido nada porque no se conocían ni los alcances de esas redes, ni las repercusiones de ese mundo en este otro; eran nuevas vidas, otras formas de interactuar, delitos inéditos, la maldad de siempre. Tenía su despacho en el octavo piso del edificio Santos, oficina con sofá café, escritorio enterrado entre papeles, archivero azul, ceniceros repletos regados por todo el lugar, una silla negra con grapas que se te encajaban si no la tomabas por el lugar adecuado y cajas de cartón de un archivo muerto que empezaba a oler a lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Acudí curioso atraído por su anuncio en el periódico y, claro, por mi precaria situación económica. “Ayudante de detective”. Sonreí torvamente mientras consideraba la idea, la oficina estaba por el rumbo de mi antiguo trabajo, justo frente a la tienda de juguetes sexuales de donde me corrieron por indecente, según esto. Paso por mi liquidación y llego a ver que ofrece, pensé.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;No era calvo pese a la edad, algo gordo, moreno y de un hablar bastante pausado y erudito para su actividad. Ochocientos a la semana eran mejor que los diez diarios que me permitía tomar de la bolsa de mi madre para los camiones. No exigió gran cosa para contratarme: una lenta entrevista, diez minutos que me parecieron diez años bajo el peso de su mirada, unas cartas de recomendación de las personas que él me indicó y exámenes antidrogas, eso fue lo de menos; me sentía desnudamente confesado por sus preguntas, según yo, inconexas; con el tiempo y su trato aprendería que esos inocentes interrogatorios le mostraban a su interlocutor de pies a cabeza, de su pasado hasta su casi probable futuro sin muchos puntos ciegos, era algo así como un examen proctológico del cerebro. Méndigo sabueso…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;El atractivo representado por mí para él fue un complemento que no estaba dispuesto a adquirir de &lt;i&gt;motu&lt;/i&gt; propio: yo no le tenía miedo a las computadoras, él era un analfabeto tecnológico; curiosamente el caso en cuestión involucraba, y mucho, el uso de esos juguetitos. Claro, eso no me lo hizo saber hasta estar convencido de que yo era digno de su confianza: encargos sin importancia, tareas aburridas, mandarle correos electrónicos, localizar direcciones con pocos datos, darle mantenimiento a su equipo; como un maestro que está probándote, sus encargos aumentaban de complejidad y, por qué no decirlo, de riesgos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Pocas veces me acompañaba o hacía que lo acompañara, esa fue una de las primeras. De copiloto en su viejo Malibú plateado nos enfilamos a la escuela de veterinaria en las afueras de la ciudad, buscábamos a una tal doctora Ramírez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt; Sí, ¿en qué les puedo servir?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Yo podría servirle en lo que me pidiera, pensé pero no lo dije. Gracias a una hoja membretada de la Universidad, falsa por supuesto, a regañadientes la doctora accedió a mostrarnos lo que el viejo Pedro Montoya quería. Bueno, a mostrarle. Mientras ella guiaba al Lic por los laboratorios de acceso restringido yo me entretenía viendo a la ayudante jugar con sus conejitos, los abrazaba, los acariciaba y se los repegaba en el pecho.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt; Quien fuera ese conejito &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;pensé y, sí, lo dije.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt; Anímate, lo voy a castrar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Precoz final a mis diez minutos de galanteo diario, definitivamente ella cooperaba poco con el calentamiento global. &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt; Un perro conectado a una computadora. Cancerbero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt; ¿Qué? &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;mi respectiva y acostumbrada cara de idiota otra vez de copiloto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt; Sólo conectan a Cancerbero, así se llama el perro, lo conectan a una computadora y monitorean sus reacciones a diferentes estímulos. A eso yo le llamo tirar dinero caníjamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Sí, sus analogías eran francamente patéticas. Su risa era… bueno, me hacía gracia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Poner una letra, tras otra: Eme, u, erre,…&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Una palabra tras otra, una frase tras otra, ¿Cuál es el chiste? ¿Eso es escribir? cualquiera con un poco de inteligencia lo puede hacer. Con muy poco de inteligencia lo puede hacer.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Ya me debía dos semanas de sueldo así que regresé al viejo y gustado truco de menguar las feriecitas del bolso de mi madre. A la quincena siguiente se lo pagué todito, cada centavo, para eso tuve que ir a cobrar un cheque por nuestros valiosos servicios, me convenía. Una colonia exclusiva con caseta de vigilancia en el único acceso, perros paseados por los recién llegados robots chinos, cámaras fisgonas en cada esquina, puerta abierta en la casa a donde voy por la lana, ausencia de respuesta a mis fuertes toquidos, el estéreo con música &lt;i&gt;trans&lt;/i&gt;, una agendita telefónica guardaba el cheque sobre la mesa del comedor, diez mil no estaba mal pero primero paga el teléfono, la renta, agarra para sus chicles y me va a seguir debiendo, pensé; doblé lo que nos dio la divina providencia, lo metí en la libretita con dedicatoria para mi patrón y puse eso donde más seguro lo siento, sí: ahí; me esforcé por sonar tan educado y profesional como pude fingir, pregunté por alguien, me asomé a la salita de estar y ¡ahí! Justo ahí tenía que estar: bocabajo babeando el piso, los pantalones mojados y moviendo espasmódicamente la piernita derecha, le retiré los lentes de realidad virtual y sus inexistentes pupilas me dijeron que algo no iba bien. Mi abdomen en el piso y mi espalda soportando la rodilla de un vigilante que torcía mi brazo hasta dónde nunca sospeché que podía torcerse me lo confirmaron: Algo no iba bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Cómo está? &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—le pregunté a Montoya después de algunas horas.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Muerto, el Dr. Turing, está muerto. Frío, Kaput. —ante eso nuevamente mi cara de idiota. ¿Kaput? Ja.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Por qué me dejaron ir? &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;sobándome las muñecas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Las cámaras comprobaron lo que dijiste, amén de que como buen regulador eléctrico, siempre vale más tener contactos de más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Esa risa. Esas analogías.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;No, no me pagó completo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Tienes miedo. No te preocupes, no te pasará nada malo… si eres capaz de soportarlo. Yo también tenía. No, tienes razón, no se ve nada, la vista aquí no te sirve de mucho. Lo que conoces por sentidos, todo eso lo dejas allá afuera. Más vale que te calmes o te irás un momento y te harán regresar. No,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;no hace nada, no te puede hacer nada.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Nuevamente teníamos teléfono, también sacó viáticos para un viaje relámpago a Viena; giró dinero y me pidió cambiara la computadora por una bastante nueva y muy específica. Sin pedirle permiso contraté a la señora Mari para que hiciera el aseo, después de eso se redujo casi a cero el riesgo de contraer enfisema pulmonar en la segunda visita a la oficina. Se puso al corriente con mi sueldo y hasta aguinaldo cobré. Mi nuevo encargo era ir a una dirección en la periferia de la ciudad de México, tratar de averiguar lo que pudiera siendo lo más discreto posible y hacerle un reporte a su regreso en el aeropuerto de la capital. Me reveló el escondite de las llaves de su archivero y ese fin de año fue la primera vez que empuñé un arma tan cara. Le había contado de mi excelente puntería matando cuervos, conejos y, de repente, un marrano durante mis vacaciones en el rancho de mi abuelo. La pistola tenía un permiso a mi nombre. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Nuevamente su corazón había dejado de latir, la endorfina hace su trabajo; la transpiración de su piel, sus espasmos descontrolados, es como si estuviera muerto de miedo. Pero sólo es un test, dijeron. Aun no saben qué es lo que está fallando y desconectado no le pueden sacar más información, insisten en tener datos insuficientes. Lo hicieron regresar más tarde.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Qué tal tu viaje? ¿Te divertiste?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Por supuesto se burlaba de mi aspecto, incluso yo mismo dudaba me dejaran subir al avión en tan lamentable estado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— De maravilla, Lic, ¿qué tal el suyo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Creo que tenemos pistas que nos van a permitir encontrar al asesino del Dr. Turing, pero necesito hagas algo más limpio de lo que acabas de hacer. Limpio. En mi maletín traigo un desodorante, si te apetece. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Un “si te apetece” seguido de su risa convertía sus comentarios en una manera tan sutil de dar órdenes que siempre terminaba por convencerme. Mis dos horas en brazos de Morfeo a bordo del avión, permitirían al Lic leer mi completo informe “Viernes 12 de Diciembre del 2019. Estando a las afueras de la dirección indicada me paso dos horas bajo una lloviznita mojapendejos, (yo empapado, por supuesto) esperando ver actividad sospechosa hasta que camioneta van negra modelo incierto placas colgadas estaciona a entrada de edificio. Conductor baja y &lt;i&gt;compiloto&lt;/i&gt; también, entre ambos descienden pasajero con manos atadas, es decir: el pasajero no los otros dos tipos; ojos del levantado cubiertos con lentes parecen de navegación virtual trae uniforme de overol, conocido, azul con líneas negras. Ocho noche calle bastante obscura, decido asomarme por ventana de las que dan a la azotea de edificio continuo de a lado. (Espero me de para reponer el pantalón que deshizo perro de edificio ese). Ventanas a oscuras pero abiertas, deduzco edificio abandonado, no muebles ni gente ni nada. Desciendo escaleras sin hacer ruido aluzándome con celular, al fondo segundo sótano rendija de luz bajo puerta metálica cerraduras biométricas. No alarmas no cámaras de vigilancia. Entro cuarto de a lado ventanal fijo pintado negro da al cuarto que quiero monitorear. Afortunadamente para mi buena suerte vidrio pintado en este lado, navaja suiza raspé pintura… “&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;En ese momento, mientras me hacía el dormido al lado de Lic, fisgando por el rabillo del ojo para ver que cara ponía mientras leía mi precioso informe, veo con desencanto que bosteza, cuenta las hojas que le faltan y se va a las últimas dos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Morfeo me abrazó y ya no supe nada hasta que aterrizamos en Los Ángeles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Hora de los juegos. He dado la orden: deben cruzar el laberinto lo más rápido posible. No se pueden ayudar los unos a los otros. Sí se pueden hacer daño si así lo desean. Una salida buena a quien lo logre primero. Una salida mala a quienes no lo logren primero. Los estaré vigilando. Corre tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Y qué hacemos aquí?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Te vas a poner un &lt;i&gt;pircing&lt;/i&gt;, si te apetece.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Si te apetece… ya sabía lo que significa ese “si te apetece”. Eran los barrios bajos de L. A., el lado Este para ser más exactos. Una tienda de tatuajes atendida, extrañamente, por alguien que no traía dibujitos ni colguijes, equipo de anestesia demasiado moderno para mis anteriores experiencias en la &lt;i&gt;sex shop&lt;/i&gt;. El &lt;i&gt;pircing&lt;/i&gt;, que obviamente no era tal, quedó colocado en el lado interior de mi encía justo debajo de la muela del juicio. Siempre pensé que esos adornos son para presumirse aunque sea en situaciones bastante comprometedoras. ¿Cómo podría presumir éste?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;El artista usaba audífonos mientras se esmeraba en hacerme parte de su portafolio. El Lic aprovechaba su autismo para explicarme lo que descubrió en Viena: en un hospital infantil han estado experimentando con niños autistas, precisamente, conectándolos a una red neuronal y tratando de menguar la hiperestimulación que sufre su cerebro dosificando los estímulos por medio de una realidad virtual controlada y relentizada para ellos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Ahora, habiendo entrado a la edad moderna del &lt;i&gt;ciberpunk&lt;/i&gt;, lo audífonos nunca contaron, yo debería buscar otra dirección y comprobar que el lugar a donde me enviaba no fuera una clínica con fachada de pizzería. Y yo sin poder comer, gracias al enchufe. Gracias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Las sondas incrustadas en el fondo de sus cerebros no causan dolor, el cerebro es incapaz de sentir. No así el corazón, a cada inyección para sacarlos de esos impases involuntarios el músculo cardíaco siente. Igual que sus dueños.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;O el Lic estaba en problemas o estaba socializando en algún hotel barato, no me regresaba las llamadas, sólo en esas ocasiones lo deja de hacer. Sí, sabía que había ido al hospital a ver a una niña retrasada o algo así, pero no es motivo para que no me conteste. Yo había entrado en el restaurante indicado, ordené una hawaiana con doble piña y alguien me sorprendió hurgando tras la cortina que ocultaba la cocina. Grave error, no me creyeron que venía de una pizzería competidora a robar su receta secreta. Me ataron y me pusieron en un rincón oscuro. Con voz de mafioso y acento italiano, claro, vendía pizzas, el encargado se comunica con alguien y le dice que me envía para allá; mi lujosa Regminton 9 mm cambia de dueño no sin antes dejarme un bello recuerdo en mi nuca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;El viaje en cajuela no es mi estilo definitivamente, da calor, sed y sienta unos buenos madrazos si conducen pésimo por caminos mal pavimentados; tosería si tuviera la boca descubierta, no lo hago porque no es así pero las ganas que me da el polvo que se cuela por cada rendija me indica: ya no estamos en la ciudad. Agradezco me hayan vendado los ojos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Me bajan con delicadeza, espero se haya notado el sarcasmo, me ofrecen atentamente un asiento en el suelo de cemento de algún lugar con tuberías rotas, se olvidan de mí por un par de horas y regresando caballerosamente me indican el camino hacía un nuevo recinto. Me dejan ver un poco, supongo que no era su intención, pero antes que me coloquen unos lentes de realidad virtual, alcanzo a distinguir un tipo tendido sobre una camilla conectado con mil cables a terminales de computadora. Las extremidades exageradamente rígidas, el uniforme azul con rayas negras, otro preso. Lo desconectan. Sigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Sé por donde vas pero no puedes avanzar más rápido que yo. No me importas, yo conozco el camino; Te daré ventaja, antes quiero asegurarme de no ser el último, tengo algo que hacer. Finjo hambre, quiero morder, me siento amenazante, hago mucho ruido, te siento cerca.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Todo está a oscuras. Será porque los lentes de RV están apagados, o encendidos proyectando oscuridad. Los electrodos en mi cerebro y los conectores que pinchan mi piel me incomodan pero no me asustan. No veo nada. No sé si lo pensé o lo dije pero una voz me contestó, o al menos así lo &lt;i&gt;sentí&lt;/i&gt;, que no tuviera miedo, que mis sentidos aquí no servían, que esa pesada y maligna presencia que percibía, no podría especificar con exactitud dónde pero ciertamente cerca de mí, no me haría daño. Empezaba a dudarlo, sudarlo y sufrirlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Alguien más, no es sólo la voz y la presencia, hay alguien más, algunos más. Es como los temores infantiles y no tan infantiles, es como estar a oscuras en una habitación muy familiar, completamente solo y sentir, percibir, ignoro como llamarlo pero es tener la certeza de que alguien está ahí, no se puede ver porque la luz está apagada, no se escucha porque no hace el menor ruido pero la piel de la espalda empieza a erizarse, se empiezan a escuchar sonidos inexistentes. Se siente un incomodo e irracional temor a pesar de querer convencerse de lo contrario. Trato de agudizar mis sentidos. No sirve de nada, los lentes proyectan un laberinto apenas recortado con un tenue resplandor, estoy sobre él como si flotara, bajo rápido y el piso se acerca. Destellos de movimientos me confirman que no estoy solo. Tengo miedo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Una orden perentoria me indica que esto es un juego, hay que cruzar el laberinto lo más rápido posible, no debo ayudar a nadie, como si pudiera, o sufriré un castigo, ¿otro? pregunto o pienso preguntar y recibo una especie de choque eléctrico. Mi pulso se acelera, me imagino que estoy sudando aunque no estoy seguro. Tengo más miedo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ahora ya no siento tu presencia amenazante sobre mí. El agua del mar se entibia entre los dedos de mis pies; No pudiste ganarme. Igual te odio. Puedo caminar. Puedo. Me lo gané.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Percibo lo contento de alguien jugando en la playa, mojando sus pies, y disfrutando de la arena entre sus dedos. La felicidad es grande el castigo también. El vértigo es incomprensible, ni en las montañas rusas de 4G’s he sentido tal desasosiego. Quiero vomitar, lloro, forcejeo contra lo que no puedo. Me pierdo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Regreso a la oscuridad, alguien se percata de que he vuelto, se acerca, me amenaza su presencia, ya no quiero. Algo lo detiene, un castigo. Parece que me dejará en paz, por lo menos un rato. Alguien aparte está más asustado que yo. Se marcha. Regresa. Duele.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Duele, como los días en que perseguía su comida y terminaba con una patada en las costillas. Sigue con hambre. Y coraje. Más coraje&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Las pruebas siguen, no tendré que correr, es de… ¿lectura? Sí, las letras vuelan sobre mí, siento que estoy tendido sobre un prado húmedo, me pregunto si no será mi propio sudor. Alguien falla, alguien se burla. ¿quién está aquí? ¿Quiénes?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Sí, sí sé escribir. Fui bueno. Pero se entiende, ¿no? ¿Y por qué te crees más tú que yo? No me estés molestando o te voy a patear. ¿Oíste? Hijo de perra —risas— hijo de perra. ¿Me oyes? ¿Me oyes?&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;El pavor me recorre, alguien le está haciendo daño a alguien, patadas, golpes, gruñidos, un aliento en mi nuca, sufrimiento, el dañado se va, regresa un poco, se vuelve a ir. Náuseas, una inyección en mi brazo, el coraje inunda… así, sólo inunda, porque no sé qué inunda. El dañado ya no regresa. El miedo lo atenazó y empieza a hacer lo propio en mí. Quiero que me ayuden que me saquen de aquí, respiro muy rápido, intento gritar… ¡Lic!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Cobarde, te gané.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Por qué tardó tanto?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Porque tú tardaste en llamar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Y cómo diablos iba a saber que tenía que llamarlo para que llegara? —tratando de recuperarme en la camilla de la ambulancia, me regresaba el color y calor al cuerpecito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No fuiste tú, fue tu cuerpo, cuando empezaste a hiperventilar, tu &lt;i&gt;pircing&lt;/i&gt; hizo el llamado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Y por qué jodidos simplemente no me dio un GPS y entraba a apresarlos? —estaba desesperándome. Lo sé, después de atole.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Tu &lt;i&gt;pircing&lt;/i&gt; envió todas las pruebas que necesitábamos para descubrir al asesino del Dr. Turing.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Una enfermera me tomaba la presión, el principio de incertidumbre cobraba efecto: la observadora modifica al observado. Sí, su escote me estaba modificando. El pinchazo en la vena me desmodificó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Quién fue?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Adivinas, pequeño padawan? —me había dicho así alguna vez, no tenía cabeza para intentar recordarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Mmmh, déjeme repasar a los invitados de la ciberfiesta. &lt;i&gt;—&lt;/i&gt;la cabeza me explotaba&lt;i&gt;— &lt;/i&gt;¡Ya! Era el Cancerbero de la veterinaria que visitamos al inicio de la investigación. Y que le deban de patadas cuando era cachorrito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Excelente lector, tanto que se burlaba de uno de los presos por leer mejor que él; excelente lector pero no un asesino. De hecho era él quien trataba de calmarte a ti. Y las patadas no se las daban a él. Quita esa cara de idiota.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Tardé en obedecer pero finalmente se me iluminó el cerebro o lo que me quedaba de él, la enfermera se sonrío disimuladamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¡El preso! O los presos…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Nop. Los presos curiosamente eran quienes más fácil sucumbían al miedo. Uno de ellos, aparte del Dr. Turing, murieron así: por miedo. Los usaban clínicas clandestinas prometiéndoles falsamente reducciones en sus sentencias mientras ellos hacían “investigación”. Por cierto, a uno de ellos era a quien le daban de patadas si trataba de robar comida cuando era pequeño. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— …¿el niño autista de Viena? —ya francamente estaba adivinando y llevaba mucho tiempo mudo, casi desde que descendimos de la ambulancia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No. Los autistas reaccionan a los estímulos filtrados por la computadora pero en ese ambiente no conocen ningún tipo de emoción compleja, como la ira o la necesidad de venganza, solamente estados más primitivos como el miedo porque su cerebro está incapacitado para articular lo que conocemos por sentimientos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No, &lt;i&gt;pos&lt;/i&gt; ya, la niña con parálisis cerebral a la que venimos a visitar, no queda más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Pues no, te equivocaste de nuevo. La niña, Aurora se llama, sólo fue el autor material de asesinato del Dr. Turing.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¡Por eso! de eso se trata ¿no? Por eso regresa usted a este hospital, para apresarla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No es tan simple, para ella era sólo un juego, virtual si quieres, pero era un juego. Ella lo único que quería era ganar la “competencia” para disfrutar de las cosas que veía que los demás disfrutaban. Sus padres pasaban los veranos en la playa y la llevaban con ellos, en un acto de compasión la dejaban disfrutar del clima, la arena, el sol, frente a un montón de gente que lo disfrutaba más que ella. Así que si le dieras la oportunidad de ganárselo haría cualquier cosa, cualquier cosa, por ganárselo. Hasta asustarte de muerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No invente, Lic, ¿cómo me va a asustar una niña que ni siquiera se puede mover? – sí, sí, ¿y qué? Fingí. Salimos del ascensor y nos dirigimos al área de pediatría.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Eso no lo voy a discutir, que lo diga el &lt;i&gt;pircing&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Y el autor intelectual? —cámbiale de tema, zacatito pa’l conejo. El elevador casi vacío no dio testigos del temblor en mi voz. Sólo de recordarlo…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Eso aun es más complicado. El Dr. Turing estaba trabajando en el proyecto de reunir diferentes inteligencias en un espacio virtual, incluso él participaba. Pero empezó a sospechar que el experimento se salía de control y eso lo movió a introducir restricciones al programa maestro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Y? —llegamos a la habitación, el Lic se detuvo antes de abrir la puerta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— El programa maestro es una red neuronal de autoaprendizaje que seguía los pasos del doctor y tenía la capacidad de modificarse. Al momento en que empezó a sentir restricciones a su trabajo “pensó” que ponían en riesgo su razón de ser. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Por eso lo mató?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Más bien lo engañó haciéndole pensar que los experimentos que el programa le proponía cumplían con las nuevas restricciones del doctor, lo que él nunca recordó era el acceso que tenía el sistema experto a los expedientes de los sujetos involucrados en el experimento. Así que los eligió con toda la alevosía que le daban sus proyecciones de lo que probablemente pasaría. Él descubrió a Aurora y potenció toda su psicosis. Pero como todo era virtual, aparte de ilegal, eso hizo pensar al Doc que podría proseguir sin peligro para nadie —por fin entramos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Casi para nadie —susurré.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;La mirada de la niña me provocó un escalofrío en toda la espalda. Casi me hizo recordar mi viaje astral, parecía estuviera esperando que entráramos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Hola, Aurora —saludé con un ligero temblor en la voz. Sus ojos negros y profundos me tragaron. Mi parálisis también fue cerebral. No dije más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;La desconectaron y se la llevaron a su casa, con su rígido cuello luchó para buscarme con la mirada mientras la sacaban de la habitación. Imposible, no nos “vimos”, no puede reconocerme… ¿o sí? Sí, miedo a lo que había en su mirada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Recogiendo el equipo como evidencia los técnicos de la policía me pidieron ayuda. Antes de cerrar los últimos procesos del CPU, un breve mensaje en el último monitor encendido, “&lt;i&gt;un PLACER conocerte carlos espero “verte” pronto de nuevo corre tiempo eof?”&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Eof… end of file.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;El monitor quedó apagado. Los pelitos de mi nuca seguían erizados; una leve sensación de electricidad en mi encía y algo parecido a la agorafobia me empezaba a paralizar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Recuerdo que al Lic no le dije nada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Esa vez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-7796003816482831795?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/7796003816482831795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/02/corre-tiempo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7796003816482831795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/7796003816482831795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/02/corre-tiempo.html' title='Corre tiempo'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-2439168574678079859</id><published>2011-01-28T15:17:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T15:17:43.846-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Tim</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¡No! Por favor, ya no me pegues, papito, ya no... —resonaba una voz infantil a través del televisor que reproducía aquella escena de violencia doméstica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;—Cállate ya la boca, huerco inútil —una voz masculina elevada en un grito histérico llenó la pequeña habitación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El humo de un par de cigarrillos se alzaba en la penumbra de la sala de consejo, el dueño de uno de ellos ordenó “Detengan la grabación”. Era el Consejero Principal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Las luces se encendieron y varios rostros con diferentes expresiones se le enfrentaron:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El señor Tung, el autor de los últimos gritos proferidos por el televisor, se mostraba impasible con una ligera sonrisa que delataba la torcida comisura de sus labios; La dueña del otro cigarrillo, la señora Tung, denotaba su nerviosismo incluso en la manera en que ascendía el humo de su cigarro; En la parte media del salón observándolo todo con una sed de justicia, se encontraba la Directora del Centro de Habilitación para Padres y por último, en un rincón, se encontraba muy retraído Tim, una personita de seis años de edad con la cara asustada y en total expectación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Señor y señora Tung —empezó Liliana, la Directora —las pruebas presentadas demuestran que, desgraciadamente, han fallado en la penúltima oportunidad que tenían para quedarse definitivamente con Tim y por ende con el permiso paternal definitivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Los aludidos guardaron diferentes silencios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Tienen algo que decir a su favor? —inquirió el Consejero Principal mientras apagaba su cigarro—, realmente habían estado haciendo un gran trabajo, pero desconocemos qué fue lo que falló últimamente...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— El exceso de trabajo y las horas extras a las que he estado sometido en los últimos períodos —respondió sin remordimiento alguno el Sr. Tung mientras lanzaba unas miradas cargadas de odio a Tim.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y usted qué dice, Sra. Tung?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No es mi culpa, yo realmente estaba al pendiente de sus necesidades y de que no le faltara nada, le ayudaba con sus tareas y...—contestó la señora mientras miraba con ojos húmedos al pequeño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿A gritos y empujones? —le espetó la Directora tratando de contener su furia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Compréndame por favor, yo llegaba del trabajo sumamente cansada, debía preparar su ropa, sus tareas, la cena...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y usted no ayudaba en las tareas domésticas? Sr. Tung —atacó el Consejero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Frecuentemente lo hacía, pero desde que el gobierno permitió esta maldita crisis en el área de la construcción submarina he tenido que trabajar mucho más para poder cumplir con los pagos al banco para evitar que nos quiten la casa, además de hacer labor social para pagar un pequeño saldo de impuestos eludidos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Los entiendo perfectamente, pero eso no les da derecho a maltratar a un ser que no se puede defender, ¿no lo creen así? —preguntó la  Directora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El Sr. Tung guardó un silencio retador. Sí lo creía así.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Pero yo creo que ese pequeño maltrato se ve recompensado por todo lo demás que le hemos dado a Tim, ¿no lo cree usted? —se atrevió a decir la  Sra. Tung.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡¿Pequeño?! —exclamaron al unísono los acusadores. De nuevo encendieron la proyección mientras Liliana leía el informe:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Excoriaciones en brazos y piernas, presumiblemente causadas por golpes con algún objeto de madera —el Consejero alzó la vista de sus reportes— también se encontraron astillas en su piel. Pérdida de cabello en partes localizadas presumiblemente debido a tirones bastante fuertes —una vez más levantó la vista hacia los acusados—. Desnutrición leve, desajustes en su período de sueño, faltas periódicas a sus revisiones médico-psicológicas, exposición prolongada sin supervisión a programación de televisión no autorizada para niños, algunas cuantas faltas menores pero no ignorables. ¿Eso le parece pequeño? No me asuste por favor, señora —se ahorró pronunciar el apellido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Se los ruego, no nos priven de nuestro hijo —imploró la  Sra. Tung.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Ja! ¿Nuestro hijo? —finalmente estalló el Sr. Tung golpeando la superficie de la mesa con ambos puños —estos entrometidos dicen que es nuestro hijo y quieren supervisar si lo bañamos, si lo cuidamos, si lo llevamos al médico, si le damos de tragar...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sr. Tung —intervino Liliana— supongo que está enterado que todo lo hacemos con el fin de crear mejores padres para que ellos, ustedes, cumplan con su función de crear mejor individuos a nuestra sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Mentira! —seguía exaltado, las venas de su cuello amenazaban con estallar— se han expropiado el derecho de la crianza y educación de nuestros hijos, ese es papel de los padres y no del&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Estado ¡Entiéndalo!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Se equivoca, Sr. Tung, a quienes queremos educar es precisamente a los padres, no a los hijos ¿no se da cuenta de ello? —preguntó la  Directora—. Fíjese dónde se encuentra, en el Centro de Habilitación para Padres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Ustedes son padres? —por fin se armó de valor la Señora Tung. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ninguno de nosotros dos ha corrido con esa suerte —contestó el Consejero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Entonces ¿por qué demonios se endilgan el derecho a juzgarnos? —un manotazo más retumbó por la habitación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Recuerde que no somos nosotros quienes juzgamos, nosotros sólo evaluamos a los padres y el Estado es quien toma las decisiones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Mientras ustedes no sean padres no entenderán lo que es criar un hijo! —estalló ahora la Sra. Tung.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Recuerde Sra. Tung —comenzó con voz pausada el Consejero— que el nacimiento de un hijo no nos hace de un día para otro poseedores de la verdad. Estos son otros tiempos; Antiguamente se creía que para ser padre bastaba con efectuar una agradable función biológica y los padres creían que eran dueños absolutos de los seres que engendraban y peor aún, el estado les otorgaba toda la potestad para que actuaran con la total libertad, o debería decir... ¿negligencia?, que ellos consideraran correcto. Y eso nos hizo pasar muy malos momentos históricos. Amen de una amenazante superpoblación que nos tuvo al borde del desastre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y cómo no va a decrecer la población? Si sólo unos cuantos son los agraciados para... —el señor comenzó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Agraciados no —lo corrigió la Directora— perseverantes en entender y capacitarse para llegar a ser buenos —recalcó esa última palabra— padres. No es cuestión de suerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Sólo los padres tienen derecho a decidir sobre sus hijos y su crianza! —casi se rendía el Sr. Tung.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Estamos totalmente de acuerdo con eso. Recuerde el lema de nuestra institución Señor Tung —le contestó, aún con calma, la Directora— “El papel de los padres no es &lt;i&gt;criar&lt;/i&gt; niños, sino &lt;i&gt;crear&lt;/i&gt; hombres”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Cómo es posible que parejas de homosexuales y lesbianas estén autorizados para ser padres y nosotros que somos un mejor ejemplo estemos impedidos para ello? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Dejando de lado sus prejuicios, Sra. Tung, esas personas a las que usted ha hecho referencia pasaron por las pruebas que ustedes no han podido pasar, demostrando así que están mejor capacitados para ser padres; Mejor aun que muchas parejas heterosexuales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y cómo lo vamos a lograr si ustedes no nos dejan en paz?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Nuestra función es evitar que personas como ustedes, que no están preparados para ser padres, lleguen a hacer daño a niños inocentes —la  Directora dirigió una mirada tierna a Tim—. Y piénselo bien, gracias a nuestros métodos la sobrepoblación ha desaparecido de la tierra y con ella la pobreza, el hambre, las enfermedades pandémicas y todas las demás tragedias que ella trae consigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Y si ya controlaron la superpoblación, ¿por qué no dejan ser las cosas como antes? —imploraba con lágrimas en los ojos la Sra. Tung, adivinando lo que les esperaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Queremos evitar el sufrimiento a cualquier ser humano y para eso empezamos por vigilar cuidadosamente a quién se le permite hacerse cargo de un hijo, que, a final de cuentas también es un ser humano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Nos lo van a quitar? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— De momento sí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Perderemos el derecho de ser padres a pesar de lo bien que íbamos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Eso no lo decidimos nosotros, pero dadas todas las pruebas aportadas por Tim, supongo que así será.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Con un odio enajenado el Sr. Tung se abalanzó repentinamente contra pequeño Tim y le dio una sonora bofetada. — ¡Por cooperar con ellos, desgraciado!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El golpe tiró a Tim de su asiento, el Consejero llamó a seguridad y los guardias sometieron a los señores Tung alejándolos del pequeño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Considere con esto una rotunda negación a su solicitud de Engendración, Sr. Tung —le advirtió el Consejero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Al diablo con ustedes y sus malditos métodos! ¿De qué me acusan? ¿De golpear una máquina del Estado? ¡Al diablo! —se escuchaban aun los gritos por el pasillo—. ¡Están locos!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La Presidenta se inclinó para ayudar a Tim a incorporarse — ¿Estas bien, pequeño? —. Lo interrogó mientras le desconectaba de la interfase del proyector.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sí, señora —respondió con timidez el pequeño Tim.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Muy bien, no te preocupes —dijo mientras le acomodaba el cabello y le acariciaba la enrojecida mejilla—. Ahora te llevaremos al Centro de Reprogramación, así te olvidaras de todos los maltratos de este par de locos; Y ahí en el Centro, te enviaran con una nueva pareja que ya va en la etapa seis y te necesitan en su casa; Estrenaras padres y apariencia ¿Estas de acuerdo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Si, señora —respondió de nuevo Tim.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Te aseguro que ahí tendrás mejor suerte, chico —completó el Consejero mientras lo tomaba de la mano para llevarlo al Centro de reprogramación—. Ellos ya casi logran la autorización.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Y en voz muy baja, volteando su cabeza hacia el pasillo por el que arrastraban al Sr. Tung, Tim musitó en una voz apenas audible: “Adiós, papá, adiós, mamá”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/TUNOShD8lDI/AAAAAAAAAH4/jh7huYBGgGQ/s1600/nino_triste1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/TUNOShD8lDI/AAAAAAAAAH4/jh7huYBGgGQ/s400/nino_triste1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-2439168574678079859?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/2439168574678079859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/01/tim.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/2439168574678079859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/2439168574678079859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/01/tim.html' title='Tim'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/TUNOShD8lDI/AAAAAAAAAH4/jh7huYBGgGQ/s72-c/nino_triste1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-385190823193500512</id><published>2011-01-07T15:31:00.000-08:00</published><updated>2011-01-07T15:31:57.084-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>La venganza de María del Refugio.</title><content type='html'>&lt;div class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 13pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; L&lt;/span&gt;a habitación está oscura. A María del Refugio no le importa, tiene buena vista. Ve al asesino de su familia, de su padre, de sus hermanos, tendido en un sofá sucio y roto. Hay pedazos de pizza y fritos viejos en el piso. Siente hambre, pero más miedo. No se decide a actuar. Aun.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent2"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 13pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Lo escuchó clarito al otro lado de la pared, el tipo del sillón llegó a la casa tambaleándose como es su costumbre, encendió su única compañía y el ruido aumentó. Oyó cuando se dirigió a la cocina, prendió la luz y así ella pudo apreciar su atuendo: unos pantalones exageradamente amplios, una peluca vieja y sucia, la cara maquillada, unos guantes que en algún tiempo fueron blancos cargando en uno de ellos dos enormes zapatos bicolores y, rematando todo eso, una nariz roja que el tipo arroja frustrado al fregadero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 13pt; line-height: 150%;"&gt;Justo ahí falleció su padre a manos de ese desgraciado. Lo había sorprendido cerca del refrigerador llevando un poco de comida a sus hermanos, ella lo acompañó esa noche y presenció todo desde abajo de la mesa, el miedo le impidió moverse y esa fue, piensa, su salvación. Su padre no corrió con la misma suerte, el intruso lo acorraló cerca del fregadero y con su pistola verde le disparo por la espalda. No lo mató pero si lo dejó aturdido. Y eso fue lo más cruel de todo. Se divirtió mucho haciendo sufrir a su querido padre, llenó el fregadero de agua una y otra vez, poco a poco empezó a disfrutar el espectáculo de la tortura. El autor de sus días luchaba por su vida, pero el monstruo no lo dejaba en paz. Muchas veces sumergió su cabeza, y todo lo que podía, en el fregadero lleno de agua. Finalmente su padre murió ahogado. Ella aprovechó para salir corriendo de ahí. Ignora como se deshizo del cuerpo de su progenitor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 13pt; line-height: 150%;"&gt;Cuquis está decidida a vengarse esta noche; lentamente asoma la cabeza por un huequito de la puerta de madera podrida. Lo ve todo tan claro que le da miedo salir de su escondite, el asesino podría descubrirla... y matarla a ella también. El tipo toma un cuchillo enorme y ella se refugia, aun más, en la oscuridad, ahí se siente más cómoda. Él abre una puerta y saca una sandía enorme, ella siente un hueco desesperado en su estómago. Lo sigue despacio a la sala una vez que hubo él dejado la cocina en penumbras. Nadie sospecha de su presencia en el vano de la puerta de la cocina, la ilumina muy poco la luz de lo que el fulano observa embelesado. En ocasiones suelta fuertes carcajadas o dice palabrotas. Cuquis tiembla pero está decidida a vengarse. Esta noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 13pt; line-height: 150%;"&gt;Dos enormes botellas de cerveza después el tipo se ve menos despierto. El perro del vecino está ladrando más que de costumbre. Repentinamente el asesino se queda con un solo tenis, el otro lo arroja con violencia en dirección a Cuquis; piensa, mientras se mete corriendo bajo la mesa de la cocina, que el tipo la ha descubierto. Quiere huir pero el hambre y las ganas de vengarse son mayores que su miedo. No, el fulano ni siquiera sabe que ella lo observa, arrojó el tenis queriendo hacer callar al perro. Se acomoda mejor en el sucio sillón y deja caer una rebanada de sandía a medio terminar al suelo. El hambre es cabrona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 13pt; line-height: 150%;"&gt;Por eso la otra noche su hermanito se descuidó, queriendo alcanzar unos pedazos de galleta que estaban en el piso, junto a la mesa de la sala, el tipo lo sorprendió y sin mediar palabra le arrojó una de sus enormes botellas. Maldijo al verlo vivo, festejo con gritos al saberlo muerto. La botella dio justo en la nuca de mi hermano. Afortunadamente su muerte fue instantánea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 13pt; line-height: 150%;"&gt;Ahora ronca y Cuquis se la va a jugar. Despacio, muy, muy lento y sin hacer ruido ha llegado a la mesa de la sala, se ha trepado en ella; ahí está la pistola verde y otra rebanada de sandía. Cuquis es cabrona, lo sabe y aunque la pistola la pone a temblar ella está decidida a ejecutar su venganza. Come un poco de la sandía y sacia el hambre de dos días. Ahora viene la de ella, sí, se prepara y caga sobre ese pedazo de fruta. Se lo merece el tipo. Que se joda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 13pt; line-height: 150%;"&gt;Con la panza llena se siente lenta y pesada. No sabe que hacer ahora que su plan ha dado resultado, vaga en silencio, siempre en silencio por la sala, pero ahora sin la apremiante necesidad de correr. Se toma su tiempo y decide subirse sobre la televisión, está dando la espalda al asesino, ella se ha descuidado. Sus apéndices le avisan del peligro, voltea a verlo y él le apunta con la pistola verde. Lo último que podría haber contado es como el enorme chorro de agua fría la aplastó contra la pared y, en su agonía, la satisfacción al ver como el tipo devoraba esa última rebanada de sandía.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 36pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-385190823193500512?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/385190823193500512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/01/la-venganza-de-maria-del-refugio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/385190823193500512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/385190823193500512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2011/01/la-venganza-de-maria-del-refugio.html' title='La venganza de María del Refugio.'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-8151336000456151239</id><published>2010-12-20T22:19:00.000-08:00</published><updated>2010-12-20T22:27:18.231-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apocalipsis'/><title type='text'>Luna roja.</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: arial,tahoma,verdana; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;"Primero león, luego cordero.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: arial,tahoma,verdana; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;Ruega a dios poder volver del desierto."&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: arial,tahoma,verdana; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;Luna Roja&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: arial,tahoma,verdana; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;Gustavo Cerati.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: arial,tahoma,verdana; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/TRBHOi69RBI/AAAAAAAAAHs/vbrPZryYdXw/s1600/luna.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: arial,tahoma,verdana; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: arial,tahoma,verdana; font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;img border="0" height="228" src="http://1.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/TRBHOi69RBI/AAAAAAAAAHs/vbrPZryYdXw/s320/luna.jpg" width="320" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;Inicia el fin.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;Despejada media noche de luna llena que se torna roja.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;Muerte del mundo anunciada en los mares ensangrentados; así reflejan el rojizo resplandor que preside el fin de todo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;Con el mundo como escudo contemplo en la luna el preludio de un apocalíptico sol convirtiéndose en supernova.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;Si no fuera porque pienso hacerte nuevamente el amor, tal vez, estaría muerto de miedo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-8151336000456151239?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/8151336000456151239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2010/12/luna-roja.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/8151336000456151239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/8151336000456151239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2010/12/luna-roja.html' title='Luna roja.'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/TRBHOi69RBI/AAAAAAAAAHs/vbrPZryYdXw/s72-c/luna.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-9059670883356840108</id><published>2010-12-09T16:57:00.001-08:00</published><updated>2010-12-09T17:02:03.213-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bullying'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Mañana será otro día.</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;— Moco.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Los pasillos en el colegio son una extensión del transporte y un preámbulo al salón que te espera. Podrías pensar: en casa estaría mejor; prefieres dudarlo. Duele tensar los músculos del abdomen por dentro aguantando el miedo, por fuera en espera del golpe. Si caminas rápido pasarás la espalda de Iván antes de finalizar su intento de ligarse a Susana. No te verá y no te dirá nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;— Pan crudo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Has corrido con suerte y con prisa. Los matones están ocupados o distraídos; aflojas los nudillos que sostenían tu mochila. Casi alcanzas tu meta: tu aula, la de los mamones dicen los demás, está abierta; ha llegado Ivonne, la niña te gusta pero como el mundo no puede ser perfecto, nunca lo es, también le gusta a tu primo Tomás quien ya está sentado sobre la paleta de tu banco al lado de ella tratando de conquistarla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;—¿ Qué onda?, enano.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Su saludo matutino agacha tu mirada, esquivas los ojos de Ivonne, no la miras porque sabes que tu cara blanca está encendida por el coraje bien disimulado gracias a la impotencia ya arraigada y tu personal timidez. No encuentras lugar para tu mochila, esta aun contiene tu cuerpo. Miras a quienes te ignoran y decides sentarte en un banco que no es el tuyo mientras llega la maestra a iniciar la tortura oficial.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;— Hazte a la verga, pinche flaco.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El dueño del asiento tiene más kilos, estatura, huevos y años que tú. Obedeces. La clase te mira por costumbre, se ríe por lo mismo y después te ignora por hastío. La mirada de Claudia lo único que te dice es lo mismo que su boca. Nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;—¿ A qué horas va a tomar asiento?,  señor Balverde.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El empujón de Tomás, acompañado de un zape, termina por ubicarte en tu lugar. En este tu jodido lugar. Aunque sientes lo contrario, sabes que ahora la atención no está sobre ti. Tienes cuatro horas de clases a salvo de tu vida si te mantienes bajo la superficie del anonimato. Si no resaltas o si no...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;— Gerardo Balverde, pase al pizarrón.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Tomas un gis, otro, lentamente todos; el tiempo transcurre, la maestra busca a la siguiente víctima, sacas de tu bolsillo el otro gis, blanco también y envuelto en una servilleta; te presiona, pregunta si sabes la respuesta o no, miras hacia dónde está escrito el problema encima de tu cabeza, una ecuación cuadrática, te la pela, lo sabes, pero hacer tiempo es parte del plan, Iván empieza a joder, te conviene.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;— Apúrate, cara de pedo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Las consecuentes risas. Cayó. Escribes rápidamente la respuesta correcta, la maestra se asombra y en castigo pasa al genio que te apresuró. Pides permiso urgente de ir al baño, la mitad de las ganas es tensión, el resto tu seguridad. Mañana será otro día. Miras de frente a Claudia, te sonrojas, ella lo sabrá. Afuera esperas justo al lado de la puerta, la ventana abierta te deja escuchar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;— ¡Mierda!&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;La voz del genio. Esta vez la palabra no es para ti, las risas tampoco. Corres a la enfermería porque en el baño te puede joder. A tu mamá no le gustan los animales, pero tu vecina ama los gatos. Blanca como los gises, suave como tu venganza. Mañana y los ojos de Claudia te dirán otra cosa. Tal vez, los puños de Iván también.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-9059670883356840108?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/9059670883356840108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2010/12/manana-sera-otro-dia_09.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/9059670883356840108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/9059670883356840108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2010/12/manana-sera-otro-dia_09.html' title='Mañana será otro día.'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-4429460596367340197</id><published>2010-11-26T21:35:00.000-08:00</published><updated>2010-11-26T21:35:35.808-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>PLANETAGEA</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial Black&amp;quot;; font-size: 11pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial Black&amp;quot;; font-size: 11pt;"&gt;&lt;a href="http://www.nasa.com/supersecreto/Mokus/3717/estudiodeinteligenica"&gt;http://www.nasa.com/supersecreto/Mokus/3717/estudiodeinteligenica&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;Hace algún tiempo en las profundidades del espacio el sitema SETI, por fin, detectó un sistema solar que albergaba un par de planetas gemelos: Opti e Inerci, en &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;los cuales se constató la presencia de inteligencia. El barrido en toda la gama de ondas radiadas conocidas por el hombre ha permitido discernir datos confiables de aquellos remotos mundos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;Se presume que en ambos vivía una misma especie y puede decirse que, siendo condescendientes y aplicando los estándares humanos, se les podría considerar inteligentes ya que contaban, entre otras cosas, con un vasto acervo cultural que abarcaba ciertas leyendas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Una en especial hablaba de la creación del Mundo Original: Planetagea, el cual se vio partido en dos gracias a un catarro del Dios creador, Mokus, representado por la estrella verde en torno a la cual giraban aquellos dos mundos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Después de aquella accidental separación Mokus se recuperó de su catarro y todo siguió su curso normal: Inerci giraba en una elíptica en el ecuador de Mokus e Opti hacía su recorrido en una órbita polar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Mokus no aparece mencionado en ninguna otra leyenda. Al parecer ambas culturas se olvidaron de él dada la ridícula historia que le endilgaron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Revisando el devenir de aquellos mundos nos dimos cuenta que los habitantes de dichos planetas siguieron un desarrollo tecnológico más o menos parecido; Ambos descubrieron el telescopio óptico por las mismas fechas y eso les permitió tener noticias de la existencia de los unos a los otros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Hace cerca de doce cópulas planetarias, así les llamaban a su perihelio, es decir cuando ambos planetas se encuentran lo más cerca posible el uno del otro, que escudriñando el cielo se dieron cuenta de la existencia de civilizaciones en cada uno de esos mundos. Se hicieron señales, hubo malos entendidos, se arreglaron los entuertos y se estableció una comunicación cíclica cada veinticinco años, que era el período en que sus órbitas los acercaban lo suficiente como para ver sus respectivas señales. Lo que aprendían unos se lo comunicaban a los otros y así compartían y aceleraban su desarrollo tecnológico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Los Opticoms inventaron, entre otras cosas, el teléfono y el servicio medido, pero nunca pudieron tender el cable entre ambos mundos, ni siquiera durante sus cópulas planetarias. Seguirían con su comunicación binaria de luces y obscuridades.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Los Inerci habían desarrollado un gobierno democrático del cual estaban orgullosos demostrándolo con marchas que paralizaban el planeta continuamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;A fuerza de ser mundos gemelos tenían los mismos recursos naturales pero cultivaban maneras muy diferentes de ver el universo y de enfrentarse a sus problemas. Mientras la población de ambas civilizaciones aumentaba geométricamente, los recursos lo hacían aritméticamente y cada veinticinco años se intercambiaban mensajes como los que se transcriben a continuación:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Inerci comunicó:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;“Nuestra población está aumentando exponencialmente y no encontramos soluciones para mantener los niveles de vida a los que estamos acostumbrados. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Nuestro gobierno habla de obras del siglo para seguir manteniendo los niveles satisfactorios de abastecimientos de los recursos básicos —los Inercitas bebían amoníaco— haciendo presas y captadores de lluvia. Nuestra atmósfera se está contaminando por los motores de combustión externa, la producción excesiva de oxígeno está envenenando nuestra atmósfera —los Inercitas respiraban cloro—.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Los planes a futuro que nos hemos trazado son: Aumentar la inversión en obras Amoniacales y un plan de contingencia alimental decretando un “Hoy no se fuma” —los Inercitas fumaban como chacuacos ya que así se alimentaban—. En cuanto a los planes poblacionales se ha implementado el programa gubernamental “Viva la familia para vivir mejor”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Opti, veinticinco años después:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;“Entendemos su preocupación, nuestra población ha seguido los mismos patrones de crecimiento que los suyos. Nuestros recursos naturales —Amoniaco, Cloro y Tabaco— no han logrado crecer al ritmo poblacional. Suponemos que eso sea normal en cualquier mundo medianamente inteligente (Pensamos que donde no hay inteligencia, o existe plenamente, no hay escasez de recursos).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Nuestra alternativa ha sido desaparecer el gobierno y hacer consultas ciudadanas con el fin de encontrar soluciones. Un grupo de expertos ha propuesto una disminución en las actividades sexuales —los Opticoms tenían sexo sólo los días de la semana que llevan “s” es decir: los lunes, los martes, los miércoles, los jueves, los viernes, los sábados y los domingos— aquello con el fin de frenar el crecimiento poblacional, si hubiera habido gobierno al plan lo hubiera llamado “Hoy no se c…ircula”. Esas medidas han levantado protestas generalizadas ya que no se capta la relación de un tema con otro, sólo los expertos creen captarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Nuestra búsqueda se centrará en aumentar los recursos tratand.....”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Una nube de oxígeno bloqueó el mensaje. La contaminación se estaba poniendo crítica, cerca de trescientos veinte Imecas. Aunque en realidad el telescopista Inercita respiró cerca de la lente empañándola por completo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Inerci: “Las megalópolis siguen desbordándose, hemos decretado un plan nacional de construcciones horizontales, PLANCHO (en ambos sentidos: izquierdo y derecho) —los inercitas no eran muy buenos ingenieros— con el fin de proporcionar vivienda digna y bienestar para la familia. La segunda fase del plan abarcará construcciones hacia delante y hacia atrás. Los recursos siguen disminuyendo. Se han confiscado los plantíos clandestinos de tabaco y han pasado a ser manejados por dependencias gubernamentales: la Secretaría de Confiscación de Plantíos Clandestinos de Tabaco, la SECOPLACDT.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La familia sigue bien, gracias. Y creciendo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Hemos pensado en un plan de emergencia para cultivar las azoteas, por el interior, de las casas pero aún está en el Departamento de Estudios de Acciones Preventivas Contra el Caos, el DEAPCOCA.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Una forma de menguar un poco la población ha sido el Sistema Nacional de Levantotes Preventivos Anónimos SINALEPRA, pero han surgido cárteles piratas que le hacen la competencia al Gobierno, por lo que el ajuste de cuenta entre ellos nos mejora los resultados proyectados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Esperamos su fórmula para aumentar los recursos. Nos interesa mucho.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Opti: &lt;span&gt; &lt;/span&gt;“Estamos desarrollando tecnología espacial. Buscamos construir una estación orbital en caso de que nuestras políticas poblacionales no den frutos. Ya de perdido podremos dejar un mensaje a los visitantes futuros. Esa idea la sacamos de una zonda espacial que capturamos el año pasado. Patético pero útil.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Aparentemente están funcionando las medidas decretadas: A cada Opticom le toca un cero punto cero cero cero cero cero veinticinco por ciento más de recursos netos per cápita al año —los Opticoms tenían dos cabezas per cápita —.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Seguimos atentos a los avances de sus políticas gubernamentales.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Inerci: Esa cópula planetaria no hubo respuesta. Fue día de descanso obligatorio en Inerci y no hubo quien contestara el mensaje. El calendario Inercita tenía ciento veintitrés días festivos, catorce puentes y veintisiete días de descanso obligatorio. El año tenía ciento sesenta y dos días; el año bisiesto ciento cincuenta. En automático respondieron con un mensaje grabado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Opti:&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;“El ciclo anterior nos llego una cadena como respuesta suya; se las anexamos contestada en este mensaje. Nuestros resultados son alentadores, hemos logrado un aumento del quince por ciento anual en los recursos per cápita. También hemos dedicado la estación espacial a la exploración del universo en&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;busca de vida. Parece que hemos captado señales de alguna civilización con trazas de inteligencia provenientes del tercer planeta de una estrella enana amarilla pero no hemos querido contestarles hasta confirmar que sean, por lo menos, tan inteligentes como nosotros. Tenemos serias dudas al respecto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;En nuestro planeta ya no nos hace falta espacio, incluso este ha sido multiplicado por diez para cada habitante de Opti.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;Saludos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;PD. Se nos olvidó mandar en este mensaje la fórmula. Se las enviamos en el próximo.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Inerci: “SOS Estamos en una emergencia global, tenemos crisis alimentaria, ecológica y financiera, hay hambruna, guerras, guerrillas y guerrotas. El tabaco se extinguió, las reservas de amoniaco están a punto de desaparecer, la atmósfera está totalmente envenenada con oxígeno. ¡Ya no cabemos! Estamos organizando un plebiscito para rifar el orden en que el grueso de la población proletaria se suicidará a fin de que el gobierno pueda llevar a cabo sus planes de emergencia. Finalmente fraccionamos Valle de Príncipes aunque sospechamos (ligeramente) que eso ayudó a extinguir el tabaco y secar las reservas de amoníaco. Los lotes se están vendiendo muy bien, si les interesa alguno pónganse en contacto con el hermano del gobernador general. (Lo anterior no es usado con fines de promoción gubernamental, SEGOB 148/75/d45)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;Esperamos sus fórmulas para detener este caos. SOS-SOS” —lo dicho, los Opticoms no son muy inteligentes; Claro que, eso, aplicando nuestros estándares humanos—.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Opti: “Captamos su mensaje. Y le enviamos la fórmula que tan buenos resultados nos ha dado; He aquí algunos ejemplos: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Abastecimiento per cápita de Amoniaco: Quince litros por segundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Abastecimiento per cápita de Cloro: Doscientos doce litros puros por segundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Abastecimiento per cápita de Tabaco: Quince cajetillas diarias, mentoladas, en fliptop y altos en nicotina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Y nuestra fórmula es de lo más simple e incluso se la enviamos en nuestro primer mensaje: PARA AUMENTAR LOS RECURSOS PER CAPITA DISMINUIMOS LA POBLACIÓN.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Por cierto, algo que se nos acaba de ocurrir es la comunicación simultánea: Enviar y recibir mensajes en el período que dura la cópula planetaria. Je, no se nos había ocurrido y suponemos que a ustedes tampoco. Quizá quieran emplear ese método de comunicación para ahorrar tiempo. Saludos.” —lo dicho, los Inercitas no son muy inteligentes; Claro que, eso, aplicando nuestros estándares humanos—.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Inerci: No contestó. La población exponenciada un uno por diez a la dieciocho hizo aumentar la masa total del planeta haciendo que este se colapsara debido a su gravedad, convirtiéndola en una estrellita enana satélite de Mokus.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;Opti: Cuya población actual era de dos habitantes (machos), apunta su estación orbital hacia Inerci cada vez que este pasa cerca y continúa su búsqueda de vida inteligente aunque no lo sea tanto como ellos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Claro que, eso, aplicando nuestros estándares humanos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Por cierto, Opti nunca nos contestó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;b&gt;NASA/SETI&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt;"&gt;Fe de erratas: En el antepenúltimo párrafo y en el anterior las acotaciones van intercambiadas, error del autor. Claro que, eso…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-4429460596367340197?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/4429460596367340197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2010/11/planetagea.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/4429460596367340197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/4429460596367340197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2010/11/planetagea.html' title='PLANETAGEA'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-8830933952725323160</id><published>2010-11-12T14:12:00.000-08:00</published><updated>2010-11-12T14:12:36.246-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='realidad virtual'/><title type='text'>S. G. 7.0</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Carlos, ¿Tú has probado el pollo alguna vez? —preguntó Beto mientras viajaban en el vagón de transporte escolar. Trasladarse del extremo de la ciudad al centro, casi ochenta kilómetros, en realidad no les llevaba más de diez minutos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No —contestó Carlos preparándose, con un casi inaudible suspiro, para sostener una &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;plática tan recurrente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿La carne de res? —insistía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No —contestaba sin pena y sin enojo; sabía de los deseos de su amigo por probar esas cosas de las que tanto hablaban y presumían los más adinerados de la escuela. Y sin embargo Beto no se daba cuenta que Carlos era mucho menos afortunado que él ya que jamás había probado el tocino o la nieve de fresa y su compañero lo hacía con bastante frecuencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿El pescado?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sólo en &lt;i&gt;nuguets&lt;/i&gt;. Ya sabes, lo que nos dan de la escuela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Pero frito, o a la parrilla o al mojo de ajo, ¿Tienes idea de a qué saben los ajos? ¿O cómo son? Dice Ana que son amarillos, no muy grandes y con un sabor delicioso. Más o menos como los mangos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Par de jodidos —les espetó Roberto quien venía escuchando su conversación en un asiento más atrás— Ustedes nunca probarán nada de eso porque son pobres. Jodidos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Cállate el hocico, presumido —lo amenazó Carlos enseñándole un puño— si no quieres quedarte sin probar lo que comes todos los días de ahora en adelante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Jodidos —insistió Roberto mientras bajaba apresurado del vagón, exclusivo para estudiantes, del tren de levitación magnética. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Un día de estos me las va a pagar…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Déjalo, a la mejor ni es verdad lo que dice que come —trató de calmarlo Beto, a la salida de la estación “Fundadores”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sí es verdad, un día me dejó ver el menú que le esperaba la siguiente semana. Bueno, ya sabes, no sólo a mí, a la mitad de la clase.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿El menú de la escuela?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Y el de su casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Has oído hablar del sushi?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Las clases presenciales eran un alivio a la rutina de la teleescuela, les daba la oportunidad de tener contacto físico con sus fantasmales amigos y maestros, pero había que pagar el precio: soportar a los avatares no virtuales de los más molestos de las clases, como Roberto. Él era hijo de uno de los más prestigiosos desarrolladores de programas computacionales del gobierno, gracias a que había laborado en el Valle Binario de los altos de Chiapas. Una muy buena casa gracias a un muy buen empleo, a los excelentes contactos y finalmente a los mejores ingresos. La educación primaria, por inflexibles leyes socialistas del sistema, era universal, para niños de todas las clases sociales; el dinero no hacía diferencia, en teoría. Ya en las etapas subsecuentes el status volvería a regir como desde todos los tiempos. Así que para ricos y pobres aquello sería pasajero y entre más pronto pasara, mejor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;El cambio de salones entre clases era una nueva oportunidad para el choque de subculturas, decía Carlos. En los pasillos y patios se encontraba toda la fauna urbana y suburbana con sus modas, lenguajes, manías. Y aunque Carlos era más bien un solitario, se dejaba seguir ocasionalmente por su amigo Beto. La familia de Carlos provenía de un núcleo rural que fue absorbido recientemente por la mancha urbana así que sus costumbres aun diferían de la gente netamente citadina, como por ejemplo Roberto e incluso Beto. Él estaba acostumbrado a la vida tranquila y esforzada de sus padres quienes se dedicaron al monocultivo de soya, una actividad en vías de extinción, lo mismo que los cultivos. Ahora que no había dónde ni qué cultivar, sus padres habían pasado a ser empleados del más bajo nivel con el consiguiente deterioro de su vida económica. Eso hacía de Carlos un rebelde en potencia, motivo por el cual &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;seleccionaba cuidadosamente sus amistades y una de ellas era Ana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Listo para el plan “K2”?, Carlitos. —preguntó Ana mientras les ofrecía una barrita de una pasta marrón salpicada de pequeños granos de sal que sacó con todo sigilo de su mochila— Es cien por ciento natural, así que prepárense. Rápido, disimulen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Carlos, asegurándose que nadie los observaba, la tomó y mordió un pedazo; se la pasó a Beto. Este buscaba en las miradas de sus compañeros alguna reacción que delatara el sabor de lo que estaba a punto de probar. Nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Vamos, no seas niña —le dijo Ana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Lentamente se lo llevó a la boca, lo pensó mejor, lo olió, lo desconoció y volvió a buscar los ojos de ambos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Muérdelo. Apúrate, que si nos atrapan con eso nos expulsan —ordenó Carlos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Beto obedeció y cerrando los ojos hundió los dientes lentamente en la suave barra color marrón. La textura era áspera, algo terrosa podría decirse; el ácido sabor le recorrió lentamente la boca, algo viajaba atreves de su espina dorsal, era intenso, pareciera que tocara todo el fondo de su lengua, no estaba acostumbrado para nada a ese sabor, tan fuerte, tan salado, tan ácido. Instintivamente lo sacó de la boca y lo puso en su palma. Con ojos de sufrimiento, cual si lo hubieran azotado, y con cara de mal sabor, reclamó a sus amigos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Qué wakalas es esto?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Las carcajadas de ambos estallaron al unísono, después de un rato pudieron contestarle.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Se llama tamarindo. Y es algo que la compañía del papá de Roberto aún no ha podido emular. —le explicó Ana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿De dónde lo sacaron?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No seas preguntón. Si no te lo vas a comer dámelo. Vamos, tenemos que ejecutar el plan “K2” —lo apuró Carlos levantándose de la banqueta, tomando el dulce de la palma de Beto y dirigiéndose a la parte trasera del edificio de la cocina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¡Que asquerosidad! con razón no lo han incluido en los menús —se defendió Beto, pasando la lengua por el dorso de su mano buscando quitarse el fuerte sabor del tamarindo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Trajiste las mini cámaras robots? —preguntó Ana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sí, sí. Y no me vuelvan a ofrecer esas wakalas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Bueno, ya sabes, las tienes que colocar justo en la mesa de los maestros, necesitamos grabar las caras de sorpresa que van a poner. Corre, gordito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Era la clase de evaluación de acondicionamiento físico. La escuela tenía el deber institucional y socializante de velar por la salud de todos los educandos; así, una vez a la semana, los alumnos pasaban por pruebas rutinarias de ejercicios en diferentes deportes, supervisados por maestros venidos de Cuba, China y Venezuela a invitación expresa del actual presidente vitalicio. Natación, escalada, ciclismo, carreras, cualquier tipo de disciplina, que ayudara a agrandar la gloria nacional en los próximos juegos olímpicos organizados por la hermana república de El Salvador, era practicada con esmero por todos los alumnos. O casi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Estás segura que no me van a buscar en la clase de escalada? —sonó la voz insegura de Beto en los auriculares de sus compañeros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Betito, eso ya lo arreglamos desde la semana pasada: pasaste la prueba, (que no vas a hacer), con ochenta y cinco. Es probable que le ganes a Roberto. Te daríamos una calificación más alta pero después corres el riesgo de ser seleccionado para los estatales —le contestó Ana entre risas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Gracias, Anita. Seguimos con el plan “K2”. Cambio y fuera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Como le encanta el olor a caca a tu amiguito Beto, Carlos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Ya sé, es algo payaso pero lo necesitamos, Ana, no podríamos hacer esa parte del plan sin él.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Bueno, es sólo la cereza del pastel. Por cierto, ¿Las haz probado?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No. Y antes de que me preguntes: ni las cerezas ni los pasteles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Ya te dejaré probar un pay de queso. No es la gran cosa pero tú sabrás. Casi estoy adentro, ¿estás listo para interferir a los cocineros?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Ana y Carlos se encontraban en el cárcamo de cables subterráneos justo debajo de la cocina de la escuela. Ella había puenteado el sistema de seguridad y estaba a punto de permitir a Carlos introducir un nuevo menú a los cocineros. Respetaría los sabores, era sumamente difícil &lt;i&gt;hackear&lt;/i&gt; los códigos aleatorios de Sabores Generales, sin embargo, manipular los robots cocineros era de lo más sencillo. Nadie había intentado una travesura de estas características, así que nunca se les ocurrió una protección para ello. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Vas a querer lo mismo que todos o prefieres tu menú especial? —preguntó Ana a Carlos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Y cual sería la diferencia? Si todo me sabe a… —respondió malhumorado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Perdón, perdón, Carlitos, estoy tan emocionada con lo que estamos haciendo que me olvide de…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No hay problema. Déjalo así. Va siendo hora de que todos probemos lo mismo, ¿no crees? Ya pude acceder a los cocineros. ¿Quieres término medio, bien durito o muy aguado?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Ana soltó una carcajada e inmediatamente intentó guardar silencio cubriéndose la boca con las manos, podrían escucharlos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Hazlo al azar pero, por favor, para mí: crudo y doble ración. —dijo Ana— Y apúrate, que no podré distraer al Proxy por mucho tiempo más y nos pueden detectar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Voy lo más rápido que puedo; no va a ser muy difícil reprogramar todos los láser para esculpir “esos” suculentos platillos pero necesito tiempo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Todo bien? —sonó nerviosa una voz por la radio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Sí, Beto ¿ya montaste las mini cámaras?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Estoy acabando, están justo en la mesa de prefectos y maestros y conectadas a la terminal de Ana. Nos vemos en el patio, ya casi se termina la clase de deportes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Tras casi dos horas de extenuantes ejercicios, la totalidad de los alumnos terminaban hambrientos después de ducharse y vestirse. Se preparaban para acceder escalonadamente a los comedores, era el turno de la clase de Carlos y compañía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¡Eh! Maldito tripón. Tú, no te hagas, te estoy hablando a ti, Alberto Vargas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Te habla tu amiguito Roberto —advirtió divertida Ana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Cómo es posible que me hayas derrotado en el muro de escalada si ni siquiera te vi competir?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Pregúntale a los maestros, yo ya hice lo mío —casi lo ignoraba el aludido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Ya les pregunté, estúpido, y dicen que los resultados publicados son los correctos, que no hay nada que discutir. No es posible que alguien tan bofo como tú me haya ganado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Bofo tienes el trasero, Robertito. Y deja de estar molestando a mi amigo —intervino Carlos tocándole con el dedo índice el hombro derecho.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Las risas de los que alcanzaron a escuchar la broma encolerizaron más a Roberto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Mira, hijo de terrosos, deja de molestarme si no…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Los colores se encendieron en el rostro de Carlos, estuvo a punto de asestarle un puñetazo en la cara si no ha sido por las manos oportunas de Ana y Beto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Vas a ver a la salida, presumido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Jodido, me pelas los dientes. Púdrete.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Adiós, cola bofa —se burló Beto meneando el trasero, mientras Roberto se alejaba— Pedos aguados. Come caca. Lero lero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Ya cállate, Beto. Si te quedó una cámara colócala justo frente a ese engreído —sugirió Ana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Los comedores ocupaban un ala entera del viejo edificio recuperado, largas mesas de acero inoxidable se alineaban en todo el recinto, a cada lado de ellas se colocaban los estudiantes quienes se identificaban con su huella dactilar tocando la superficie de la mesa. Ellos no tomaban asiento hasta que hubieren recitado los himnos del Partido y del Estado, eso daba tiempo a los cocineros de preparar los alimentos. El proceso consistía en tomar un peso determinado de una pasta proteínica color verde que contenía el balance adecuado de carbohidratos, proteínas y grasas según los requerimientos específicos de cada alumno. Durante los himnos los tres anarquistas apenas contenían las risas imaginando el proceso dentro de la cocina y que nadie descubriría hasta el final. Cada plato contenía un cubo de la pasta verde, esta pasaba por los “cocineros” que no eran otra cosa que unas máquinas de esterolitografía las cuales, por medio de un rayo láser, “esculpían” los alimentos, ahí donde se enfocaba el rayo la pasta se cocía al mismo tiempo que tomaba el color, la consistencia, la temperatura y el grado de cocción que cada alumno podía darse el lujo de pagar. El alimento lo otorgaba gratuitamente el gobierno pero el sabor lo vendía la transnacional Sabores Generales. Con ese método podía dársele a la pasta toda la apariencia de una pierna de pollo, o un pescado frito, o un espagueti o bien, para los más pobres, frijoles y arroz; por medio de un programa de cómputo el sabor y olor asignado a cada alimento se hacía concordar con su apariencia. Una vez terminada la “escultura” la pasta no cocida por el rayo láser se derretía para recuperarla y reciclarla. El nuevo gobierno había coaccionado a Sabores Generales a permitir a las escuelas distribuir algunos condimentos no desarrollados por S. G.: las diferentes variedades de chiles, el chipotle, el mole y algunos más no eran, aún, propiedad intelectual de la multinacional, pero ya estaban trabajando en ello, con el padre de Roberto a la cabeza de la investigación. El Canto Patrio había concluido, los alumnos se aprestaban a tomar asiento. Los esterolitógrafos, cual era su costumbre, habían cumplido fielmente el programa asignado que, en esta ocasión, fue desarrollado por Ana e introducido por Carlos. Las mesas contaban en su parte media con una especie de cubierta bajo la cual corrían los platillos ya preparados y por medio de las bandas transportadoras se hacían llegar a cada alumno exactamente como habían sido programados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Todas las cubiertas se abrieron al mismo tiempo. Las exclamaciones de asco no se hicieron esperar. Algunos vómitos bajo las mesas, muchos gritos, alumnos huyendo de los comedores. Ana, fingiendo un ataque de asco, escondió la cabeza bajo su mesa para poder reírse a gusto acompañada de Carlos; Beto aprovechaba para grabar la cara casi verde de Roberto. Los maestros habían reaccionado de la misma manera antes de&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;darse cuenta del problema en que se habían metido. Los alimentos estaban racionados estrictamente y ninguna comida podía desperdiciarse sin riesgo de ser enjuiciado por malversación de recursos nacionales. Los intentos por calmar a los alumnos y tratar de convencerlos de que se comiera la… comida, fueron infructuosos. Nadie, a pesar de lo hambriento, se atrevería a comer aquello tan desagradable a la vista. Los argumentos de que seguía teniendo el sabor de su menú original no los convencieron. La gente sigue con la arraigada costumbre de comer por los ojos, por eso la indispensable tarea de los cocineros robots: darle una apariencia presentable a la desabrida pasta verde. Algunos alumnos empezaron a arrojarse la comida y el caos se desató por completo. Carlos fue llamado a la dirección de la escuela, era sólo un interrogatorio de rutina y aunque pudo demostrar que él “estuvo” en la práctica de natación, con la conveniente cámara de vigilancia deshabilitada, le molestaba que lo hubieran señalado sospechoso y, como en este mundo todo se sabe, gracias a Ana se enteró que quien lo señaló como sospechoso fue…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Roberto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Una buena estrategia de las amigas de Ana permitió que uno a uno los compañeros de Roberto se fueron retrasando, hasta que este quedó solo en camino a tomar el tren que lo llevaría a casa. Tras escuchar la voz de Carlos quiso ganarle la carrera pero alguien se le atravesó en el camino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Hola, Robertito, ¿llevas mucha prisa? —Ana&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿Qué quieren? Déjenme en paz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¿A quién le llamaste tripón?, mariconcito —Beto&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Déjenme ¿qué me van a hacer?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Entre los tres lo jalaron al interior de un callejón. El miedo de Roberto les facilitó las cosas, Carlos tomó la iniciativa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Supimos que tú fuiste quien nos quiso involucrar en el asunto del comedor, pero ya viste, nadie lo pudo probar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Suéltenme —Roberto trataba de defenderse pero no podía hacer mucho ante la estatura levemente mayor de Carlos, quien lo tenía ya contra la pared presionándolo y tratando de inmovilizarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 53.4pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Cállate, no seas niña —Ana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— No te muevas, llorón. —el antebrazo de Carlos en su nuca, la mejilla presionando el muro, casi le susurró en la oreja— No te va a doler, te lo aseguro. Pero si nos deltas te prometo que sí te va a doler. Y mucho —le mostró una especie de navaja; las pupilas de Roberto reflejaron con claridad el brillo metálico del instrumento— No te muevas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Se la acercó detrás de la oreja, Roberto lloraba con los ojos cerrados. Los otros veían sujetándole cabeza y brazos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 53.4pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;Ten cuidado, no lo vayas a dañar, si no de nada nos va a servir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;******&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Déjenme —suplicaba Beto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 53.4pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;No comas tanto sushi, por eso te dijeron triponcito, ¿eh? —se burló Ana—&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;No te creas, mira que yo me traje una ración doble del comedor de la escuela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Que bueno que pediste la pasta cruda —decía Carlos dando otra cucharada a la pasta verde— así solamente cierras los ojos y saboreas. Mmmmh.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Deberíamos invitar a tú papá por haber encontrado la manera de clonar la señal a nuestros transponders de S. G. y usarlo los tres al mismo tiempo —dijo Beto que acariciaba extasiado el cable que iba de su chip, implantado justo detrás de su oreja derecha, a una terminal de computadora donde, también, se apreciaban las grabaciones de las caras de asco en la mayoría de los maestros, pero en especial la de Roberto, que ya circulaba en el arcaico y confiable &lt;i&gt;You Tube&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— Quiero probar la nieve de kiwi ¿gustan? Este cabroncito tenía el S.G. 7.0, así que hasta las guayabas podremos probar —dijo Ana mientras preparaba el software.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Yo quiero pay de queso —dijo Carlos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 53.4pt; text-align: justify; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;&lt;span&gt;—&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-size: 7pt; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;¿Tiene ajos? Yo quiero probar los ajos, porfis ¿sí? porfis —suplicaba Beto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 14pt;"&gt;— ¡Ya! no seas niña. Aquí lo tienes, todo tuyo; y crudo para que lo aprecies mejor. Cierra los ojitos, ¿Listo? —le concedió Ana, manipulando su computadora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 14pt;"&gt;Un guiño a Carlos. Ambos trataron de ocultar una sonrisa de complicidad.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3875745197129997313-8830933952725323160?l=chipigaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://chipigaro.blogspot.com/feeds/8830933952725323160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2010/11/s-g-70.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/8830933952725323160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3875745197129997313/posts/default/8830933952725323160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://chipigaro.blogspot.com/2010/11/s-g-70.html' title='S. G. 7.0'/><author><name>Chipigaro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00172175748301868783</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Ke_OwshW6Ho/SunIlzV0T0I/AAAAAAAAAAM/l_JmkB3f2LQ/S220/DSC00021.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3875745197129997313.post-7045767106605602881</id><published>2010-11-01T15:39:00.001-07:00</published><updated>2010-11-01T15:39:33.860-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciencia Ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Levantones temporales.</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://www.blogger.comhttp://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Aquella fue una época atroz, inicios del siglo XXI, en cualquier metrópolis mediana o mayor del convulsionado México. Los secuestros exprés, los levantones, los homicidios del narco, las ejecuciones de cuerpos policíacos e incluso los crímenes pasionales estaban a la orden del día así que eso, pasar a formar parte de las estadísticas, no fue tomado con tanta sorpresa por el autodenominado hombre de negocios Carlos Elizalde.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¡Levanta las manos, cabrón! Detrás de la nuca, órale, culero —las imprecaciones son más que necesarias en esa ardua labor de secuestrador. Violencia de todo tipo debe ser usada contra la víctima desde el primer momento, no se debe dejar lugar a dudas de quién está a cargo de la situación, el primer titubeo y entonces toca bailar las calmadas, sí, con la más fea. Claro que eso en el improbable caso que la ley se haga cumplir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Oye, creo que no deberías de maltratarlo tanto, después de todo sólo es un secuestro temporal —susurraba al oído de su cómplice Maximino Navarro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Deberías callarte la boca ¿no ves que debemos intimidarlo? —con el tono más bajo que pudo manejar Tonny Quijano le reclama a su compinche— Odio a los delincuentes ¡Agáchate, puto! ¿qué ves? ¿qué chingados quieres ver?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¿Qué es lo que quieren? no traigo dinero, no la jodan, ya este es el tercer… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Sobres, métete ahí, órale, date prisa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¿Ahí? —la sorpresa que le causa el vehículo del secuestro es mayor que la sorpresa del secuestro en sí. Ni la presión en su costillar de aquello que, quería suponer, era un arma de fuego lograban despertarlo del incomprensible trance en que se encontraba. Frente a él un carrito de camotes: Un pequeño cilindro metálico, del tamaño de un barril, recostado sobre cuatro pequeños neumáticos, con una chimenea, humeante debido a la combustión de leña, y su respectivo silbato a vapor. Un costado del cilindro es levantado, Carlos invitado a subir por medio de un leve empujón a sus costillas y esperando encontrar leña encendida y camotes a medio cocer, se sorprende a la vez que se resiste a entrar en eso. Mirando bien lo que rellena aquel cacharro es un enmarañado conjunto de cables, réles, sensores y demás adminículos eléctricos y de control; el secuestrado aborda, a fuerzas, su vehículo y trata de colocarse lo más cómodo que le es posible. La infaltable bolsa en la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Al final de la calle una pareja, una señorita joven delgada y un hombre maduro tirándole a obeso, vestidos con gabardinas oscuras, en pleno verano, les grita a los secuestradores ordenando se detengan y entreguen; el conjunto de transeúntes, cual es habitual, se hacen los desentendidos tratando de no frenar la carrera de los individuos en el intento de dar alcance al par de jóvenes quienes empujan el carro de camotes. Lo último que alcanzan a ver los perseguidores es a los fugitivos torcer en la boca de un callejón y, justo unos metros antes de llegar a la esquina, un refulgente resplandor, acompañado del típico silbido de los camotes, ilumina aquel, ahora, vacío callejón. Una entrecortada palabra entre resoplidos debidos a la carrera resuena en la calle, una voz de hombre: Casi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El tercer levantón en dos semanas. Ya tendría algo de que jactarse en la reunión sabatina en el rancho de su hermano. Si regresa. El viaje de Carlos es incómodo pero corto, lo bajan de aquello y lo empujan a una habitación de aire viciado por cigarrillos, humedad y sonidos de computadoras. Nadie le dice nada, los ojos inutilizados le impiden saber qué lo rodea; la temperatura agradable, que no cambiará en toda su estancia, le impedirá darse alguna idea de la hora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Un &lt;i&gt;deja vu&lt;/i&gt;: un recinto iluminado por una antigua lámpara ancha colgando del techo desnudo, una mesa sucia frente a él, a sus espaldas las esposas en sus muñecas, del lado contrario los dos tipos que lo levantaron, ya supone, el chota bueno el chota malo. Unas ridículas e irreconocibles placas colgadas de sus cinturones, casi podría asegurar que son de juguete. Uno de sus captores de espaldas viendo por el reflejo del cristal la escena, el pretendido malo; el otro justo frente a él, el rostro iluminado duramente por la luz que cae del techo. El cliché de un interrogatorio policiaco. Unos pendejos, piensa en base a sus cortas edades.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Un carraspeo, antes de iniciar el discurso, le confirma la novatez de los supuestos policías. O lo que fueran aquellos fulanos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Bien, señor Carlos Elizondo… —inició inseguro Max.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Elizalde, pendejo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Un titubeo precede a un pretendido indiferente —Como sea.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Dime rápido, qué jodidos quieres. No tengo todo tu tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Un jalón en los cabellos de su nuca deja expuesta una gran manzana de Adán.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Aquí los que damos las órdenes somos nosotros, así que se calla y escucha —el movimiento contrario deposita su frente sobre la sucia superficie de la mesa, gracias a Tonny. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;La cara de susto de Max pasa desapercibida a sus acompañantes de habitación, disimula mientras lee una lista de propiedades, cuentas bancarias, amantes y esposas. La lista es cercanamente correcta, un par de discrepancias: la tercera esposa aún no es de Carlos y la finca que era del gobernador del estado está en vías de dejar de serlo. Guarda silencio y los observa. Un momento después…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Te van a matar —le espeta el “bueno”, Max, mientras enciende teatralmente un puro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Cuéntame algo que no sepa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— El sábado veintitrés de septiembre del año en curso… —una pausa dramática y una bocanada de su puro oaxaqueño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Mamadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— A las cuatro treinta y tres en el cumpleaños de tu cuñada, Alicia, en el rancho “El Moquetito” cerca de Culiacán, a treinta y seis kilómetros y medio para ser exactos. Donde van a tocar “Los Culichis del Pacífico” —Tonny, deja el reflejo y se planta con las manos muy separadas sobre la mesa. Todo dramatismo, según ellos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Carlos no lo dijo pero su cara lo gritó: ¿y estos mocosos cómo saben de todo eso? Demasiados detalles que no podrían saber ellos, ¡nadie! El grupo aún no le confirmaba a él porque aun no se los había pedido, esa era &lt;i&gt;su&lt;/i&gt; planeada sorpresa para la cuñada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Tonny saboreaba el espeso silencio. Max se deleitaba viendo aparecer unas casi imperceptibles perlas de sudor en su invitado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Qué más quieres saber? — la bocanada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Quién? ¿Cómo? ¿Por qué? —la silla de Tonny recargada en la pared, los pies sobre la mesa, los brazos tras la nuca. En respuesta una mirada empecinada en el silencio—. Te conviene, podrías salvar tu vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ya, intervinieron mis celulares y ¿qué con eso? ¿es delito que me quieran matar? ¿es &lt;i&gt;mi&lt;/i&gt; delito? A la verga, suéltenme o les va a pesar esto, par de pendejetes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Un fallido intento de ponerse de pie terminó con una caricia en el plexo solar. Se sentó de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Casi, Doctor, casi. —la voz frustrada de Elvira.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— El casi no es suficiente, debemos detenerlos o los cambios en el pasado podrán repercutir en nuestra línea temporal —el Doctor Martín Crónova, de pelo, el que le quedaba, cano, bastante obeso desparramado en una silla que sufría para contenerlo, vestido con gabardina negra y lentes oscuros de diseñador, analizaba los monitores de sus ayudantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Desaparecieron justo en el callejón de la Avenida Insurgentes. —Ramos parecía disculparse mientras descargaba la información de la terminal de su antebrazo en la computadora maestra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ellos tendrán que regresar a dejar a su secuestrado, a hacer los movimientos financieros y a intentar otro secuestro. Se están moviendo bastante rápido, quince en una semana, claro, con el tiempo a su favor. Ustedes deben aprovechar para atraparlos o mínimo para averiguar sus identidades. —se acomodaba los gruesos anteojos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Odio el Distrito Federal, más en esa época. —una sutil queja de Elvira.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— El tren del Metro ya está preparado y aquí tienen los Detectores de Vórtices Temporales, con esto podrán averiguar quién fue su más reciente secuestrado —la voz de algún asistente anónimo los invitó a abordar una réplica exacta del tren metropolitano de la ciudad de México que sobradamente cabía en aquel laboratorio clandestino del tamaño de un hangár pequeño. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Buen viaje. Y recuerden no pisar mariposas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El gusano anaranjado se perdió en un túnel corto y oscuro que fue iluminado por centellas azuladas. Instantes después se encontraba atestado en su primera estación. Bajarse en Balderas fue toda una odisea, manos anónimas acariciaron el trasero de Elvira Alvirez, una que otra el paquete de Somar Ramos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Después de una retahíla de detalles precisos e inequívocos, la mirada azorada de Carlos deja entrever un nerviosismo que le ensombrece la mirada, le perla la frente y le hace desear fumar más de lo que necesita, lo raro es que él no fuma ni siquiera lo que comercia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y para eso me trajeron a aquí? ¿Para decirme que me van a matar?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Piénsalo, si supieras todos los detalles podrías evitarlo. Todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Ustedes los saben… —no fue una pregunta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Sí. —la vocal bastante arrastrada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y me va a costar?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— &lt;i&gt;Ofcours&lt;/i&gt; —un imperfecto acento inglés.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Antes de decir ¿Cuánto? Déjame les sugiero que se metan el dedo donde más cómodo lo sientan; todo esto pueden ser invenciones suyas, el periódico del que hablan falso, la información un cuento elaborado con conversaciones escuchadas no sé cómo… no tienen manera de saber eso a no ser que ustedes sean parte del plan y unos traidores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Piénsalo. ¿Cómo supimos que precisamente hoy, no ibas armado? ¿Cómo supimos que tus escoltas los mandaste a cuidar a tus hijos y señora al festival escolar? Tú para nosotros eres historia, aprendimos de ti en una hemeroteca virtual. Ya sabes, la información es poder. Déjate de chingaderas y termina de convencerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La incredulidad del secuestrado fue vencida gracias a dos convincentes estrategias, la primera: una fotografía con su pecho acribillado y su cara intacta rodeado de una veintena de casquillos regados en un adoquín harto conocido por él, en su mano izquierda, era zurdo sólo para disparar, su Colt 45 forrada de diamantes. La segunda estratagema fue más melodramática pero infalsificable, por sí aun pensaba en algún fotomontaje: la habitación donde se encontraba tenía oculta, tras espesas cortinas, una ventana enorme que daba a un balcón, este se encontraba en un piso bastante superior de un edificio que él jamás habría supuesto que existiera dado el punto de vista desde el cual observaba la inmutable figura recortada de una montaña que conocía a la perfección: el Cerro de la Silla. No recuerda haber dormido, y menos tanto, como para hacer un viaje desde la capital hasta la ciudad de Monterrey, ¿cómo ching… La vista lo dejó en silencio por largo rato, su mirada recorría el horizonte identificando estructuras que su buen sentido de la ubicación le permitía localizar con facilidad: La Alameda, la   Gran Plaza, el anaranjado Faro del comercio, el cerro del Obispado, seguían ahí igual como los almacenaba su cerebro, pero esas emblemáticas estructuras estaban ahora incrustadas en un mundo desconocido para él: rascacielos con alturas que sólo recuerda haber visto en Nueva York o Dubai o en Singapur, un enorme túnel atravesaba el Cerro del Topo Chico, una maraña de líneas de un metro de superficie, veloz, que se perdía bajo tierra, el río Santa Catarina lleno de agua ¡limpia! y navegado por plácidas embarcaciones. Imposible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Comprendiendo el shock del futuro por el que pasaba su huésped lo dejaron recuperarse, asimilar la idea y recobrar su aplomo. La somera vista, fue todo lo que lo que le permitieron, de un periódico que narraba su asesinato terminó por ablandarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La propuesta fue llana: Una serie de transferencias interbancarias a cambio de entregarle, veinticuatro horas después, la información disponible acerca de su asesinato.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Tus opciones son simples, recuérdalo, nosotros no te vamos a matar, alguien más lo hará; tú eliges creernos, transfieres el dinero, te entregamos la información y salvas tu vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;No nos crees, te dejamos donde te recogimos, sigues tu vidita y listo; si mentimos no te mueres y te quedas con tu dinero, pero si estábamos en lo cierto, te quedas con tu dinero y de cualquier manera no lo vas a disfrutar porque… te van a matar. —la segura sonrisa de Tonny.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Y si te creo, te entrego el dinero y no me pasa nada porque todo era un engaño?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Puedes asumir que era cierto y que al darnos el dinero salvaste tu vida. O bien puedes sentirte defraudado por el resto de tus días. Siempre elegimos cómo ver las cosas. Incluso, puedes elegir no darnos nada y por nosotros no hay problema. Atrévete. —la última palabra la dijo mientras cerraba el ventanal ocultando aquella postal del futuro. Probable. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Al ponerlo de esa manera Tonny se sintió, durante un breve instante, como una perversa compañía de seguros. Es decir, como una normal compañía de seguros. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¿Y apoco vamos andar revisando cada vendedor de camotes que veamos? —la voz preocupada de Ramos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Claro que no, ahora solo tenemos que situarnos en un lugar alto, esperar que regresen y con el Detector de Vórtices Temporales sabremos dónde aterrizan. Vamos a ese edificio, se ve bastante alto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Nunca pudieron pasar del lobby del Centro Internacional de Negocios, se celebraba una convención de comics y gracias a su vestimenta fueron galardonados por el mejor disfraz de una película de ciencia ficción. En la espera su DVT se activó un par de veces pero lo achacaron a falsas alarmas, les indicó un par de seres igualmente disfrazados. Con toda seguridad algún mal funcionamiento del prototipo que, cada vez que sucedía, les ganaba una nutrida ovación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Justo cuando Elvira estaba en su discurso de agradecimiento el detector los alertó de un, ahora sí, inequívoco Vórtice claro y fuerte en el área del Estadio Azteca. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¿Y apoco ahora sí vamos andar revisando cada vendedor de camotes que veamos ahí? —la voz nuevamente preocupada de Ramos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Lo hicieron bajarse de su vehículo e introducirse en un contenedor de basura, si no lo hacía nunca le llegaría la información. Su tarea: completar una lista de inversiones en diferentes cuentas desperdigadas por una centena de bancos mundiales, la cifra en realidad no era grande, pudieron pedir más y no lo hicieron. Dijeron que deseaban ponérselo sencillo para que soltara más fácil el dinero y, además consideraban, su vida no valía tanto después de todo. Veinticuatro horas después le llegaría por paquetería, a una dirección que él mismo proporcionó, las instrucciones para evitar su asesinato. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;“Estimado Señor Carlos E-LI-ZON-DO:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Queremos agradecerle su total cooperación financiera, su dinero ha sido satisfactoriamente colectado en una cuenta concentradora, debemos decírselo, imposible de rastrear. No se sienta mal, de cualquier manera no va poder utilizarlo. Por nuestra parte lamentamos comunicarle que nos es imposible proporcionarle la información prometida ya que, de hacerlo, podríamos trastocar el normal curso de acontecimientos y cambiar drásticamente el desarrollo de nuestra línea temporal. Usted sabe, confío, del efecto mariposa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Finalmente todos vamos a morir y estando acá le aseguramos que usted murió, haya hecho cualquier cosa que tenga en mente intentar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Sin más por el momento se despiden de usted, para siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Los Pauahtunes”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Gracias a las habilidades de &lt;i&gt;hacker&lt;/i&gt; de ambos “policías” las donaciones serían recolectadas en una sola cuenta Suiza en inversiones a futuro, muy a futuro, a nombre de un bebé llamado Antonio Quijano. La fecha de retiro: veintitrés años a partir del secuestro de Carlos, la víctima más reciente de sus negocios riesgosos, justo en el cumpleaños y adquisición de la mayoría de edad de aquel bebé. A un mes en el futuro de ellos. Lo primero que hicieron al descender del carro de camotes fue revisar el saldo de aquella cuenta; felices, el saldo se había incrementado casi exponencialmente gracias a más de dos décadas de intereses, sin contar lo que ya había recolectado de más de una docena de secuestradores, narcotraficantes y policías corruptos a quines supieron convencer de su merecida suerte; pronto, muy pronto podrían disponer de aquella enorme suma. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Casi, Doctor, casi. —la voz frustrada de Ramos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— El casi no es suficiente, debemos detenerlos o los cambios en el pasado podrán repercutir en nuestra línea temporal —el Doctor Martín Crónova, con una abundante y oscura barba estilo medio oriente, bastante musculoso para su edad, vestido con una túnica blanca y sandalias abiertas, analizaba los monitores de sus ayudantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Elvira me pidió que regresara a traerle los datos de las frecuencias de los residuos del Vórtice Temporal que recogimos en el estadio azteca. — Ramos parecía disculparse mientras descargaba la información de la terminal de su antebrazo en la computadora maestra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Probablemente con esto podamos definir las coordenadas de partida del vehículo temporal. —se arremangaba la amplia túnica el Doctor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¿Es necesario que regrese a buscar a Elvira al Deefe? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No, Elvira se las sabe arreglar sola, mejor ayúdame a calcular las coordenadas del Vórtice de salida —algo le parecía extraño a Ramos pero no acertaba a decir cual era la diferencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Necesitamos averiguar definitivamente —continuó el profesor— quién nos robó la información y construyó su propio Trastemporizador, es crucial que demos con los espías, pueden hacer mal uso del conocimiento y alterar las líneas temporales. Sospechamos que fueron unos &lt;i&gt;hackers&lt;/i&gt; que estuvieron vaciando y aplicando toda la información de nuestras investigaciones. Me disculpas, pronto será hora del Salat.&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Diciendo eso el Doctor se inclinó sobre un pequeño tapete haciendo reverencias apuntando hacia a oriente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Algo estaba saliendo mal. Encabronadamente mal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No es posible, Tonny, ¡el dinero desapreció! —la voz aguda de Max en un volumen bastante alto terminaron de sacar de su sueño al aludido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;­— No, ¿cómo? Si tú fuiste quien abrió la cuenta conmigo como beneficiario, sólo tú pudiste haberla sacado, yo aún no tengo acceso a ella. Algo no salió como se supone debió haber salido. ¡Ayer teníamos millones!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Algún pariente tuyo, la vieja que te crió, ¡alguien!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¡No! ¿Quién? A mi padre ni lo conocí, lo mató un narco antes que yo naciera, mi madre me abandonó con la vieja que me cuidaba y esa se murió cuando yo tenía cinco años, ¡no puede ser!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¡El último, tuvo que se el último secuestrado! Le diste información de más, te lo dije.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Sobrevivió —Tonny había revisado la hemeroteca virtual, efectivamente ese día Carlos Elizalde no murió como había muerto antes, algo lo salvó—. El muy cabrón, yo lo mato, yo lo…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Fuertes golpes en la puerta su departamento los sacaron de la sorpresa. Era la voz de Ramos, fingía: —Abran la puerta están rodeados, es la policía. ¡Entréguense!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¡Hijo de puta! —otro grito histérico de Max al darse cuenta que Tonny había escapado en el carro de camotes. El agudo silbido reverberaba en el departamento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Casi, Doctor, casi. —la voz frustrada de Elvira.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No creo que te vayan a matar por eso, el Talmúd ya lo reformaron, te podrían perdonar hija —el Doctor Martín Crónova, con una abundante y rulada barba, su kipá, el menorá al fondo del laboratorio, analizaba los opciones de su ayudante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— ¡Por favor! Me voy hoy, me paso ocho meses allá y me regreso hoy mismo, y nadie notó mi ausencia, ¿sí? Plis plis plis —Elvira le rogaba al Doctor que la dejara ir con una vieja y lejana amiga de la familia a un remoto pueblo en el centro de país. Que murió hace bastantes años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— No entiendo por qué hiciste esto —se arremangaba la amplia túnica y hacía a un lado la Torá.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Tenía ganas, el tipo estaba buenísimo, además ¿Cómo demonios piensa que le saqué la información? Y yo no tengo la culpa que los condones que daba el extinto Seguro Social de aquella época fueran tan defectuosos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El Metro partió una vez más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Tardó dos días en llegar a Culiacán, la fiesta ya había pasado, tenía el arma cargada, quería su dinero de regreso, si arreglaba los cambios en el pasado dejaría su futuro como lo había planeado. Odiaba a los narcos, a los secuestradores, a todos los perros abusivos que dañaban por dinero. El no se consideraba más que un justiciero, alguien que sí tenía empeño en hacer algo en contra de esos… Uno menos no le haría falta al mundo; sentado en unas pacas de rastrojo a la vista de cualquiera, con un rifle de mira térmica y balas de plastim, desconocidas en esta época, podría partirle la cabeza desde los casi cuatro mil metros que lo separaban de su víctima, la mira infalible y el seguimiento infrarrojo le ayudarían a enderezar su destino. Le ve la nuca, gira su caballo, le ve la cara, los ojos, la pupila.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;Inesperadamente el asunto quedó arreglado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;En su presente abre el compartimiento de su Trastemporizador. Se encuentra con Max. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— Hola —un tono extraño, una pose igual. Ropa ajustada de color rosado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¿Qué ha habido, wey?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— Nada, lindo, te estamos esperando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¿Lindo? ¿esperando? ¿Pues qué fregados te picó? —el departamento entero le parece desconocido, colores pastel, decoración muy…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-size: 15pt; line-height: 200%;"&gt;— ¡Huy! Si te dijera… —un coqueto contoneo y aparece un tipo musculoso que abraza por la espalda a Max: Ramos. —Felicítanos, ya nos casamos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent
